Hipocresía, ilegitimidad, incumplimiento de las promesas electorales, falsedad de datos, incoherencia, chulería, impertinencia, mentiras, poca humanidad y un sinfín de adjetivos son los que definen la política que el señor Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, ha ejercido desde que llegó a la Moncloa a finales del pasado año. Bajo la promesa de arreglar la difícil situación económica mediante una fórmula mágica, que a lo largo de su campaña electoral no quiso hacer pública, este señor está hundiendo el país con una serie de reformas incomprensibles que suponen un golpe de estado al concepto de solidaridad social, justicia y bienestar o, dicho de otro modo, eliminan todo equilibrio, ya de por sí frágil, entre la riqueza y la pobreza, destruyendo la igualdad de oportunidades y el derecho a vivir lo más digno posible. Nada nuevo, en el fondo, aunque poco esperábamos que la política reaccionaria del Partido Popular se volviese tan agria y amarga, tan prepotente y anti-democrática, tan inviable y absurda.
Para empezar impulsaron una reforma laboral que, tal cual, pretendía acabar con el paro facilitando el despido y recortando todos los derechos del trabajador. Siguieron con el tira y afloja en la cuestión de Bankia. Negando el rescate a primera instancia para terminar admitiendo que lo iban a pedir, aunque, en sus palabras, solo para los bancos. Aseguraron que ese rescate no afectaría, bajo ningún concepto, los servicios públicos básicos. En definitiva, que los ciudadanos no tendrían que pagar el saneamiento de unas entidades bancarias, cuyos responsables no supieron gestionar, si bien en algunos casos, malversaron su dinero. Al final, terminaron por aprobar un salvaje e inhumano conjunto de medidas «de ahorro» que, aunque ellos no quieran explicarlo, servirán para que el señor Rato y sus secuaces se vayan tranquilos, con los bolsillos llenos, después provocar, en buena medida, la actual crisis que vive el país, pasando su deuda privada al estado. De lo poco que el señor Rajoy prometió en su campaña electoral, a todos nos quedó claro que el IVA no se iba a tocar. Hicieron carteles y campañas contra la subida de impuestos y personajes como Esperanza Aguirre abanderaron la propaganda. Al final lo han subido y de forma alarmante y nada realista, ante la situación que vive el país, puesto que abocará muchos comercios y pequeñas empresas al cierre inmediato. Sin hablar de la brillante idea de quitar a los funcionarios la paga de navidad. Una medida patética que no hará más que perjudicar el consumo en unos días muy importantes para ciertos sectores, como el de los turrones o, principalmente, el de los juguetes.
Parece una broma, pero por si no fuese poco, el señor Rajoy se mofó de los desempleados, un sector lamentablemente en alza en nuestro país, reduciendo el subsidio por desempleo a la mitad después de seis meses, con el estúpido fin de «incentivar la búsqueda activa de empleo». Un chiste malo y repugnante, si tenemos en cuenta que son millones los que se levantan pronto todas las mañanas para ir a buscar un nuevo empleo, puesto que tienen una familia. Poco más hay que decir acerca de los recortes. Un concepto que, con la experiencia vivida en muchos países, se ha demostrado inútil para arreglar ningún problema. Con la crisis todo parece justificable y necesario. El ejecutivo popular detalla, aunque en ocasiones oculta, sus recortes argumentando que es la única solución y el camino a seguir, que todos debemos arrimar el hombro.... palabras sin sentido que solo hacen que poner de manifiesto la insensatez de un grupo de personas que no parece que vivan en el mundo real. Hablan de los ajustes, o de apretarse el cinturón, como si un padre a su hijo le bajara la paga semanal, como si todo se redujera a salir a cenar un día en vez de hacerlo el viernes y el sábado. Palabras huecas que tratan de justificar lo injustificable y que hunden el país en el pesimismo y lo que es peor, unas expectativas de futuro nada buenas. Medidas que empobrecen al que menos tiene, haciéndole pagar los que unos cuantos han destruido, mientras protege a banqueros y políticos corruptos, y no considera una obviedad: aumentar impuestos a quien más tiene no perjudica a nadie y consigue unos ingresos públicos nada despreciables. Ojalá sean coherentes, aunque solo por una vez, y convoquen inmediatamente elecciones anticipadas. Lo que está claro es que este no es el camino.
martes, 17 de julio de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
Las sombras sin luces de Tim Burton
Sombras tenebrosas (Dark Shadows) se puede explicar como una mezcla facilona a base de colorantes (de exquisita calidad, como no podía ser de otra forma siendo un producto horneado por el gran Tim Burton), con un final basado descaradamente en otro refrito de la talla de Crepúsculo (el amor vampírico y la necesidad de convertirse para que este sea eterno e incluso la aparición espectacular de un híbrido entre mujer y lobo). El espectador también podrá encontrar otras referencias a filmes como La muerte os sienta tan bien (la mala de la película busca la juventud eterna mediante la brujería) o La Familia Adams (el caserío tenebroso y la presentación de la peculiar familia Collins), entre muchas otras.
Un producto divertido para una tarde de domingo (se recomienda comprar un menú de palomitas y un vaso grande refresco), pero decepcionante para quien espere asistir a otro espectáculo de fuegos artificiales «made in Tim Burton». Lo bueno, que Johnny Depp da la talla, como era de esperar, aunque se acerca más al sobre-explotado humor del Capitán Jack Sparrow de Piratas del Caribe que no al enorme William Blake de Dead Man, obra maestra de Jim Jarmusch. Le falta ambición y le sobra maquillaje, aunque como producto comercial / familiar, seguro que funciona a la perfección. Y no se puede negar que tiene una serie de escenas dignas de carcajada. Pero, le falta....
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miércoles, 9 de mayo de 2012
Sacrificios ancestrales
Hay que matar a una virgen de la comunidad para que los dioses hagan que llueva y el suelo sea fértil. Así de simple lo veían las tribus ancestrales, hace cientos, miles o, tal vez, millones de años. Sacrificar significaba, literalmente, matar a un individuo, esperando que de esta forma, a cual regalo para los dioses, las condiciones climáticas favorecieran el desarrollo de una comunidad. Creía que tan crueles formas de avanzar habían quedado relegadas con el avance social. Las condiciones sociales y laborales han experimentado, en un largo proceso de lucha dolorosa, un enorme cambio que nos ha permitido ser más humanos. Los niños ya no tienen que trabajar en las fábricas, los obreros tienen derechos y una jornada laboral más digna que les permite compaginar su labor con su vida familiar. Ahora lo vemos lógico, aunque dos siglos atrás la igualdad, la dignidad o los derechos humanos eran conceptos más bien desconocidos para la mayor parte de la sociedad.
Los gobiernos del siglo XXI parecen empeñados en recuperar las viejas tradiciones ancestrales. Piden (entiéndase como un eufemismo que se traduce en obligación) a la sociedad que haga sacrificios, que se estrechen el cinturón y que confíen en su labor. Sacrificios que me recuerdan, muchísimo, a los de las tribus. Cierto, ahora no vamos a sacrificar a ninguna niña virgen en un altar, ni tampoco bailaremos una danza para pedirle al cielo que llueva. No. Ahora los sacrificios pasan por desmontar la sanidad pública (poniendo en peligro la salud, e incluso, las vidas de miles de personas) recortando su presupuesto. Ahora se quiere sacrificar la enseñanza pública, es decir, abolir aquel derecho universal que dice que todo el mundo debe tener la posibilidad de acudir a la escuela y formarse, con el fin de que en un futuro pueda aportar su granito de arena al crecimiento. Ahora el sacrificio pasa por dejar a millones de personas, familias enteras, al margen de la dignidad humana. Gente sin trabajo, sin dinero, sin ayudas sociales y cuyo futuro carecerá de cualquier tipo de esperanza de prosperar. Y para los que tengan el privilegio de trabajar: menos derechos, más precariedad y una reforma laboral que les impone muchas obligaciones y les quita todos los derechos.
Todo se justifica por "el actual contexto económico". Una situación fabricada por un sistema financiero corrupto que ha trivializado, como quien juega a ese conocido juego de mesa llamado Monopoli, con el dinero de toda una sociedad y que, al ver que la partida ha tomado un rumbo incierto y equivocado, ha decidido hipotecar la justicia social, los sueños, los ahorros y la dignidad del 99% de los trabajadores, es decir, del pueblo llano. El objetivo es sencillo. Los mercados, que serían la reencarnación de aquellos malignos dioses ancestrales que antaño pedían la vida de una niña de la tribu a cambio de conceder un mes de lluvia, gobiernan en la dictadura que ellos mismos han fabricado. Un golpe de estado ilegitimo al que los políticos sucumben sin oponer resistencia alguna. No en vano, los líderes gubernamentales mantienen suculentos negocios con las entidades financieras, en un complicado entramado en el que unos se retroalimentan de los otros.
El último ejemplo en España lo deja claro. El ejecutivo del señor Rajoy tiene previsto inyectar un mínimo de 7.000 millones de euros al conglomerado de cajas de ahorros que se han unificado bajo el nombre de Bankia. Un dinero que hace poco el mismo gobierno dijo que quitaría de los presupuestos de educación, sanidad e investigación, puesto que el agujero de la deuda española era de un tamaño desproporcionado. Una cantidad que se suponía que era necesaria ahorrar porque así lo pedían las divinidades, o los mercados. Un dinero que ahora se inyectará a una entidad financiera que ha malbaratado sus recursos, si es que es que los datos son reales, mientras sus directivos seguirán cobrando unas cantidades astronómicas en concepto de sueldos, indemnizaciones y/o compensaciones.
Evidentemente nada es tan fácil, ni tan complicado. Los que aplican esas medidas se empeñan en convencer a una masa social, a la que desprecian al igual que el conde medieval hacía con la gente que trabajaba de sol a sol sus tierras, que todas esas medidas son necesarias y que no hay otro camino a seguir. También argüirán las excusas que sean necesarias para justificar la inyección de dinero público a Bankia. Ya han llegado a decir que no se trata de dinero público, aunque no han especificado, por consiguiente, de dónde salen esos 7.000 millones de euros. Mentiras, desprecio, hipocresía y una falta total de coherencia que sirven para mantener una dictadura cruel y narcisista.
¿De verdad alguien cree que para salir de esa situación a la que llaman crisis hay que fomentar el paro, destruir los servicios sociales básicos, acabar con la democracia y financiar las partidas de póquer del sistema financiero? Yo, sin duda, no.
Los gobiernos del siglo XXI parecen empeñados en recuperar las viejas tradiciones ancestrales. Piden (entiéndase como un eufemismo que se traduce en obligación) a la sociedad que haga sacrificios, que se estrechen el cinturón y que confíen en su labor. Sacrificios que me recuerdan, muchísimo, a los de las tribus. Cierto, ahora no vamos a sacrificar a ninguna niña virgen en un altar, ni tampoco bailaremos una danza para pedirle al cielo que llueva. No. Ahora los sacrificios pasan por desmontar la sanidad pública (poniendo en peligro la salud, e incluso, las vidas de miles de personas) recortando su presupuesto. Ahora se quiere sacrificar la enseñanza pública, es decir, abolir aquel derecho universal que dice que todo el mundo debe tener la posibilidad de acudir a la escuela y formarse, con el fin de que en un futuro pueda aportar su granito de arena al crecimiento. Ahora el sacrificio pasa por dejar a millones de personas, familias enteras, al margen de la dignidad humana. Gente sin trabajo, sin dinero, sin ayudas sociales y cuyo futuro carecerá de cualquier tipo de esperanza de prosperar. Y para los que tengan el privilegio de trabajar: menos derechos, más precariedad y una reforma laboral que les impone muchas obligaciones y les quita todos los derechos.
Todo se justifica por "el actual contexto económico". Una situación fabricada por un sistema financiero corrupto que ha trivializado, como quien juega a ese conocido juego de mesa llamado Monopoli, con el dinero de toda una sociedad y que, al ver que la partida ha tomado un rumbo incierto y equivocado, ha decidido hipotecar la justicia social, los sueños, los ahorros y la dignidad del 99% de los trabajadores, es decir, del pueblo llano. El objetivo es sencillo. Los mercados, que serían la reencarnación de aquellos malignos dioses ancestrales que antaño pedían la vida de una niña de la tribu a cambio de conceder un mes de lluvia, gobiernan en la dictadura que ellos mismos han fabricado. Un golpe de estado ilegitimo al que los políticos sucumben sin oponer resistencia alguna. No en vano, los líderes gubernamentales mantienen suculentos negocios con las entidades financieras, en un complicado entramado en el que unos se retroalimentan de los otros.
El último ejemplo en España lo deja claro. El ejecutivo del señor Rajoy tiene previsto inyectar un mínimo de 7.000 millones de euros al conglomerado de cajas de ahorros que se han unificado bajo el nombre de Bankia. Un dinero que hace poco el mismo gobierno dijo que quitaría de los presupuestos de educación, sanidad e investigación, puesto que el agujero de la deuda española era de un tamaño desproporcionado. Una cantidad que se suponía que era necesaria ahorrar porque así lo pedían las divinidades, o los mercados. Un dinero que ahora se inyectará a una entidad financiera que ha malbaratado sus recursos, si es que es que los datos son reales, mientras sus directivos seguirán cobrando unas cantidades astronómicas en concepto de sueldos, indemnizaciones y/o compensaciones.
Evidentemente nada es tan fácil, ni tan complicado. Los que aplican esas medidas se empeñan en convencer a una masa social, a la que desprecian al igual que el conde medieval hacía con la gente que trabajaba de sol a sol sus tierras, que todas esas medidas son necesarias y que no hay otro camino a seguir. También argüirán las excusas que sean necesarias para justificar la inyección de dinero público a Bankia. Ya han llegado a decir que no se trata de dinero público, aunque no han especificado, por consiguiente, de dónde salen esos 7.000 millones de euros. Mentiras, desprecio, hipocresía y una falta total de coherencia que sirven para mantener una dictadura cruel y narcisista.
¿De verdad alguien cree que para salir de esa situación a la que llaman crisis hay que fomentar el paro, destruir los servicios sociales básicos, acabar con la democracia y financiar las partidas de póquer del sistema financiero? Yo, sin duda, no.
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martes, 13 de diciembre de 2011
Luces por trabajo
El trabajo antes que las luces navideñas. |
Lo de las luces de navidad es uno de esos temas candentes que en esos tiempos de crisis vuelven a ser polémicos. Por un lado a todo el mundo le gusta que sus calles estén alumbradas con esas luces alegres que acompañan los villancicos de las grandes superficies comerciales. Por un lado nos dicen que alumbrar las ciudades y pueblos es una inversión. Sin esas luces los ciudadanos no compran todo lo que deberían comprar (ya se sabe que la navidad moderna se basa en el consumo excesivo en vez de repartir amor, sonrisas y hacer buenas obras). Por otro lado, hace falta tener en cuenta que si la gente no compra será que tampoco hay dinero, e incitar a gastar a quien vive con lo justo es casi casi, una falta de humanidad repugnante. Tal vez el caso de Dúrcal, deba ser un ejemplo de que no es necesario recortar vidas para superar esta crisis, cuyos culpables siguen viviendo como marqueses sin ninguna clase de escrúpulo. Seamos sinceros, menos luces en la calle y más iluminación mental.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Bicicletas en la ciudad
Símbolo moderno del ecologismo cosmopolita, la bicicleta es, seguramente, uno de los vehículos más apropiados para descubrir una ciudad. Este vehículo de propulsión humana, inventado hace ya muchos años por un señor alemán, es al mismo tiempo, un icono para las ciudades que presumen de ser avanzadas y saludables. Las vías verdes, las calles cortadas a los siempre ruidosos y contaminantes coches, constituyen un paisaje urbanístico que siempre tiende a ser agradable para los ojos del visitante, o de los mismos ciudadanos. Desplazarse en bicicleta debería ser casi una obligación para todos aquellos que podamos hacerlo.
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lunes, 10 de octubre de 2011
El timo legal del 905
Hace relativamente poco tiempo me llegó a casa una factura de ONO. No le presté atención, puesto que di por hecho que me cobrarían la cantidad estipulada por el contrato que en su día firmé con dicha compañía para tener Internet y tele´fono (con llamadas nacionales). Al cabo de pocas semanas, empecé a recibir llamadas de un teléfono desconocido, con prefijo 96 (el correspondiente a Valencia). No acostumbro a coger estas llamadas, dado que doy por sentado que son compañías telefónicas que intentan venderte humo ofreciéndote el oro y el moro. No obstante, las llamadas empezaron a intensificarse, todos los días 3 o 4 veces al día me llamaban al móvil desde ese número. Al final, decidí cogerlo con el objetivo de decir aquello de "no, no me interesa, gracias". Sin embargo me encontré con una sorprendente noticia. Me llamaban del Departamento de Cobro de ONO para informarme que tenía una deuda pendiente de pago que ascendía a 198 euros. Ante tal situación no dudé en preguntar cual era el origen de tan sorprendente factura, dado que no me constaba que nadie en mi piso, éramos tres, hubiera podido gastar tanto. La respuesta de la telefonista, una chica con pocas luces que no dejaba de explicarme las formas de pago con las que podía solucionar dicha "incidencia", fue que en la madrugada del 23 de julio se habían realizado una serie de llamadas al teléfono 905 50 50 50. Sorpresa! Me contaba, y así lo comprobé, que en la noche del sábado 23 de julio no había nadie en mi piso. Andábamos todos fuera de Barcelona disfrutando alegremente de nuestras merecidas vacaciones. Intenté, sin éxito alguno, dialogar con la telefonista, que en todo momento me habló como un robot, tratándome de mentiroso y utilizando siempre las mismas frases, referentes siempre a cómo podía realizar el pago de la factura pendiente.
Así las cosas, ha pasado ya más de un mes, y por traslado me di de baja como usuario de esta compañía. El caso es que el departamento de cobro ha seguido molestándome día tras día y, bajo ningún concepto, se han molestado en escucharme ni pasarme con el departamento de reclamaciones. Curioso, pero tengo la sensación que su táctica pasa por agotar al cliente y que este termine pagando para no seguir recibiendo más llamadas. Después de investigar un poco supe que el 905 50 50 50 es un número de "tarificación adicional", es decir, el conocido timo del 905, y más en concreto el número del "espacio" Premios por un tubo!, que se ve que se emite en La Sexta y Marca Tv. La empresa que "presta" esos servicios se llama Mediageneris (que por lo que he podido ver, pertenece al grupo Canal Català) No he podido entender aún como en la madrugada del 23 de julio se realizaron esta serie de "llamadas fantasma" (más de un centenar de llamadas que se efectuaron entre las 2'30 y las 4'40, muchas de ellas con apenas unos segundos de diferencia), y desconozco aún si la culpa es de ONO o bien de la empresa propietaria del número. He tenido que denunciar los hechos ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones (Setsi), organismo perteneciente al Ministerio de Industria de España, aunque las señoritas del departamento de cobro de ONO siguen con la obsesión de llamarme todos los días para informarme de como puedo pagar la cantidad adeudada. Es más, un día se me ocurrió discutir con una de esas señoritas, y todo lo que supo decirme, después de contarle los hechos de principio a fin, es que cualquier otra compañía me cobraría también esas llamadas. (Sorpresa!).
No comprendo porqué se persigue a los que practican timos tan conocidos como el de la estampita mientras se permite que esas empresas roben sin más, de forma totalmente legal, tanto al ingenuo usuario que llama porque cree que ganará 3.000 euros por adivinar una estúpida palabra, como al usuario de compañías como ONO que sin ni tan siquiera estar presentes en su casa, se le facturan una cantidad de llamadas absurdas y totalmente falsas. Tampoco entiendo como la compañía telefónica, ONO en mi caso, permite que le pinchen las líneas y que se cometan atracos a mano armada. Bien, si, lo entiendo perfectamente, toda esta situación me hace pensar sin dudarlo que ambas compañías (ONO y Mediageneris, en mi caso), están más que asociadas para robar al usuario. De otro modo, no se entiende. Una recomendación: en primer lugar, bloquea las llamadas a los números de tarificación adicional. en segundo lugar, si tienes previsto contratar ONO, yo que tu, lo pensaría dos veces.
Así las cosas, ha pasado ya más de un mes, y por traslado me di de baja como usuario de esta compañía. El caso es que el departamento de cobro ha seguido molestándome día tras día y, bajo ningún concepto, se han molestado en escucharme ni pasarme con el departamento de reclamaciones. Curioso, pero tengo la sensación que su táctica pasa por agotar al cliente y que este termine pagando para no seguir recibiendo más llamadas. Después de investigar un poco supe que el 905 50 50 50 es un número de "tarificación adicional", es decir, el conocido timo del 905, y más en concreto el número del "espacio" Premios por un tubo!, que se ve que se emite en La Sexta y Marca Tv. La empresa que "presta" esos servicios se llama Mediageneris (que por lo que he podido ver, pertenece al grupo Canal Català) No he podido entender aún como en la madrugada del 23 de julio se realizaron esta serie de "llamadas fantasma" (más de un centenar de llamadas que se efectuaron entre las 2'30 y las 4'40, muchas de ellas con apenas unos segundos de diferencia), y desconozco aún si la culpa es de ONO o bien de la empresa propietaria del número. He tenido que denunciar los hechos ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones (Setsi), organismo perteneciente al Ministerio de Industria de España, aunque las señoritas del departamento de cobro de ONO siguen con la obsesión de llamarme todos los días para informarme de como puedo pagar la cantidad adeudada. Es más, un día se me ocurrió discutir con una de esas señoritas, y todo lo que supo decirme, después de contarle los hechos de principio a fin, es que cualquier otra compañía me cobraría también esas llamadas. (Sorpresa!).
No comprendo porqué se persigue a los que practican timos tan conocidos como el de la estampita mientras se permite que esas empresas roben sin más, de forma totalmente legal, tanto al ingenuo usuario que llama porque cree que ganará 3.000 euros por adivinar una estúpida palabra, como al usuario de compañías como ONO que sin ni tan siquiera estar presentes en su casa, se le facturan una cantidad de llamadas absurdas y totalmente falsas. Tampoco entiendo como la compañía telefónica, ONO en mi caso, permite que le pinchen las líneas y que se cometan atracos a mano armada. Bien, si, lo entiendo perfectamente, toda esta situación me hace pensar sin dudarlo que ambas compañías (ONO y Mediageneris, en mi caso), están más que asociadas para robar al usuario. De otro modo, no se entiende. Una recomendación: en primer lugar, bloquea las llamadas a los números de tarificación adicional. en segundo lugar, si tienes previsto contratar ONO, yo que tu, lo pensaría dos veces.
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lunes, 8 de agosto de 2011
Cambiar el presente
«A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas». La certera frase que dejó escrita el autor francés Marcel Proust debería, tal vez, ser asumida por los gobiernos de todo el mundo. La economía capitalista, un sistema de organización creado, fabricado e manipulado por el propio hombre ha fracasado. No estamos hablando de un desastre natural, ni de un problema cuya solución deba acarrear consecuencias catastróficas. Simplemente estamos hablando de un sistema que se ha demostrado incapaz de mantener un equilibrio justo para que todos los habitantes del planeta dispongan de unos derechos elementales y de una vida digna. Es obvio, está claro. Cuando un edificio se construyó mal, hay que derribarlo, o al menos, reformular sus estructuras. El presente es un desastre. ¿Porqué no modificar el sistema actual reparando los daños estructurales del edificio?
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miércoles, 13 de julio de 2011
Cambio de rumbo?
Caminando por la calle del olvido nos olvidamos pensar en el futuro.
Olvidar es la palabra para hoy, aunque la pregunta sería, ¿como hacerlo?
Deduzco que nadie me dará respuestas gratificantes. A pesar de eso,
quiero olvidar para recordar cosas mejores que las vividas en las
últimas semanas, para recordar, en un futuro, mejores resultados. Para
no decir aquello de: "cualquier tiempo pasado fue mejor....". Una pausa para cambiar el rumbo.
martes, 12 de abril de 2011
Bar o Fumadero
Tras la entrada en vigor de la ley del tabaco, por la cual se impide fumar en todos los bares y restaurantes de España, entre otros sitios muchos han sido los hosteleros que han mostrado su rechazo más enérgico. Achacan las quejas a la disminución del número de clientes en sus negocios tras la prohibición de fumar. Muchos han optado por potenciar sus terrazas, en las que si está permitido fumar por estar al aire libre, poniendo calentadores o pequeñas carpas que minimicen la sensación de frío los que deseen fumar tomando algo. Bien, es evidente que asociar el placer de un café o una cerveza al cigarro que uno se puede fumar, es del todo natural. Ya sea porque esas bebidas incitan al cuerpo a pedir nicotina o, tal vez, por esas imágenes que a lo largo de años se nos ha ido mostrando, en películas o series, alimentando la sensación del bienestar placentero que nos puede producir dicha combinación, todo fumador que se precie sabrá lo que representa tomar una cerveza sin ese compañero llamado cigarro. Aún así, me parece un tanto absurdo que se diga que la prohibición de fumar ha hecho bajar el número de clientes. ¿Estoy yo equivocado y los bares son sitios en los que la gente va solo a fumar?
jueves, 17 de marzo de 2011
La depresión de Japón
![]() |
La frustración es un niño en «La Maldición» |
La sociedad japonesa siempre ha mostrado un carácter que se encuentra por encima de los sentimientos, de la amabilidad y los lazos entre individuos. No hay que buscar mucho. Solo viendo cualquier filme de terror japonés, uno adivina enseguida que la trama no es más que una metáfora de la realidad. Individuos que andan tristes y hundidos en su propia soledad. Fantasmas o espíritus que no representan otra cosa que esa amarga frustración que persigue a los nipones desde que nacen hasta que mueren. Presión, individualismo, egoísmo y materialismo son elementos que forman parte del día a día en esta sociedad que, ante cualquier desastre, muestra una sorprendente entereza y orgullo patriótico con el fin de volver a empezar. Tal vez, deberíamos de valorar dicha actitud como una virtud. Sin embargo, el ser humano, sea de dónde sea, tenga la cultura que tenga... necesita expresarse. Necesita sonreír, llorar, lamentarse y expresar emociones tanto o más que el mero hecho de respirar oxígeno puro. De lo contrario, la frustración y la desesperación pueden terminar por convertirse en un monstruo que devora sin compasión al individuo y, por consiguiente, todos aquellos que se encuentren a su lado. Ese es precisamente el gran hilo argumental de los filmes de terror japonés, cuyas adaptaciones «made in Hollywood» carecen de sentido. Un filme como «La Maldición» (Takashi Shimizu, 2002) sería el mejor ejemplo.
El desastre que vive el país nipón nos ha descubierto muchos aspectos que quizás nos habían pasado por alto antes. Las imágenes nos muestran a las víctimas del tsunami asumiendo sin rechistar el nuevo escenario de su país. Una imagen que bien podría asemejarse más a una de esas películas apocalípticas que no a un país moderno y que, se suponía, era uno de los grandes motores económicos del mundo. Nadie sabe como terminará la catástrofe de las centrales nucleares, ni tampoco hasta cuando las aguas volverán a su cauce. Hay tristeza, hay depresión, hay preocupación porque el futuro es ahora más incierto que antes del terremoto. Quizás la reconstrucción del país será rápida, porque así lo marcan los roles de la sociedad japonesa. Porque es un país que, sin duda, pone por delante de los sentimientos y las vidas humanas, su orgullo material. Pero hay muchos que ya empiezan a preguntarse cuantos suicidios costará dicha reconstrucción. Y no para menos, cabe recordar que Japón es el segundo país con mayor índice de suicidios del mundo.
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sábado, 19 de febrero de 2011
Mis malditos sueños
Discurren los días sin que nada se mueva. El cartero sigue repartiendo aquellos sobres cargados de una invisible e inocua frustración. El lector prefiere las imágenes más atroces y simples, antes que prestar atención a las mil palabras que en tiempos pasados alguien tuvo la honradez de escribir. Si es que en algún lejano punto de la historia el equilibrio trajo la paz al mundo, ahora tan solo hay palabras que, al igual que pequeñas e insignificantes gotas de lluvia, intentan juntarse para despertar a golpe de realidad extrema, aquellos ingenuos soñadores que siguen perdidos en sus propios delirios de utopía. Enaltecemos las dudas del saber situándolas en contextos de lujuria campestre. No hay yoga, ni ejercicio de relajación, ni tan siquiera noche de sexo silenciosamente salvaje que sirva. Los orgasmos fraccionados que recorren los horizontes de aquel bello paisaje, no consiguen alejarme del bochornoso dibujo abstracto que me persigue cada noche, en mis malditos sueños.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Caminando hacia el horizonte
Acudía cada mañana a pasear por aquella playa desierta y perdida. Algo me decía que era el sitio en el que debía estar. Tal vez era mi refugio imaginario, tal vez era el único sitio en el que me podía sentir libre del todo. Todas las mañanas me pasaba horas y más horas mirando como las olas penetraban con fuerza llevándose grano de decepción. Avistaba barcos que sin ser náufragos, navegaban entre aguas turbias y se perdían en su insensata obsesión por mantenerse a flote. Todas las mañanas veía salir el sol, como si de un títere se tratara. Aparecía poco a poco dejándome entrever aquel fabuloso horizonte que se asemejaba a un esplendoroso escenario en el que cualquier espectáculo era posible. ¿Magia? Algunas gaviotas se subían al improvisado escenario para deleitarme con sus bailes. El viento improvisaba una dulce banda sonoro que marcaba solemnemente los pasos alborotados de mis pensamientos. Tristeza, alegría, compasión, preocupación, pasión... mi mente elucubraba imágenes dispares. Pequeñas diapositivas que dibujaban todo aquello que había vivido a lo largo de los años. Miraba al horizonte, pensando que había sitios a los que por mucho que me esforzara, jamás llegaría. Los deseos más abstractos que jamás podrán hacerse realidad. Y no es por caer en el pesimismo. La razón es tan simple como el hecho de entender que el horizonte es un punto inalcanzable. Tal vez, porque en realidad la magia está en el camino más que en el destino. ¡Qué desfachatez!
sábado, 29 de enero de 2011
De las cañitas al afterwork
Salir del trabajo y tomarse una cañitas con los compañeros, con los amigos. Una práctica que se lleva haciendo desde hace años y más años resulta que ahora tiene un nombre en inglés y parece una gran innovación. Si señores, el llamado After Work (Después del trabajo) es el "nuevo" concepto que parece estar de moda. La diferencia? Bueno, claro está que tomarse unas cañitas en el bar de Marisol carece de ese glamour moderno que tanto se predica hoy en día en las grandes urbes por lo que algunos han decidido establecer la tradición como si de un nuevo concepto se tratara.
El bar de Marisol era el sitio ideal para despejarnos. Nos ofrecía esa calidez necesaria para hacer un poco de vida social y olvidarse del estrés y la rutina que el trabajo nos impone. Las conversaciones podían ir desde el fútbol, a las mujeres, al indeseable jefe que putea a sus empleados o, acerca de los planes futuros. Vamos, lo que son los clásicos temas sociales de la calle. En la forma de vestir, uno podía ir como le daba la gana, en pijama si así lo creía oportuno. No faltaban esos puritos que siempre nutren de satisfacción y unen a los compañeros de curro.
El otro día tuve el placer de acudir a uno de los afterworks más modernos de Barcelona y quedé un tanto sorprendido. Un sitio que, tal vez, poco tiene que ver con la naturalidad del bar de Marisol. Con una cuidada decoración de esa a la que ahora llaman "minimalista", (en un lenguaje más elitista lo definiríamos como "aquella corriente estética derivada de la reacción al pop art que reduce al máximo los elementos propios del arte, los volúmenes y formas en escultura"). La música; electrónica minimalista, como es debido. El vestir; elegancia.. ejecutivos y ejecutivas, gente que desprende pocas más inquietudes que no sean el trabajo y el placer prefabricado. Las bebidas; cócteles de categoría, canapés minimalistas y cerveza rubia en unos vasos exclusivos. La espontaneidad? Nula o casi invisible.
Cultura de masas reducida a la sensación de ser alguien con clase. Los conceptos de "club" y "VIP" abundan sin aportar contenido alguno. Está claro que solo falta crear el ambiente idóneo para que la gente se sienta exclusiva, moderna, glamurosa y... por consiguiente, pague más. En el bar de Marisol, la caña con tapa sigue costando menos de 1'50 euros. Lo que es la fachada! Pero no me tachen de tradicional, mi crítica es más bien global. Algunos afterworks tienen ese plus que les distingue como una propuesta realmente innovadora.
El bar de Marisol era el sitio ideal para despejarnos. Nos ofrecía esa calidez necesaria para hacer un poco de vida social y olvidarse del estrés y la rutina que el trabajo nos impone. Las conversaciones podían ir desde el fútbol, a las mujeres, al indeseable jefe que putea a sus empleados o, acerca de los planes futuros. Vamos, lo que son los clásicos temas sociales de la calle. En la forma de vestir, uno podía ir como le daba la gana, en pijama si así lo creía oportuno. No faltaban esos puritos que siempre nutren de satisfacción y unen a los compañeros de curro.
El otro día tuve el placer de acudir a uno de los afterworks más modernos de Barcelona y quedé un tanto sorprendido. Un sitio que, tal vez, poco tiene que ver con la naturalidad del bar de Marisol. Con una cuidada decoración de esa a la que ahora llaman "minimalista", (en un lenguaje más elitista lo definiríamos como "aquella corriente estética derivada de la reacción al pop art que reduce al máximo los elementos propios del arte, los volúmenes y formas en escultura"). La música; electrónica minimalista, como es debido. El vestir; elegancia.. ejecutivos y ejecutivas, gente que desprende pocas más inquietudes que no sean el trabajo y el placer prefabricado. Las bebidas; cócteles de categoría, canapés minimalistas y cerveza rubia en unos vasos exclusivos. La espontaneidad? Nula o casi invisible.
Cultura de masas reducida a la sensación de ser alguien con clase. Los conceptos de "club" y "VIP" abundan sin aportar contenido alguno. Está claro que solo falta crear el ambiente idóneo para que la gente se sienta exclusiva, moderna, glamurosa y... por consiguiente, pague más. En el bar de Marisol, la caña con tapa sigue costando menos de 1'50 euros. Lo que es la fachada! Pero no me tachen de tradicional, mi crítica es más bien global. Algunos afterworks tienen ese plus que les distingue como una propuesta realmente innovadora.
miércoles, 19 de enero de 2011
La tormenta roja
Rayos de ilusión, truenos de esperanza y unas dulces gotas de imaginación abstracta. Aquellas nubes rojizas parecían acercarse lentamente y sin prisas hacia nuestros destinos. El murmuro de la gente se notaba en el ambiente. Una sensación de incertidumbre les invadía sin remedio. Y es que hacía años que no se veía un fenómeno como aquel. La mala suerte, el olvido y tal vez la inusual tristeza que el viento acostumbraba a transportar todos los días habían sembrado de semillas negras todo el poblado a lo largo de siglos y siglos. ¿Quien puede olvidar la melancolía de una noche como aquella? Bebiendo bohemia y fábulas envidiables los infelices habitantes de aquel lugar esperaban que llegara la tormenta perfecta. Llegó, aunque tardó más de lo previsto. Gemidos abstractos se mezclaron con la idiosincrasia de la felicidad más absurda. Llovió sin pausa y las flores volvieron a nacer. Un espectáculo que, seguramente, jamás volveré a presenciar. Una tormenta roja de pasión que hizo nacer, al fin, un campo de belleza invisible en el que todos los temores se convirtieron en orgasmos naturales.
lunes, 17 de enero de 2011
Colarse en el metro (exactamente)
Un deporte que se lleva años practicando. Un deporte de riesgo. Una aventura que nunca sabes como terminará. Si, efectivamente, saltar los accesos al metro. Hay muchas maneras de colarse. Por ejemplo, pegarse detrás del primer pardillo que veas que pone su billete para abrir el acceso, acceder mediante las puertas de salida (siempre y cuando no sean mecánicas), o directamente saltar el acceso como si de una prueba de obstáculos se tratara. El caso es que en Barcelona han decidido castigar con dureza a quienes se cuelen el metro. Eso si, lo han hecho con una advertencia que parece más una broma que no un aviso serio. Y es que resulta a quien tenga la osadía de colarse en el metro por la patilla deberá pagar "exactamente entre 50 y 600 euros". Así como lo leen. Una advertencia tan chistosa como aquella que predica que está totalmente prohibido bajar a la zona de vías... algo bastante razonable si tenemos en cuenta que cada tres minutos pasa un tren. Eso si, asuntos tan increíbles no pasan desapercibidos en Facebook, dónde a esa advertencia de no bajar a la vías ya tiene su grupo de fans. La razón de la sinrazón.
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viernes, 10 de diciembre de 2010
Hipervínculos sorprendentes
¿Sabían ustedes que ese personaje histórico llamado Rafael Casanova, un símbolo de la lucha por las libertades de Catalunya que es homenajeado anualmente el 11 de septiembre (la Diada Nacional de Catalunya), juega actualmente como centrocampista en el Racing Club de Ferrol de la segunda división B española? Por supuesto, se trata de una mera equivocación en los enlaces de Wikipedia, pero es curioso cuando uno encuentra bucles de esas características. Ahora entiendo porque en la Universidad siempre nos advertían que no utilizáramos esa enorme enciclopedia online como fuente para realizar trabajos académicos. Y es que dado el alto nivel que muestran muchos de los universitarios, poco sería de extrañar que cualquier profesor hallara en los trabajos que, por ejemplo, Lenin fundó el Opus Dei. Mal me está el recordar que unas compañeras de clase llegaron a poner en un trabajo sobre historia que, Franco y la División Azul participaron activamente en la Segunda Guerra mundial... al lado de las fuerzas aliadas, luchando contra Hitler!
jueves, 9 de diciembre de 2010
La melodía liberada
Aquella harmoniosa melodía consiguió un día escapar de aquella infame trompeta que la tenía prisionera. Fueron demasiadas largas noches las que tuvo que compartir el viento con unos ruidos que, extrañamente, despertaban los aplausos de los que los oyentes. Un descuido, o tal vez una oportunidad que el destino le brindó, la hicieron salir y descubrir como todos aquellos rostros presentes en una pequeña sala llena de humo, sonreían al verla pasear. Habían sido demasiadas horas, quizás días o años, sin poder volar libremente. Al fin pudo conocer a sus almas gemelas. Una maravillosa melodía que salía de una guitarra se acercó y la besó. Ella respondió con una sonrisa cargada de complicidad y al instante se cogieron de la mano para seguir volando por aquel escenario tan lleno de luces. Al cabo de poco se les unieron una grupo de pequeños sonidos que, aunque individualmente no eran perceptibles, juntos conseguían fabricar un poderoso ritmo que resonaba más fuerte que nadie, instaurando un orden anarquista y metafísico que seducía con sus movimientos e imponía doctrinas de magia libertaria sin necesidad de dictar leyes opresoras. Se fueron juntando más y más compañías. Cada una aportaba una gota de perfección, una realidad distinta. Todas juntas conformaban un mismo mundo, sin distinciones, sin prejuicios.
El erotismo sonoro, las rimas vertiginosamente dulces, las ganas de descubrir más sobre cada uno de los componentes que se habían juntado así como esa excitante compenetración que les garantizaba la pasión ilimitada, hicieron que el grupo decidiera discurrir por aquella sala. Se multiplicaron, aunque sin dividirse, hasta introducirse en cada una de las ventanas de los sentidos que los allí presenten se olvidaron de cerrar extasiados por el sonido mágico y allí se quedaron. Por siempre jamás resonaron en lo más profundo de cada una de las mentes. Todos los días influyeron en el estado de ánimo de las personas que se atrevieron a dejarlas entrar. Despertaron sonrisas, lágrimas y emociones ocultas. Ayudaron a echar a la basura lo peor de cada uno y sacar lo más auténticamente verdadero.
El erotismo sonoro, las rimas vertiginosamente dulces, las ganas de descubrir más sobre cada uno de los componentes que se habían juntado así como esa excitante compenetración que les garantizaba la pasión ilimitada, hicieron que el grupo decidiera discurrir por aquella sala. Se multiplicaron, aunque sin dividirse, hasta introducirse en cada una de las ventanas de los sentidos que los allí presenten se olvidaron de cerrar extasiados por el sonido mágico y allí se quedaron. Por siempre jamás resonaron en lo más profundo de cada una de las mentes. Todos los días influyeron en el estado de ánimo de las personas que se atrevieron a dejarlas entrar. Despertaron sonrisas, lágrimas y emociones ocultas. Ayudaron a echar a la basura lo peor de cada uno y sacar lo más auténticamente verdadero.
jueves, 25 de noviembre de 2010
¡Youtube sirve para ligar!
Parece ser que Youtube se ha convertido en esa especie de profesor virtual que todo te lo puede enseñar. Así es queridos lectores. Ayer andaba mirando monólogos divertidos en dicho portal, con el fin de echarme cuatro risas que me ayudaran a escapar de las amarguras del día a día, cuando de repente descubrí que cualquier individuo puede culturizarse y mucho mediante esos tutoriales de toda clase que aparecen como setas (venenosas) en el bosque. Adelgazar, retocar fotos, cocinar platos exquisitos, aprender a borrar con el Photoshop esas arrugas de las fotos de la abuela, piratear una página, robar la señal de Internet del vecino o fingir un orgasmo múltiple con seis latas de cerveza y dos cajones. Sin embargo, lo que más me llamó la atención fue un vídeo muy instructivo acerca de como debe uno ligar con una chica. Si, así es.
No es nada nuevo puesto que todo "pagafantas" que se precie tendrá en un buen número de manuales de autoayuda con los pasos infalibles para conquistar una mujer. Eso sin contar con aquel amigo "ligón" que todos tenemos que nos aconseja una y otra vez sobre como podemos terminar la noche bien acompañados sin que sea necesario pagar ni dejarse los ahorros pagando cubatas. Pero ya no hace falta comprar mil libros ni salir de fiesta siempre con ese amigo feo que te abre las puertas ya que por comparación, siempre puedes quedar como el "guapo" o con el amigo guapo que siempre te mandará sus desperdicios para que los aproveches. En Youtube hay miles de tutoriales que te instruyen y te dan consejos. Los más sabios y expertos en el tema te dan las claves para que tu, sin ayuda de nadie más, consigas el objetivo de ligar con esa chica que te robó el corazón.
Por desgracia, la mayor parte de esos consejos, no contemplan los riegos de terminar siendo un "amigo tampax", ni la putrefacta realidad que nos rodea. Como ya sostenía en mi anterior entrada... las reglas de la seducción se basan en el saber interpretar al personaje adecuado para cada fémina. Es decir, hay que ser más falso que un tamagochi del todo a cien para terminar siendo un triunfador. Eso si, los libros de autoayuda tienen los días contados, Youtube los mató.
No es nada nuevo puesto que todo "pagafantas" que se precie tendrá en un buen número de manuales de autoayuda con los pasos infalibles para conquistar una mujer. Eso sin contar con aquel amigo "ligón" que todos tenemos que nos aconseja una y otra vez sobre como podemos terminar la noche bien acompañados sin que sea necesario pagar ni dejarse los ahorros pagando cubatas. Pero ya no hace falta comprar mil libros ni salir de fiesta siempre con ese amigo feo que te abre las puertas ya que por comparación, siempre puedes quedar como el "guapo" o con el amigo guapo que siempre te mandará sus desperdicios para que los aproveches. En Youtube hay miles de tutoriales que te instruyen y te dan consejos. Los más sabios y expertos en el tema te dan las claves para que tu, sin ayuda de nadie más, consigas el objetivo de ligar con esa chica que te robó el corazón.
Por desgracia, la mayor parte de esos consejos, no contemplan los riegos de terminar siendo un "amigo tampax", ni la putrefacta realidad que nos rodea. Como ya sostenía en mi anterior entrada... las reglas de la seducción se basan en el saber interpretar al personaje adecuado para cada fémina. Es decir, hay que ser más falso que un tamagochi del todo a cien para terminar siendo un triunfador. Eso si, los libros de autoayuda tienen los días contados, Youtube los mató.
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lunes, 11 de octubre de 2010
Falseando apariencias

Pensando sobre la falsedad, también se me ocurrió el ejemplo del amor, el sexo o el romance más canalla e indeseable. Siempre nos recomiendan unas pautas, ya sea para conquistar el corazón de una bella doncella, ya sea para llevarse a la cama a la chica que deseamos. No hay que mostrarse a uno mismo, de lo contrario, todo se va al garete. Hay que reservarse y decir las palabras correctas, vamos, lo que vendría siendo falsear lo que en realidad uno es. Por un lado, ahora resulta que a las chicas les van los tíos guarros, sin escrúpulos... vamos, el "chico malo" de toda la vida. Entonces, para obtener sexo, es necesario fingir que eres un cerdo, que todo te importa un carajo y que pasas de los sentimientos. Obvio es que el romanticismo azucarado es cansino y aburrido, pero no lo creo así en todos los casos. Hay que ser uno mismo, y para qué nos vamos a engañar, todos somos un poco de todo. Nadie es bueno hasta la saciedad, nadie es malo porque si. El problema es que como se te exige fingir ser quien no eres, los hay que terminan por creerse su papel. Quizás es todo mas complejo, lo es, pero a estas alturas uno ya no es capaz de descifrar el porqué de los roles sociales establecidos. Y no hablemos de drogas, porque es visible que muchas veces la sociedad exige que uno las tome para poder aparentar que se es guay, que se es un triunfador. Como aquel exitoso vaquero que felizmente anunciaba el auténtico sabor americano, que no es ni mucho menos el de los pepinillos de las hamburguesas con queso, sino el del tabaco Marlboro. Por cierto, ¿alguien sabe dónde anda aquel hombre? Pues algunos dicen que murió de tanto fumar. Lo dicho, la falsedad nos mata.
sábado, 2 de octubre de 2010
Yoshi Oida: Detrás del actor invisible
Una tarde con uno de los grandes. |
Actor, director y, por encima de todo, un maestro de la pedagogía teatral, Yoshi Oida (Kobe, Japón, 1933) es a día de hoy una eminencia internacional en las artes escénicas. Formado en la tradición japonesa del Noh y el Kyogen, Oida lleva más de treinta años formando parte del Centro International de Creátions Théâtrales de París, fundado por el célebre director Peter Brook. Ha publicado varios títulos de pedagogía teatral traducidos a muchas lenguas: Un actor a la deriva (Ñaque, 2006), El actor invisible y, recientemente, en 2008, Los trucos del actor. Yoshi Oida ha sido nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras y Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, donde vive actualmente. En su reciente visita a tierras catalanas, el pasado mes de julio, tuve el privilegio de hacerle una entrevista, en la que me demostró porqué está considerado como una de las personalidades más respetadas del mundo del teatro.
¿Cómo llega un actor japonés a hacer su carrera en Europa?
Todo empezó en el año 68, cuando recibí una invitación para ir en París, con el fin de realizar un experimento teatral con Peter Brook. La intención inicial era la de trabajar sobre textos de Shakespeare. Él quería hacer un show sobre Shakespeare con actores americanos, europeos, africanos y japoneses. Yo fui el representante japonés. En aquel momento, Peter Brook no era muy conocido, pero aún así, acepté ir a París. Cuando llegué, la capital francesa vivía la revolución del mayo del 68, y quedé asombrado.
Un ambiente quizás poco receptivo para el teatro clásico...
Tuve la sensación de llegar a una guerra. Intentamos montar la obra de teatro en París, pero debido a la situación política, tuvimos que irnos a Londres. Allí, la compañía de Peter Brook, continuó trabajando, y a pesar de que yo nunca me había planteado trabajar en Europa, medio por casualidad, acabé haciéndolo. Después de trabajar durante muchos años con Peter, terminé montando mi propio espectáculo y realizando mis propios proyectos. Ya hace 42 años de esto, y sigo viviendo en Europa.
¿Qué diferencia existe entre el teatro de raíz japonesa y el europeo?
El teatro europeo, con autores como Shakespeare, Txèkhov o Lorca lleva haciéndose desde hace más de 400 años, pero en Japón, ha habido una tradición teatral muy antigua y muy diferente a la europea. El teatro moderno solo lleva practicándose en Japón desde hace un siglo, por lo que es difícil identificar una obra de teatro japonés. Los japoneses vinieron hace unos cien años en Europa con el objetivo de descubrir como se hacía el teatro en el viejo continente, pero terminaron por importar el modelo. El teatro japonés y el europeo, tienen en el fondo, conceptos muy distintos.
Dijo Peter Brook que la emoción es el enemigo del actor. ¿Está de acuerdo?
Si actúas desde la emoción, siempre estarás mintiendo, porque siempre acabas yendo al cliché, y este nunca es la verdad del actor. La emoción que puedas encontrar en el teatro no tiene nada que ver con aquella de la vida real. Sobre el escenario, te tienes que comportar como un ser humano y para hacerlo, tienes que seguir otro camino. Tal como dijo Stanislavski en los últimos años de su vida, cuando tú sientes una emoción, tu cuerpo se posiciona con esta. Por lo tanto, con la posición del cuerpo, puedes descubrir tus emociones.
¿Existe una estrecha relación entre el cuerpo y la mente?
Gracias a la posición del cuerpo, la emoción fluye naturalmente. Es más fácil reproducir una postura para encontrar una emoción que no intentar reproducir una emoción a la fuerza, puesto que esta nunca será auténtica. Meyerhold lo explicaba haciéndose una pregunta: ¿Veo un lobo, tengo miedo y tiemblo o veo un lobo, tiemblo, y por tan, tengo miedo?
Gracias a la posición del cuerpo, la emoción fluye naturalmente. Es más fácil reproducir una postura para encontrar una emoción que no intentar reproducir una emoción a la fuerza, puesto que esta nunca será auténtica. Meyerhold lo explicaba haciéndose una pregunta: ¿Veo un lobo, tengo miedo y tiemblo o veo un lobo, tiemblo, y por tan, tengo miedo?
¿Cómo ve el teatro que se hace ahora?
Entre los años setenta y ochenta, hubo una revolución en el mundo del teatro, dando mucha importancia al trabajo del cuerpo, del gesto... más tarde, el teatro se hizo algo más comercial. Hoy en día, ha llegado una nueva generación que percibe la interpretación de una forma muy distinta a la de antes. Lo que el público quiere también es diferente. Se pide la violencia. Es como la cultura manga, donde prevalece más la imagen que no la palabra. Internet y el cine, por ejemplo, se basan esencialmente en la imagen. El teatro se ha tenido que adaptar al entorno. El teatro se tiene que adaptar al funcionamiento de cada momento.
Entre los años setenta y ochenta, hubo una revolución en el mundo del teatro, dando mucha importancia al trabajo del cuerpo, del gesto... más tarde, el teatro se hizo algo más comercial. Hoy en día, ha llegado una nueva generación que percibe la interpretación de una forma muy distinta a la de antes. Lo que el público quiere también es diferente. Se pide la violencia. Es como la cultura manga, donde prevalece más la imagen que no la palabra. Internet y el cine, por ejemplo, se basan esencialmente en la imagen. El teatro se ha tenido que adaptar al entorno. El teatro se tiene que adaptar al funcionamiento de cada momento.
¿Es demasiado comercial?
Antes, cuando sólo la gente rica tenía televisor, al ser muy pocos los espectadores, los programas eran de más calidad. Ahora todo el mundo tiene un televisor, y por eso, la calidad ha bajado considerablemente. En el teatro, pasa algo parecido. A pesar de que no por eso, el teatro de calidad ha dejado de existir, a pesar de que no es habitual que atraiga a las multitudes.
Antes, cuando sólo la gente rica tenía televisor, al ser muy pocos los espectadores, los programas eran de más calidad. Ahora todo el mundo tiene un televisor, y por eso, la calidad ha bajado considerablemente. En el teatro, pasa algo parecido. A pesar de que no por eso, el teatro de calidad ha dejado de existir, a pesar de que no es habitual que atraiga a las multitudes.
¿El actor nace o se hace?
Cada vez que te pones delante del público, eres un actor. De hecho, cualquier persona, ante un grupo de gente, se convierte en actor. Cuando empecé a hacer teatro, los actores eran de una clase social baja, de hecho, eran el último escalón dentro de la sociedad. Hoy en día, muchos actores son estrellas, son venerados. El intérprete acaba cediendo a las peticiones del público. A lo largo de los años, el concepto de actor ha cambiado. Aunque sean artistas, son actores.
Cada vez que te pones delante del público, eres un actor. De hecho, cualquier persona, ante un grupo de gente, se convierte en actor. Cuando empecé a hacer teatro, los actores eran de una clase social baja, de hecho, eran el último escalón dentro de la sociedad. Hoy en día, muchos actores son estrellas, son venerados. El intérprete acaba cediendo a las peticiones del público. A lo largo de los años, el concepto de actor ha cambiado. Aunque sean artistas, son actores.
Uno de sus libros, se llama El actor invisible. ¿A qué se refiere con este concepto?
Cuando ves un cuadro y está pintado de moratón, tú tan sólo verás una línea azul, pero si realmente es una obra de arte, más allá de la pintura, verás un mundo invisible. El actor tiene que desaparecer cuando está encima del escenario con el fin de dar paso a un mundo donde se muestran las emociones. El buen actor sabe mostrar a su público aquello que los ojos no pueden percibir.
Cuando ves un cuadro y está pintado de moratón, tú tan sólo verás una línea azul, pero si realmente es una obra de arte, más allá de la pintura, verás un mundo invisible. El actor tiene que desaparecer cuando está encima del escenario con el fin de dar paso a un mundo donde se muestran las emociones. El buen actor sabe mostrar a su público aquello que los ojos no pueden percibir.
Esto contrastaría con el actor egocéntrico...
Si, a mí me gusta que me miren y que me aplaudan, porque es agradable. Pero además, busco que el público vea algo más que un actor, que vea el mundo emocional que hay detrás mío. Aquello que estoy interpretando, volviéndome invisible.
Si, a mí me gusta que me miren y que me aplaudan, porque es agradable. Pero además, busco que el público vea algo más que un actor, que vea el mundo emocional que hay detrás mío. Aquello que estoy interpretando, volviéndome invisible.
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