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jueves, 9 de diciembre de 2010

La melodía liberada

Aquella harmoniosa melodía consiguió un día escapar de aquella infame  trompeta que la tenía prisionera. Fueron demasiadas largas noches las  que tuvo que compartir el viento con unos ruidos que, extrañamente,  despertaban los aplausos de los que los oyentes. Un descuido, o tal vez  una oportunidad que el destino le brindó, la hicieron salir y descubrir  como todos aquellos rostros presentes en una pequeña sala llena de  humo, sonreían al verla pasear. Habían sido demasiadas horas, quizás días o años, sin poder volar libremente. Al fin pudo conocer a sus almas  gemelas. Una maravillosa melodía que salía de una guitarra se acercó y  la besó. Ella respondió con una sonrisa cargada de complicidad y al  instante se cogieron de la mano para seguir volando por aquel escenario  tan lleno de luces. Al cabo de poco se les unieron una grupo de pequeños  sonidos que, aunque individualmente no eran perceptibles, juntos  conseguían fabricar un poderoso ritmo que resonaba más fuerte que nadie, instaurando un orden anarquista y metafísico que seducía con sus  movimientos e imponía doctrinas de magia libertaria sin necesidad de dictar leyes opresoras. Se fueron juntando más y más compañías. Cada una  aportaba una gota de perfección, una realidad distinta. Todas juntas  conformaban un mismo mundo, sin distinciones, sin prejuicios.

El  erotismo sonoro, las rimas vertiginosamente dulces, las ganas de  descubrir más sobre cada uno de los componentes que se habían juntado  así como esa excitante compenetración que les garantizaba la pasión  ilimitada, hicieron que el grupo decidiera discurrir por aquella sala.  Se multiplicaron, aunque sin dividirse, hasta introducirse en cada una de las ventanas de los sentidos que los allí presenten se olvidaron de cerrar extasiados por el sonido mágico y allí se quedaron. Por siempre jamás resonaron en lo más profundo de cada una de las mentes. Todos los días influyeron en el estado de ánimo de las personas que se atrevieron a dejarlas entrar. Despertaron sonrisas, lágrimas y emociones ocultas. Ayudaron a echar a la basura lo peor de cada uno y sacar lo más auténticamente verdadero.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Versiones... (1)

¿Alguna vez les ha pasado aquello de descubrir que aquella canción que tanto les gustaba de aquel grupo que tanto adoraban era tan solo una versión? Algunos se sentirán estafados, engañados. Otros entenderán que dicho grupo hizo un homenaje a un tema ya casi olvidado en el baúl de la memoria colectiva. Pues bien, ahí va esa. Hoy descubrí que la magnífica canción Hippie, Hippie, Hoorah no es más que una versión, bastante fiel, de Hippie, Hippie, Hourra tema que el célebre cantautor francés, quien hizo también unas cuantas incursiones en el mundo del cine, Jacques Dutronc compuso en 1969, para uno de sus discos con la compañía discográfica Vogue, de la cual él mismo fue codirector artístico. Para ser sincero, debo admitir que Dutronc me ha fascinado más de lo que imaginaba. Artista con solera, cantante de voz propia y auténtico himnos que, lamentablemente, han quedado bastante olvidados en nuestros días. Un personaje que no solo se dedicó a componer música, sino que tuvo ideas y, a su manera, participó activamente en aquel mayo del 68, en el que muchos jóvenes de todo el mundo soñaron en un mundo más justo, una utopía que por desgracia terminó en una ironía del destino, la burguesía de la falsa clase media se comió los ideales. Dutronc no se quedó en los clásicos panfletos, sinó que supo ironizar acerca del movimiento hippie, sin perder una conciencia a veces oculta. Formó pareja con otra célebre estrella del momento, Françoise Hardy.

Después de ver el vídeo de la canción en Youtube, he descubierto que no soy el único que ha quedado asombrado al saber que la canción no és original de los Black Lips: «Ah... so now I know of course Black Lips didn't create those sounds... love this!». Muy elocuente!


martes, 15 de junio de 2010

En el último Trago

Nada me han enseñado los años siempre caigo en los mismos errores otra vez a brindar con extraños y a llorar por los mismos dolores... Tómate esta botella conmigo en el último trago me dejas esperamos que no haya testigos por si acaso te diera vergüenza si algún día sin querer tropezamos no te agaches ni me hables de frente simplemente la mano nos damos y después que murmure la gente...


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jueves, 26 de noviembre de 2009

Inserción desactivada por solicitud

Cada día me asombra más la política de ciertas multinacionales discográficas a la hora de impedir que la música llegue libremente al público. Me explico, el otro día quería yo publicar un vídeo que acababa de descubrir en youtube en mi cuenta de facebook, cuando me di cuenta de que había un inquietante mensaje en el apartado dónde debería haber el código html para hacer el "embed". Si, este que está justo debajo de la dirección url y que te permite publicar el vídeo en cualquier red social o en tu blog. El mensaje decía "inserción desactivada por solicitud". Es decir, que me impiden que publique el vídeo en cualquier otra parte. Dirán que esta medida se toma en favor de los derechos de autor, aunque uno no comprende que se vulnere la propiedad intelectual por el simple hecho de difundir un vídeo que ya está publicado en youtube. El sistema de reproducción (llamado técnicamente "streaming") se mantiene intacto en el formato de youtube y, que yo sepa, compartir un vídeo sirve para que más personas lo puedan disfrutar. Incoherencias del sistema que siguen confundiendo al público y poniendo toda clase de impedimentos para que la cultura siga su curso natural. Ayer encontré un modo de saltar dichas barreras. Bien, a modo de ironía, hallé un vídeo que recrea el original mediante muñecos de Lego. En concreto di con la recreación del vídeoclip de la canción "Monster" de los galeses The Automatic. Con una técnica bastante casera, el autor del montaje consigue una auténtica joya.



Anteriormente también había encontrado un vídeo semejante. El vídeo de la pegadiza "Hips don't lie" de Shakira en versión Playmobil. Vean y comprueben. Hay que advertir que es probable que algún día las discográficas consigan quitarle la canción original al vídeo, pero de momento aún se pueden disfrutar en todo su jugo.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

El poder de la música

Dijo Wayne Coyne, célebre cantante de los The Flaming Lips

"la música es asombrosa. Ofrece un cierto confort metafísico en el que te permite estar aislado y solitario a la vez que te dice que no estás solo...Realmente la única cura para la tristeza es compartirla con alguien más. Y por eso, la música, las películas, los libros, son tan importantes. Sin el arte sin la comunicación, no podríamos vivir más allá de los treinta, de lo tristes y deprimidos que estaríamos".

Quizás podría añadir, siguiendo la misma idea de Coyne, que la música es mil veces más útil que un libro de auto ayuda y, en algunas ocasiones, que un psicólogo. Esa melodía abierta, que no entiende de distinciones, canaliza toda emoción humana y la centrifuga hasta estabilizarla. El sonido de la tolerancia que permite pensar y vislumbrar una salida cuando la oscuridad nos la oculta. La música te permite bailar y disfrutar de tus alegrías, a la vez que te exige llorar para eliminar cualquier tristeza. Solo tienes que saberla manejar para escoger qué notas deseas que te acompañen. Quizás la música sea verdaderamente la única amistad que permanece para siempre, que no traiciona ni maltrata a quien la ama. Las canciones nutren nuestra comunicación de mensajes vitalistas construyendo un nuevo mundo imaginario dónde las lagrimas son muestras de alegría, dónde las reglas son ser tan libre como uno pueda, dónde el egoísta es quien más comparte. Nunca hay que dejar que la música deje de sonar.


lunes, 2 de noviembre de 2009

A Manu Chao no le gusta ADN

El popular músico mestizo José Manuel Thomas Arthur Chao, conocido como Manu Chao, ha demostrado no estar tan en contra del sistema como su imagen pública no da a creer. El ex vocalista de la Mano Negra percibirá ni más ni menos que 20.000 euros tras la sentencia que dictamina que el periódico gratuito ADN y la agencia The Love Comes plagiaron el tema Me gustas tú (incluido el lema) en un anuncio. Se supone que esta cantidad tiene que reparara los "daños morales" que, según la justicia, han afectado al artista por el plagio de la canción. Y aún hay más, la discográfica (según algunas fuentes la marca Radio Bemba, aunque en teoría debería ser la poderosa Virgin) percibirá alrededor de 70.000 euros tras la sentencia del juez.

No nos engañemos, no es que se haya plagiado el tema sino que simplemente se ha utilizado el mismo lema y, lo aceptamos, el estribillo tiene un parecido razonable con la canción que Manu Chao publicó en "Próxima estación, esperanza". Aun así, no cabe duda de que la cantidad a pagar es totalmente desproporcionada sin tener en cuenta que el anuncio en ningún momento ha perjudicado ni al cantante ni a su discográfica. Casualmente Manu Chao se vio envuelto en una polémica, en 2007 por utilizar el aviso del metro de Madrid, en el que la voz de la locutora de RNE María Jesús Álvarez y la del actor de doblaje Javier Dotú anunciaban "próxima estación, Esperanza. Avenida de la Paz", en una de las canciones del mismo disco. El cantante tuvo entonces que indemnizar a los dos demandantes y pidió disculpas por los posibles daños ocasionados.

Quizás es que simplemente vivimos en un mundo en el que sacar tajada por cualquier cosa es una obligación de cualquiera. Se entiende que un artista tan conocido por su activismo antiglobalización y en favor de las causas más izquierdistas se oponga a que sus temas sean utilizados en beneficio de organizaciones capitalistas y deshonestas, por partidos políticos de la derecha o para tergiversar el mensaje original. Deberemos tener cuidado en no escribir un poema a nuestro ser querido diciéndole "me gustas tú".... no sea que Manu Chao nos ponga una demanda.

sábado, 26 de septiembre de 2009

The Go! Team: "delirium indie" (BAM '09)

Combinar lo mejor del sonido independiente de corte británico, con eléctricas dosis del funk más setentero, con el rap más ochentero y alguna que otra cucharada de folk parece una locura. Si un grupo practicara dicha fusión haría volver loco a cualquiera de esos críticos elitistas que tanto empeño ponen en buscar etiquetas de lo más pintorescas y rebuscadas. Pues existe una formación que consigue mezclar y actualizar los sonidos más genuinamente underground con una maestría que solo en concierto brilla con todo su esplendor. Los ingleses The Go! Team consiguen hacer bailar incluso al público más frío y aburrido y ayer en Barcelona ofrecieron un concierto delirante y dinámico que trasladó al público reunido en la céntrica Plaça Reial a una dimensión tan desconocida como fascinante y llena de energía positiva.

El festival BAM (Barcelona Acció Musical) del presente año se presentaba con algunas dudas sobre la calidad de su cartel. Quizás porque en la ciudad condal estamos ya muy acostumbrando a un cierto nivel en lo que respecta a los festivales y conciertos que se viene llevando a cabo en los últimos tiempos. Aunque para todo aquel que se precie de ser un amante de la música debería ser una obligación el saber buscar y descubrir nuevos grupos acudiendo a conciertos de todo tipo. Un servidor así se considera y aunque los grupos que actuaron en el concierto que ayer tuve el placer de disfrutar no son ni mucho menos unos desconocidos del panorama indie, quizás no entraban en mi biblioteca mental de formaciones a tener en cuenta.

El indomable Patrick Wolf sorprendió por su estética y puesta en escena, al mismo tiempo que gustó por un peculiar estilo que bebe de la electrónica más salvaje y caótica, el dulce y pegadizo ritmo de los violines folclóricos irlandeses, una voz grave pero a la vez flexible y una guitarra al estilo Kiss que proyecta sonidos atípicos e inverosímiles. Un músico que demuestra en el escenario su espectacular dominio de instrumentos de toda clase. El arpa, el clarinete, el piano, el órgano, la armónica, la guitarra y por supuesto, el violín dan mucha profundidad a las canciones del británico. A modo de icono gay, Patrick paseó por el escenario como una verdadera divinidad del pop contemporáneo, dando muestras de ser un soberbio músico, a la vez que un gran intérprete de gesto. Mención debo hacer también para la banda que lo acompañó, con una violinista que en todo momento acompañó la locura del cantante con unas impresionantes interpretaciones.




The Go! Team me sedujeron de principio a fin. La versatilidad estílistica de la banda de Brighton, con la leona e insaciable vocalista Nkechi Ka Egenamba "Ninja" (nacida en Londres aunque de padre nigeriano y madre con raíces egípcias) al frente y el delirio de los seis integrantes que en ningún momento pararon de bailar y moverse de un lado a otro, impactó en una Plaça Reial abarrotada de público de todas las procedencias. Abriéndome paso entre los guiris despistados que deambulaban por una ciudad que les fascina, modernas alocadas con su cartón de sangría en mano, adolescentes en busca de un compañero con quien disfrutar de la noche más allá de la música en vivo, chicos con ganas de bailar, gente que andaba buscando los marcianos después de tomar un exceso de sustancias psicotrópicas y los imprescindibles "paquis", que ofrecían en todo momento latas de cerveza frías a precio razonable, conseguí llegar a segunda fila. Enseguida me llamó la atención la diversidad de los componentes del grupo. Las asiáticas Chi Fukami Taylor (batería) y Kaori Tsuchida (batería, vocalista y teclista) aportan, junto a Ninja, un llamativo toque exótico a la banda. Y esa diversidad se ve reflejada sin duda en su estilo musical, tan anárquico como fascinante.



En algo más de una hora de actuación, The Go! Team hicieron estallar su particular volcán de ritmos con las dos baterías sonando al unísono. Canciones que en ningún momento se centran en la melodía pero que se presentan con tanta intensidad que invaden de alegría incluso al más amargado. En un par de ocasiones la formación se decantó por dar descanso a tanto baile alocado tocando canciones dulces y sencillas, con armónica y banjo incluido. Su versatilidad también se demostró mediante las rotaciones instrumentales, en algunos momentos fue Ninja quien se puso al mando de la batería para que Kaori ejerciera el papel de vocalista. Ian Parton, el fundador de la formación, estuvo un poco más frío que sus compañeros aportando el pequeño toque de seriedad necesario para mantener el equilibrio perfecto.

lunes, 27 de julio de 2009

Jason Mraz y su sombrero

De buenas costumbres e impecables modales, aunque con esa picardía que tan buen resultado da en el escenario. Ataviado con su característico sombrero, Jason Mraz saltó al escenario del Poble Espanyol de Barcelona ante un público ya entregado a la música de este norteamericano con raíces checas, que aunque algunos ya le hayan etiquetado como artista revelación, lleva a sus espaldas una larga trayectoria llena de éxitos y reconocimientos. Era la segunda vez en pocos meses que Mraz venía a Barcelona, el pasado marzo la Sala Razzmataz tuvo que colgar el cartel de "no hay entradas" semanas antes del concierto. Las condiciones para esta segunda visita del músico eran sin duda idóneas. Verano, escenario al aire libre y una previsible perfecta comunión entre su música y el público asistente. La primera en subir al escenario fue la mejicana Ximena Sariñana , quien tuvo la difícil misión de hacer de maestra de ceremonias antes de la actuación de Mraz. Sus melodías lentas y pesadas, un estilo que intentaba acercarse a su paisana Julieta Venegas, aunque sin lograrlo en ningún momento, hicieron que el público se empezara a impacientar. No es costumbre mía la de criticar a los teloneros, pero en esta ocasión si puedo afirmar que Sariñana carece de esa chispa básica para llegar realmente lejos. Quizás es buena música, demostró desenvolverse con bastante solvencia en el teclado, pero su pecado es querer imitar y no impregnar sus canciones con algo más que melodías que, sin caer en ningún tópico, parecían fabricadas todas con el mismo patrón. A pesar de esto, cabe decir Sariñana, con una larga trayectoria como actriz en telenovelas latinas, puso ganas y pudo arrancar algún que otro aplauso, aunque solo gracias a su tímida simpatía.


Puntualmente a las diez de la noche, subió al escenario Jason Mraz. Debo reconocer que antes de acudir a este concierto, apenas me había fijado en su música. A pesar de saber de su existencia, nunca puse los cinco sentidos a la hora de escuchar como es debido su repertorio. Empezó el concierto a ritmo de película, bailando con un estilo impecable y abriendo el apetito a un público enloquecido que no dejó de cantar y aplaudir al músico. Era previsible que habría entre el público una nutrida representación de adolescentes chillonas que, como es de costumbre a esa edad, apenas saben apreciar la calidad de la música de su ídolo. Sin embargo, gran parte del público estaba integrado por gente que sabía perfectamente lo que iba a ver, cosa que sin duda se notó a lo largo de la hora y media en que Mraz estuvo tocando. Sin desprenderse del sombrero en ningún momento, solo se le cayó en medio de uno de esos bailes efervescentes con los que nos deleitó, el norteamericano puso rumbo directo a un recital lleno de eclecticismo rítmico y gran calidad. Mención imprescindible debo hacer a la banda que le acompaña en su gira. El enorme, en todos los sentidos, Toca Rivera, puso magia y simpatía en la percusión, la sección de viento estuvo magistral y sorprendió al público desapareciendo en medio del concierto, para tocar de repente metidos en un balcón. Un guiño de magia que enloqueció a todos los presentes.


La noche fue animándose conforme Mraz seguía cantando y mostrando unas indiscutibles artes como artista polivalente. Además de ser un músico con muchos años sobre los escenarios, demostró tener una gran clase como actor de gesto, y es que no en vano estudió teatro musical en la American Musical and Dramatic Academy de Nueva York. El apoteosis llegó con la interpretación de temas como el hit I'm yours, o Life is wonderful y Butterfly. Mal resultado dio la interpretación, a dúo con Ximena Sariñana, de Lucky en versión española. Hay canciones que precisan ser cantadas siempre tal y como fueron escritas en su momento puesto que al cambiar el idioma, pierden su esencia. Sin embargo solo fue un pequeño desajuste en una calurosa noche de verano en la que Jason Mraz demostró que las etiquetas comerciales y las campañas de marketing le sobran. Las versiones de All night long de Lionel Richie, primero, y de Three little Birds de Bob Marley, segundo, con el "Every little thing is gonna be alright" entonado al unísono por el público y el cantante, pusieron la guinda a una actuación, con el permiso de Jason, "para quitarse el sombrero".

martes, 30 de junio de 2009

Michael Jackson: la estrella se apagó

Entendemos por mito aquella persona a la que le rodea una extraordinaria estima, una magia, una invisible aureola que le otorga poderes casi divinos. El mundo de la música está lleno de mitos, de grandes cantantes y/o compositores que murieron antes de tiempo, de excelentes artistas que dieron tanto que se quedaron sin energía para sobrevivir en una industria que, a pesar de su palabrería y sus lavados de imagen, se olvida pronto del ser humano que está detrás de una canción, de una película, de un cuadro o de cualquier expresión artística. Michael Jackson dejó este mundo el pasado 25 de junio de 2009, a tan solo dos meses de cumplir los 51 años. En realidad se puede decir que hacía mucho tiempo que la estrella del pop dejó de vivir. Su existencia en los últimos años tenía grandes similitudes con al papel que interpretó en el videoclip de Thriller. Una especie de zombie. Un ser agobiado por las deudas y al que, aunque ahora todo el mundo se llene la boca con buenas palabras y muestras de admiración, muchos habían olvidado.

La maquinaria mediática no nos defraudó. Tan solo unas horas después de su muerte, todos los medios de comunicación nos bombardeó con toda clase de debates, reportajes y rumores acerca de la vida del artista. Una existencia llena de altos y bajos que se vio truncada pronto, aunque no debería sorprendernos, puesto que la mayor parte de grandes estrellas de la música terminaron así. Es posible que el éxito emborrache y trastorne al individuo. Es seguro que cuando alguien llega a tocar el cielo, como hizo Jackson, aparecen numerosos carroñeros para sacar el máximo provecho económico. Discográficas, mánagers, productores, fans extremadamente desquiciados o falsos amigos se nutren de los grandes artistas. Es cierto que el mundo está lleno de problemas, que hay grandes hombres y mujeres que mueren luchando, que algunos hicieron mucho por el mundo sin hacer ruído ni ser mundialmente conocidos, pero también es verdad que la humanidad vive gracias a la música, la cual nos permite no caer en los oscuros mares de la depresión existencial.

Todos necesitamos creer en algo, y la gran industria musical sabe como vender a un artista hasta convertirlo en un dios. Michael era un humano más. Eso si, su bondad e inocencia como persona, visible a pesar de las insistentes campañas de marketing, junto a sus excelentes virtudes como bailarín, cantante y músico, le alzaron hasta el olimpo de los dioses. Fue víctima de este éxito cruel que destruye a la persona, al individuo que hay dentro de cada artista. Jimmy Hendrix, Elvis Presley, Janis Joplin, Buddy Holly, Ian Curtis o Jim Morrison fueron algunas de esas estrellas que estrellas que cayeron demasiado pronto. El caso de Jackson tiene ciertas similitudes, a la vez que grandes diferencias. Si muchos de esos grandes artistas cayeron después de sumergirse en un universo de sustancias psicotrópicas, con las que algunos afirmaban que conseguían la inspiración para componer, aunque en verdad les fueron destruyendo hasta que murieron, Michael Jackson tuvo la mala fortuna de ser, demasiado pronto, uno de esos niños prodigio. Empezó a los cinco años con el grupo familiar, The Jackson Five. Pronto se erigieron como la gran baza de Motown, la venerada discográfica de Detroit que tanto hizo para popularizar la música negra en el mundo. El éxito de la formación hizo que sus componentes empezaran a conocer los placeres y las pesadillas que conlleva estar tan arriba. Michael apenas pudo vivir la infancia que cualquier niño desea y necesita. El padre de la familia, Joseph Jackson, se encargó de mantener la fuente de su fortuna a base de una disciplina de hierro que, como es de suponer, no tenía en cuenta que los integrantes del grupo eran sus propios hijos.

Más tarde vino la edad de oro para Michael Jackson. Su carrera en solitario deslumbró a medio mundo y generó una fiel legión de fans y seguidores. Sus discos se vendieron tanto que consiguieron superar todos los records establecidos previamente. Sus conciertos apoteósicos, sus bailes genuinos y su discurso solidario en favor de los niños más necesitados, la lucha contra la pobreza y la preservación del medio ambiente hizo que se ganara millones de corazones en todo el mundo. Es cierto que muchos pueden criticarle de ser el típico rico que juega a ser solidario, sin embargo en Michael Jackson la realidad era distinta. Su infancia robada y el éxito abrumador que tan pronto tuvo que asumir, hicieron de Jackson un perpetuo Peter Pan. Y como todos los niños harían, Jackson combinó acciones muy acertadas con excentricidades que le perjudicaron seriamente. Tristemente, su entorno no quiso, o no pudo, aconsejarle correctamente. Algunos le rieron las gracias como si de un niño mimado se tratase. Mientras el niño siga fabricando dinero y generando riquezas, ¿para que mover un dedo?

El fin de la estrella llegó como estaba previsto. Murió solo, triste, enfermo y con una agenda de cincuenta conciertos que de bien seguro, jamás hubiera podido dar. Por suerte no tuvo que volver a los escenarios. Milagrosamente no tuvo que pasear la más que probable decadencia con la que habría asumido dichos directos. Tristeza porque se fue una leyenda, digan lo que digan los puristas retorcidos, y alegría porque por fin descansará en paz. Quizás en el olimpo de la música, Michael Jackson encontrará aquello que nunca pudo tener en vida: tranquilidad feliz.

martes, 12 de mayo de 2009

Antonio Vega y chica de ayer

A los nacidos en la década de los años ochenta es posible que el nombre de Antonio Vega no nos termine de sonar demasiado. Admito que escuché su nombre por primera vez bien entrado ya en la adolescencia. Uno cree ver espejismos cuando se habla de aquella movida musical que sacudió una de las décadas más prodigiosas del rock en España. Dicen los más expertos que en aquellos años se pusieron las bases de hormigón que hoy en día sostienen la rica escena musical de nuestro país. Yo tan solo llegué a conocer, mediante mis lecturas y mi pasión por la música y su historia, algunos de estos grandes nombres que triunfaron y cosecharon canciones célebres que jamás se han dejado de cantar en cualquier buen bar. La chica de ayer es sin duda uno de los temas más clásicos de la edad dorada del pop español. La cantaba un grupo llamado Nacha Pop, uno de los más venerados de la época, cuyo cantante, Antonio Vega, falleció a los 51 años. Desde este humilde blog solo puedo dar el último adiós a uno de los artistas que más hizo por la música en España. Aunque algunos lo critiquen, otros lo sobrevaloren y pocos le desconozcan, Vega brilló como vocalista de sus Nacha Pop y, más tarde, con sus tristes melodías cantadas en solitario.

Recuerdo ahora aquella imagen que vi por el televisor. Era el sábado 17 de junio de 2006 i Antonio Vega subió al escenario del estadio Vicente Calderón de Madrid por la celebración de los 40 años de la emisora radiofónica 40 principales. Me impactó ver a un Antonio Vega demacrado por la enfermedad pulmonar, que ya entonces padecía, aunque dándolo todo encima del escenario. Primero cantó, a duo con Amaral, el tema Como hablar. Luego interpretó una de sus canciones más reconocidas de sus trayectoria en solitario, El sitio de mi recreo. Finalmente, después de 10 años, salieron al escenario los otros dos componentes de Nacha Pop, el primo de Antonio, Nacho García Vega, y Carlos Brooking. Tocaron, como no podía ser de otra forma, la que algunos consideran "la mejor canción de la historia del pop en España", La chica de ayer. Y es que cualquier amante de la música reconocerá, le guste o no el estilo, que Vega es uno de los grandes. Junto a Marga, su compañera sentimental fallecida en 2004, Antonio Vega descansa ahora de una vida intensa que, a pesar de haber terminado demasiado pronto, ha dejado un rastro eterno en este país.

sábado, 9 de mayo de 2009

Sin ánimo de lucro

Parece ser que el concepto de entidad sin ánimo de lucro está hoy por hoy algo más que desvirtuado. Se supone que una organización que se define así en sus estatutos fundacionales, debería cumplir a rajatabla tal premisa. Ganar dinero con sus actividades y no tener en cuenta valores sociales, tales como la solidaridad o el apoyo a cualquier iniciativa que favorezca la democratización de la cultura, son sin duda aspectos que no deberían ir asociados a una organización sin ánimo de lucro. Sin tener en cuenta el lado oscuro de muchas ONG's que se benefician económicamente de quienes menos tienen, es sorprendente comprobar como la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) afirma ser una entidad privada sin fines lucrativos. Es un poco chistosos leer la explicación que Eduardo Bautista, Presidente del Consejo de Dirección, nos da en la página web oficial de la organización. Según esta presentación, la SGAE es una entidad con "pasión por defender los derechos de los creadores y, por ende, el patrimonio cultural". En un magnífico artículo de Ana Tudela, publicado en Público el 2007, se nos desvelaba como la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) tan solo es la punta del iceberg de un complejo conjunto de sociedades limitadas que, por supuesto, no ocultan sus ansias por conseguir cuanto más dinero, mejor.

Seguramente no estoy descubriendo nada nuevo al escribir estas lineas, pero las últimas polémicas desatadas entorno a esta entidad de la que todo el mundo, excepto viejos ídolos adolescentes que nunca supieron hacer música como Ramoncín, habla mal y cuya tarea en nuestra sociedad es más que incierta, me han incitado a escribir este articulo. Y es que no se habla mal de la SGAE sin motivo, su obsesiva pasión por eliminar la libertad en la red, sus reiterados atracos a conciertos con fines benéficos, cada año son más de 800 los festivales solidarios los que tienen que pagar tributos abusivos a la entidad y la poca credibilidad que generan entre la sociedad española son argumentos más que significativos. Para que sirve esta entidad? Cuales son sus verdaderos propósitos? Fomentan o entorpecen la difusión de cultura?

El problema del sistema es el mismo de siempre, o te integras dentro de Matrix o malvives fuera del mismo. El entramado está bien diseñado para que nadie pueda triunfar sin pasar por el peaje.

domingo, 5 de abril de 2009

Mando Diao: más que palabras

En una escena como la de la música independiente, saturada de grupos con un par de temas pegajosos que terminan diluyéndose en el mar de la mediocridad, los veteranos Mando Diao aportan esa chispa que resucita la fe en el rock'n roll. Orgullosos de su trabajo, recordamos aquellas declaraciones en una entrevista dónde afirmaban sin pelos en la lengua, justo después de sacar el aclamado Ode to Ochrasy (2006): "creemos que nuestro disco es mejor que cualquiera de los Who. O de los Kinks, o Small Faces, en realidad, incluso mejor que muchos de los Rolling o los Beatles". Algunos les acusaron entonces de prepotentes y, sin lugar a dudas, puede que sus palabras no sean exactamente certeras, pero del mismo modo que se valora positivamente aquel candidato a un trabajo que muestra tanta seguridad en sus aptitudes que termina mostrando cierta chulería, el quinteto de Borlänge (Suecia) elimina todas las dudas hablando en el escenario y evidenciando que, si bien no son los mejores del mundo, tienen crédito para proclamarlo sin temor.


Llegaban a Barcelona como estrellas, en otras ciudades como Madrid y Granada telonearon a Franz Ferdinand, y no defraudaron a nadie. Con las entradas agotadas desde dos días antes, la carismática sala Apolo de la ciudad condal se llenó pronto con un público heterogéneo, con muchos estudiantes erasmus alemanes y suecos, ansioso por ver a estos suecos canallas con pinta de británicos. Puntualmente, pasados quince minutos de las ocho de la tarde, subieron al escenario Supersubmarina. El grupo de Baeza (Jaén) ejerció a la perfección su papel de telonero, sorprendiendo a muchos con sus melodías pop de guitarras contundentes y ciertos tintes de la crudeza que caracteriza al indie estatal. Un grupo que a pesar de encontrarse en el mismo barco que muchos otros, posee un distintivo invisible que promete un buen futuro. Cabe destacar que al igual que Mando Diao, los Supersubmarina también se lo creen, y esto es algo que saben plasmar en sus directos. Ellos mismos afirman que "lo que nos diferencia a esto de las demás cosas que hemos hecho juntos es que estamos obsesionados con la música". Se llevaron de Barcelona algo más que los aplausos del público por su buen hacer en el escenario y por la simpatía que en muchos despertó su cantante Josechino, consiguieron dar que hablar.

A las nueve y media de la noche, los chicos de Mando Diao aparecieron con la sala abarrotada de público. Empezaron energéticos y demostraron pronto tomarse en serio su actuación, algo que les diferencia de muchos otros grupos que evidencian arrogancia o falsedad cuando tocan. Sheepdog fue el primer tema de la noche y, como no podía ser de otra forma, el público celebró la puesta en escena de los de Borlänge con proclamas y gritos de excitación. A lo largo de la hora y media en la que estuvieron tocando, con un pequeño incidente por la mala colocación de las vallas del escenario que por suerte solo supuso una breve pausa, desgranaron los temas de su quinto álbum de estudio, Give me fire (2009) poniendo de relieve el pequeño giro estilístico que ya advirtieron en su anterior disco, Never Seen The Light of Day (2007). Acompañados por dos solistas (al más puro estilo gospel) y una trompeta, el quinteto intercaló sabiamente temas enérgicos con canciones acústicas, a medio camino de la balada. Sonaron clásicos de sus otros discos, aunque con una colección tan llena de canciones excepcionales era difícil que sonaran todas. Eso si, no faltaron piezas como The Band, Good Morning, Herr Horst (con esta sensacional intervención con la voz grave de Björn), Tv and Me, God Knows el pegajoso single de su nuevo álbum, Dance with somebody. Eso si, dejaron para el final, con una apoteósica interpretación, el Long Before Rock'n Roll que dejó a los asistentes en el Nirvana más místico y excitante. 

La justa recompensa a los aplausos incesantes del público que no quería irse la dieron con la divertida Leave my fire, a ritmo de ranchera y con partes en castellano, ya sin camiseta y con las toallas en el cuello. Se despidieron en medio de una gran ovación y con Björn lanzando su toalla llena de sudor que una rubia alemana capturó y ocultó en su barriga como si de un tesoro se tratara. Un excelente directo de rock'n roll con aires setenteros, gotas de soul, aires de blues y la energía del garage más contundente. Un nuevo ejemplo de como la música favorece la erradicación de los problemas personales, conduce al individuo a un estado placentero que llena el depósito con la energía más vital. Nadie puede discutir que Mando Diao sobresalen en el panorama y que entre tanta saturación de grupos que se imitan los unos a los otros, estos suecos saben lo que se hacen y ponen sobre la mesa cualidades que otros ni tan siquiera conocen. No son mejores que los Beatles, aunque su versión de A Hard Day's Night no desmerece la original, ni superan a los Rolling, pero cuando asistes a un vendaval de rock como el ofrecido en Barcelona, las comparaciones se vuelven bastante prescindibles.



martes, 25 de noviembre de 2008

Un genio en la sombra

Está claro que no es precisamente una suerte haber nacido como músico al mismo tiempo que el alabado Bob Dylan. Sin embargo, a Neil Young (Toronto, 1945) nunca le afectó demasiado el haber tenido que caminar siempre a la sombra del de Minnesota, icono de aquella rebelde década de finales de los sesenta. Se dice que la historia no es siempre del todo justa, y es que a menudo los verdaderos genios no obtienen aquel reconocimiento que sin duda merecen, por lo menos en vida. La extensa y productiva trayectoria del canadiense ha sido reconocido con creces, pero nunca lo será suficiente si valoramos todo la riqueza que ha aportado al panorama musical.

Nunca fue, ni quiso ser, un ídolo para las adolescentes enloquecidas que con su incansable griterío y adulación sostienen la industria musical del fanatismo. Un hombre que, a sus más de sesenta años de edad, sigue construyendo y trazando los caminos del rock y del folk. Cercano pero a la vez autónomo, Neil Young ha sabido transmitir desde siempre, ya fuera con sus Buffalo Springfield, con Crosby, Stills y Nash o en solitario, esa esencia original de la música, sin colorantes ni conservantes, huyendo de las tendencias y las modas que imperan en el mercado discográfico. Con más de treinta álbumes publicados, Young constituye un referente para las generaciones de músicos que han surgido en las últimas décadas. Su versatilidad para mezclar armoniosamente el rock más clásico de la profunda América, el folk tradicional, el genuino country y una infinidad de estilos a los que ha sabido impregnar con su sello personal. Joyas como los discos Rust Never Sleeps (1979), Freedom (1989), la banda sonora de la brillante Dead Man (Jim Jarmusch, 1996) o el inteligente alegato contra el 11-S, Are you Passionate? (2002) forman parte ya de la historia de la música.

Neil Young se ha mostrado coherente con sus ideales, del mismo modo que con la música. Un personaje polifacético que, sin gritar ni hacer ruido, ha sido siempre fiel a sus principios. No en vano, podemos recordar que el pasado mes de octubre decidió anular un concierto en Los Ángeles, para mostrar su solidaridad con los trabajadores en huelga del recinto dónde tenía previsto actuar. Young nunca ha querido ser el centro de atención, algo que se refleja claramente con su vertiente de director de cine ocasional, y es que para no llamar la atención el canadiense utiliza el seudónimo de Bernard Shakey en sus incursiones en el séptimo arte. Podemos decir de él que es un genio digno de ser alabado, un idealista que convierte las utopías en realidades o una fuente inagotable de inspiración para la música. Comunicativo pero a la vez intimista, Young es uno de esos hombres que han marcado un punto de inflexión en el avance de la sociedad. Ataviado con su sombrero, soplando su inseparable armónica y tocando esos acordes que solo él sabe interpretar, Neil Young sigue desprendiendo sobre los escenarios toda su energía y calidez, aunque como solo saben hacer los grandes, con una humildad que no debería confundirse con la invisibilidad. El hombre que sabe estar, aunque solo se deja ver cuando es necesario, por lo demás se le escucha.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Backyard Babies: rock'n roll made in Suecia


Se dice, dentro de los círculos más conservadores y apocalípticos del controvertido mundo de la música, que el rock'n roll está muerto y enterrado desde hace años. Muchos críticos, especialistas, productores y aficionados sostienen que es ya imposible ser original sin recurrir a la herencia que dejaron otros. Quizás lleven cierta razón, pues ni los mismísimos Led Zeppelin fueron en realidad tan geniales como se les considera, pues componían sus canciones siguiendo las pautas establecidas por otros músicos que quizás no gozaron del prestigio y el poder mediático que ellos tuvieron. La verdad es que tampoco vamos a entrar ahora en un tema que daría para escribir miles de libros y analizar centenares de perspectivas, a simple vista, antagónicas.

Los suecos Backyard Babies, una ya veterana formación de rock surgida de la inagotable cantera que posee este pequeño país, muchas veces a la sombra de la mediática escena británica, volvieron a Barcelona dos años después de su última visita. Con más de una década sobre los escenarios, Nicke Borg y los suyos tenían más ganas que nunca de sentar cátedra en la ciudad condal. Y la verdad es que lo hicieron. Los suecos deleitaron al numeroso público que llenó la Sala Bikini ofreciendo una verdadera lección magistral sobre como tocar autentico rock escandinavo sin morir en el intento. La banda presentó en directo su trabajo Fuck off and die (Deja de joder y muérete), un título que parece ser un mensaje a todos aquellos apocalípticos que de tanto hablar del pasado, no se detienen a escuchar el presente.

Los de Nassjö aparecieron en el escenario con media hora de retraso, después de la actuación de unos prescindibles teloneros, los también suecos Bullet que mostraron falta de ritmo pareciendo más bien una mala imitación de los reyes del hard rock, ACDC. Ante un público heterogéneo, entre chaquetas de piel, zapatillas converse, botas y otra indumentaria, en el que destacaban algunos nórdicos forzudos y medio enloquecidos, Backyard Babies desengranó poco a poco, pero sin concesiones, un repertorio sólido y brillante que nos mostró sus exquisitas variaciones estilísticas, partiendo del punk y dejándose seducir por el garage, el heavy y el rock más fresco y natural. Temazos como Minus Celsius, Dysfunctional Professional, Look at you o Fuck off and die hicieron vibrar a un público entregado desde el inicio de la actuación y pusieron de manifiesto, con el método más empírico y factible, que el rock'n roll sigue más vivo que nunca.

viernes, 7 de diciembre de 2007

PJ. Harvey se reinventa una vez más

Si algo queda clara al escuchar a Polly Jean Harvey, es la diferencia notable en cada uno de sus álbumes. La innovación, una característica que brilla por su ausencia en el mundo de la música actual, es uno de los atributos con el que mejor trabaja la cantante británica. Así, con un sello propio pero que busca siempre nuevos caminos, Pj. Harvey se reinventa una vez más con White Chalk, su séptimo trabajo de estudio, con lo que se adentra en la amargura de los sentimientos, el dramatismo utópico sin embargo, por encima de todo, en el conjunto de emociones que buscan un sitio donde descansar.

Seguramente muchos hablarán una vez más de "madurez", un concepto que musicalmente no tiene gran significado pero que está de moda y siempre se atribuye a cualquier novedad discográfica. De todas maneras, éste no es el caso. PJ Harveysorprende siempre con la crudeza y la contundencia que desprenden sus letras, auténticos gozos|joyas para guardar entre los mayores tesoros. Que nadie pretenda encontrar temazos a lo single pegajoso, White Chalk es uno de aquellos discos que se aprecian por el conjunto de piezas que lo componen y no por cuatro canciones de fácil melodía. Un disco excelente, a pesar de no ser redondo.

Quizás algunos añorarán álbumes como Rid Of Me o el laureado Stories From the City, Stories from the Sea. Este trabajo no cautiva con guitarras distorsionadas ni melodías llenas de crudeza visceral. Pj Harvey, simplemente, enamora y su música absorbe a todo aquel que se precie de saber escucharla. White Chalk es arte en esencia.

lunes, 29 de octubre de 2007

Sex Pistols: vuelven los actores del punk


Cuándo se cumplen 30 años de la salida al mercado del disco Never Mind The Bollocks, el primero y único álbum de Sex Pistols, la leyenda sobre cuál fue el origen de la formación, así como sobre si realmente fueron los fundadores del punk continúan hoy siendo motivo de debate entre todos los bonos aficionados al rock'n'roll. Si una cosa está clara sin embargo, se que los Sex Pistols nunca fueron una banda de rock formada por cuatro amigos revolucionarios amantes de la buena música. Tampoco el espectáculo y la polémica que los rodeó durante su corta trayectoria en el mundo de la música fue casual. El nombre a tener en cuenta se el de Malcolm McLaren, en lo que algunos han nombrado ya el padre y el verdugo del punk.

Tal como explica Oriol Rossell en el capítulo "¿Quién mató a Bambi?; Punk, o el fin del rock'n roll tal como lo conocíamos", del libro Teen Spirit: de viaje por el pop independiente, McLaren era un polifacético empresario que a menudo invertía en los proyectos más delirantes que se puedan imaginar y que perseguía el objetivo de formar una banda de rock'n'roll que jugara a romper las normas establecidas sin llegar a cruzar la línea. En resumidas cuentas, quería crear una conspiración contra el sistema desde dentro mismo del sistema y conseguir así una imagen revolucionaría y a la vez muy rentable a nivel económico. El resultado fue realmente espectacular y el impacto mediático situó en el grupo en el más alto de las listas de ventas. Combinando una música de escasa calidad pero siguiendo influencias de New York Dolls, The Stooges o The Who, con unas letras llenas de palabrotas y una actitud constantemente provocativa, Sex Pistols fueron los ídolos de unas grandes masas de jóvenes desencantados por la situación social de los 70's. Con la incorporación de Johnny Rotten, el año 1974, la banda inicia su etapa más provocativa tocando por diversos escenarios de la periferia de Londres y que agrupan cada vez más fans.

Después de diversos cambios y alguno que otro problema, el primero y único álbum de estudio de Sex Pistols salió en venta hace 30 años, concretamente el 28 de octubre de 1977. A pesar de y que algunas tiendas de discos se negaron en principio a vender Never Mind The Bollocks, el éxito cultivado con los temas God Save the Queen y Anarchy in the UK, hizo que la explosión punk fuera del todo imparable. Los problemas internos, las discusiones, el consumo de opio, y una más que previsible decadencia de unos jóvenes que nunca estuvieron preparados para afrontar el gran éxito mediático conseguido, condujeron al final de una etapa breve pero intensa.

A pesar de todo, el origen del punk fue anterior y la esencia de los Sex Pistols siempre se basó en una campaña comercial propia de los actuales grupos prefabricadas. Estafa o no, la moda de reunificarse ha hecho también que Johnny Rotten, Steve Jones, Glen Matlock y Paul Cook, los miembros que quedan después de la muerte de Sid Vicious, el año 1979 a los 21 años y como consecuencia de una sobredosis de droga, hayan querido celebrar los 30 años de la salida de su único álbum con una gira de conciertos, que empezó el pasado 25 de octubre en un club de Los Ángeles, California, y que se prevé que mantenga la decadencia que mostraron en el final de su carrera musical.

The Films: los Libertines americanos?

Con una más que declarada admiración por los extinguidos The Libertines y su mediático líder Pete Doherty, The Films, llegan este sábado 3 de noviembre a la sala Razzmatazz con el objetivo de demostrar que el nuevo rock alternativo con toques de garage sigue vigente hoy día. Residentes en Nueva York, a pesar de haberse formado en Denver (Carolina del Sud), The Films proponen una insólita mezcla estilística qué no solo está influenciada por el sonido de los Libertines de Pete Doherty o los venerados Strokes, sino que también busca una cierta elegancia a través de pequeñas y habituales incursiones en el glamour más rock y salvaje de David Bowie.

Así, la formación norteamericana presentará en Barcelona su álbum de debut, Don't Dance Rattlesnake, publicado este mismo año después de firmar un contrato discográfico con Warner Music. Como no podía ser menos, y al igual que otras formaciones de características parecidas como Dirty Pretty Things,Wolfmother, Razorlight o The Wombats, The Films tocarán en directo un conjunto de canciones sin pretensiones muy grandes y con bastantes himnos, con vocación de ser generacionales, como su single de presentación, Belt Loops. Una buena dosis de rock con carácter británico.



The Films. Sábado 3 de Noviembre

Lugar|Sitio: Sala 2 de Razzmatazz,

Hora: 23.30 h