Todos los años se repite la misma historia. Los anuncios, los carteles y toda la publicidad te desea feliz y próspero año nuevo. El día 1 de enero, sorpresas varias y alucinantes. Intento coger un metro en Barcelona, y por aquello de no tener suficiente para un bono de diez viajes, decido comprar el billete sencillo. Sorpresa, la máquina me quiere cobrar 2 euros. Pues menuda subida han hecho! Leo los medios digitales y me llevo otra sorpresa. Si señores, con el 2012 todo sube. El IVA, la luz, el agua, los carburantes y claro, en consecuencia, todos los productos de consumo suben (seguro que el café también) aumentan sus precios en este nuevo y feliz año. Sin embargo, lo que más tememos en España es la subida del paro. Todos los expertos auguran un año terrorífico en el que el desempleo puede llegar a superar el 23%. Al ver que todo sube, pensé, pobre de mí, que tal vez, y para ser honestos, mi sueldo también subirá. Respuesta negativa. Mi nómina no solo no tendrá ninguna subida sino que, peor aún, se verá negativamente afectada por la subida del IRPF.
Claro que todo esto queda más que justificado por parte del gobierno español. Hay que sacrificarse para reducir el déficit. ¿Qué déficit? El que los bancos, constructores y especuladores fabricaron con el beneplácito de gobiernos y poderes fáticos. Por si no fura poco, el día 3 de enero me llama una señorita de Vodafone ofreciéndome una gran oferta para tener teléfono e internet en mi casa. Un llamado plan "ahorro" o lo que es lo mismo, un plan para que gastes más de lo que gastarías en condiciones normales. Me interesa tener internet, si, pero después de la experiencia que he tenido (y aún tengo) con los timadores de ONO (recordamos que me hincharon una factura con centenares de llamadas no realizadas jamás al 905 50 50 50, concurso teletimo ofrecido por Mediacat06 o Mediageneris y cuya emisión, y por consiguiente beneficiario también, es Marca TV. Hipocresía máxima la de Marca TV, Medicat06 y ONO), no tengo ganas de regalar ni un céntimo más a esos carteristas, ladrones y farsantes que deberían ir todos a prisión.
En fin... no se yo qué año nos espera, por si acaso, me faltó valor para desear un próspero 2012, y me limité a desear una feliz entrada de año. Ojalá dentro de un año escriba una nueva entrada en este blog que invite a la celebración del fin de una crisis que cada vez se parece más al infierno de Dante. Feliz y próspero 2013!
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