viernes, 27 de febrero de 2009

Compartir es malo?

A todos nos inculcaron cuando eramos pequeños ciertos valores que debíamos tener siempre presentes. La tolerancia, el perdón, la honestidad, el esfuerzo y como no, el compartir las cosas para mejorar el mundo. El caso es que ahora resulta que compartir puede suponer un delito, grave, muy grave. Los avances de la tecnología son asombrosos. En pocos años hemos tenido que adaptarnos, queramos o no, al uso obligado del teléfono móvil, a comunicarnos y trabajar con esta herramienta llamada Internet o a desarrollar al mismo tiempo todos nuestros sentidos para poder entender los nuevos códigos de lenguaje que han surgido. No hay duda. Internet ha hecho posible que podamos compartir y opinar sin límites. En cierto modo, y es que siempre debemos ser un poco cautos y relativizar ciertas euforias, la posibilidad de estar conectados en este fascinante y a veces enigmático mundo paralelo es un importante logro para la humanidad. Nunca antes la información y la cultura fue tan accesible como lo es hoy en día. Pero atención!. Resulta que no todo el mundo está de acuerdo en la libre utilización de la red, los hay que siguen viviendo en tiempos pasados, los hay que se quejan y no entienden el nuevo concepto. Ahora resulta que las autoridades de los países desarrollados han decidido poner solución a este paupérrimo crimen que los usuarios cometemos: compartir archivos de forma libre y expandir la cultura libre.

Vamos por partes. El denominado sistema p2p, (herramienta en la que se basan los programas como Emule, Lphant o Ares entre tantos otros) ha favorecido desde hace tiempo que los individuos podamos acceder fácilmente a cualquier contenido, mediante el uso compartido. Es cierto, desde entonces hay películas que pueden verse antes mediante la red que no en los cines, una cantidad incontable de discos de música, canciones, libros y programas de todo tipo a los que uno puede acceder fácilmente sin pagar nada. Los señores de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) intentan, desde hace ya muchos años, manipular a los gobiernos y a la opinión pública, aduciendo que el intercambio de archivos supone en la mayoría de los casos un delito contra la propiedad intelectual. Es decir, se supone que los usuarios son criminales que se dedican a robar la cultura sin ningún tipo de mala conciencia. Sin embargo, la verdadera preocupación de los magnates de la industria musical es la red de intermediarios y secuaces buitres que se llenan los bolsillos sin participar directamente de lo que realmente importa, la música. A todos ellos les afecta que la cultura se democratice y difunda. A la hora de la verdad, la mayoría de artistas no ganan demasiado dinero con la venta de discos, y aunque pocos puedan vivir de su trabajo, consiguen beneficios con los conciertos y las promociones que ellos mismos realizan.

Por supuesto que entendemos el mundo de la música como un negocio dentro del mercado, pero aunque el arte se pueda vender y producir en grandes cantidades, nunca hay que poner límites a su difusión. Buscar un sano equilibrio sería lo ideal, eliminar a los fantasmas que se aprovechan y abusan del consumidor es una obligación que los gobiernos deberían plantearse. Entender que hay un nuevo escenario lleno de nuevas oportunidades pero que hay que adaptarse y cambiar las fórmulas tradicionales, es lo que los señores de la SGAE, gobiernos y demás instituciones deberían empezar a entender.

jueves, 26 de febrero de 2009

Tabaco y Facebook

Supongo que pocas personas sabrían entender cual es la similitud entre un cigarro y una cuenta de Facebook. A simple vista no existe, pero si valoramos el tabaco como un mecanismo de socialización, la comparación cobra cierto sentido. Los fumadores siempre han compartido mucho más que un cigarro. En el trabajo, cuando hay un descanso, es fácil encontrar al grupo de adictos al tabaco que reunidos en un circulo vicioso sacian sus ansias de nicotina. Históricamente, la implantación del hábito de fumar en la sociedad occidental fue desarrollando nuevos esquemas que, como reclamo publicitario, convertían el fumar en un acto de madurez, apertura social y cierta independencia. Claro está que al principio a nadie se le ocurría hablar de las nefastas consecuencias que podía tener el hecho de inhalar el humo del cigarro. Fumar, sigue hoy en día, siendo un hábito perfecto para establecer relaciones sociales. Pedir fuego es una forma de entrar a una persona, uno puede ligar y seducir por el simple acto de fumar. Ofrecer un cigarro o compartir el momento siempre crea lazos y conversaciones que pueden cristalizar en amistad, sexo, amor o incluso ofertas de trabajo. Desgraciadamente fumar no es precisamente algo saludable y, por supuesto, hay que cambiar la falsa percepción de libertad que se ha establecido en la opinión pública.

Las redes sociales permiten también fortalecer lazos de amistad, conquistar individuos del sexo opuesto, trabajar en red y conocer maravillosas personas a las que amar. Efectivamente, como herramientas de comunicación que son, constituyen un verdadero instrumento con el que mantener el contacto con la sociedad, aunque sea sentado en una silla y delante de una pantalla de ordenador. Facebook, sin más, permite encontrar y retomar viejas amistades que uno ya creía olvidadas. Facilita el conocimiento entre personas, seduce a las empresas que buscan nuevos mercados y permite sentirse integrado en una nueva sociedad libre.

Es obvio que, a pesar de las similitudes, el tabaco y el Facebook también tienen enormes diferencias. Por sobre de todas pero, podemos decir que, mientras que el tabaco es perjudicial, y se haga lo que se haga, siempre lo será, Facebook es una herramienta que va cambiando y que, aunque nos puede perjudicar, dificilmente pondrá nuestras vidas en peligro. Ambos son adictivos y nos pueden incitar a consumir más y más, y quizás es aquí donde se encuentra esta similitud. El poder del engaño y la inexistencia de una información veraz y transparente sobre cuales son los efectos negativos que pueden tener son el gran problema que se nos plantea.

A todo esto, no estoy criticando el uso de las redes sociales, de las que un servidor también es usuario, pero hay que valorar y defender todos aquellos detalles que parece que se nos ocultan. Mientras, es saludable no abusar de las redes sociales y mantener ciertos aspectos de nuestra intimidad en secreto. Por lo demás, que siga avanzando la comunicación.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Granjeros que buscan esposa

Se acuerdan de la película Caravana de mujeres (Westward the women)?. La dirigió William Wellman en el año 1951 y estaba protagonizada por las estrellas del momento, Robert Taylor y Denise Darcel. El film contaba una historia que, por aquel entonces, causó impacto en el si de la conservadora y anticuada sociedad norteamericana. Ni más ni menos que la historia de un ganadero afincado en California, que a mediados del siglo XIX decidió contratar a un conductor de caravanas para que se encargue de llevar a un grupo de mujeres de Chicago hasta el pueblo con el fin de aparear a los numerosos solteros de oro que habitan la zona. La historia tiene su sentido, puesto que en el contexto en el que pasa, los hombres eran los que habían ido avanzando en la colonización de la nación americana, por el cual había un gran número de localidades en las que faltaban mujeres. Era un paso más en el asentamiento definitivo de los colones anglosajones, formar famílias y labrar la tierra.

En 1985 los humildes ganaderos y agricultores de Plan (Huesca) tomaron una iniciativa similar a la de la película; publicaron un anuncio en los periodicos solicitando mujeres de entre 20 y 40 años que quisieran encontrar su media naranja. En aquellos tiempos, el pueblo había bajado notablemente sus índices de natalidad y la población disminuía alarmantemente. El encuentro fue todo un éxito. Si en el pueblo había cuarenta solteros, de aquella caravana surgieron 33 matrimonios. El evento, como es de esperar, supuso un renacer para el pequeño pueblo perdido en el que la agricultura y la ganadería eran las únicas fuentes de riqueza. Desconozco si los apareamientos tuvieron una vida larga o, por el contrario, desvanecieron al cabo de poco tiempo.

La cadena de televisión Cuatro, ha aprovechado el tirón que hoy en día dan los reality show de estas características, para emitir el programa "Grangero busca esposa". Según la información facilitada por la misma cadena, se trata de un programa que "dará la oportunidad a seis hombres del campo de encontrar el amor entre un grupo de mujeres que están dispuestas a cambiar de vida. Una tarea nada fácil que propiciará todo tipo de situaciones que darán mucho que hablar. La naturalidad y sinceridad de los granjeros resulta muy divertida y humana, así como la de las candidatas, que harán cualquier cosa por ser las elegidas". Vamos, un circo dónde se marquen claramente los tópicos más arraigados en la tradición agrícola española. La metodología de conquista usada por esos hombres, a los que se presenta como una especie de cavernícolas de la edad moderna, en contraposición a unas mujeres que muestran mejores maneras y se distinguen por un mayor nivel cultural. Una lucha de sexos? una invitación a conocer esa España profunda que tan bien supo transmitir Paco Martínez Soria en sus películas?. Lo peor de la telebasura actual es que pretende ser cada vez más original, pero como es bien visible, de originalidad más bien poca. El lunes 2 de marzo se termina la primera edición del programa, habrá segunda entrega? aunque bien podrían esforzarse los programadores en hacer formatos más creativos, sin caer en la vulgaridad, me temo que el éxito cosechado justificará nuevas ediciones.

martes, 24 de febrero de 2009

Cuando la red nos falla

Un martes por la mañana. Nada de nuevo, nada de especial. Rutina y más rutina. Me conecto a Internet justo después de desayunar y accedo, como cada día, a mi bandeja d'entrada de gmail. Sorpresa! Me aparece el siguiente mensaje:

Lo sentimos...

... pero tu consulta se parece a las solicitudes automatizadas de virus informáticos o programas espía. Para proteger a nuestros usuarios, no podemos procesar tu solicitud en este momento.

Restableceremos tu acceso lo antes posible, por lo que puedes volver a intentarlo en unos momentos. Mientras tanto, si sospechas que el equipo o la red han sido infectados, puede que quieras ejecutar un analizador de virus o un programa que elimine software espía para asegurarte de que el sistema no está afectado por virus u otro software malicioso.

De acuerdo, me lamento pero lo acepto. Hoy no podré acceder a mi cuenta, no podré ver si hay algún mensaje nuevo, no se me permite consultar esos mensajes que tanto me gusta revisar y volver a leer. Algo pasó.

Vivimos tan pendientes y conectados a la tecnología que muchas veces no pensamos en que esta puede fallar. Y así es. Nada es perfecto. La globalización, o llámese extensión masificada, de los nuevos mecanismos de comunicación conllevan el riesgo de saturación del sistema. Qué pasaría si de repente, la red social Facebook entrara en crisis?. Con casi toda seguridad, serían un gran número de usuarios los que entrarían en crisis neurótica. Y es evidente, escribiendo desde un blog, mi intención no puede ser otra que la de magnificar y elogiar tales inventos, pero el problema es que, como muchas veces, los seres humanos carecemos de límites. Quizás deberíamos entender que hay que buscar un equilibrio, mantener la comunicación más tradicional, ya que de otra forma, el sistema puede dañarse. O dicho de otra forma, puede que algún día tengamos miles de sofisticadas herramientas de comunicación pero no tengamos ningún contenido con el que utilizarlas. Humanizar la tecnología es entonces, una prioridad elemental.

lunes, 23 de febrero de 2009

Educación para los obispos

Opina el muy distinguido cardenal Cañizares (prefecto de la Congregación Vaticana para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos) que los decretos que legitiman que se imparta la asignatura Educación para la ciudadanía, «violan el derecho de los padres a elegir la educación moral y religiosa que quieran para sus hijos». No deberíamos ni cuestionar tal lección de moral cristiana, estamos ya acostumbrados a esa intromisión por parte del obispado en la vida pública, en la política de una sociedad que a día de hoy, intenta vivir libremente sin estar sometida a ninguna religión. Lo que si se puede decir es que de nuevo contemplamos como la iglesia católica demuestra una total inoperancia en sus formas sin hablar de esa amnesia que parece que tiene a la hora de meter la pata una vez tras otra.

Debería el señor Cañizares recordar como se impusieron obligatoriamente las enseñanzas católicas y apostólicas al largo tiempo?. Quizás los obispos deberían hacer un curso de historia para aprenderse la larga lista de imposiciones y barbaridades cometidas a lo largo de años y años. Las matanzas, las violaciones de derechos fundamentales del ser humano, los pecados que la misma religión castiga o el posicionamiento habitual al lado de los ricos, poderosos, militares reaccionarios, fascistas y dictadores. Es bastante lógico, para todos aquellos que proyectamos la sociedad como algo natura y dónde el individuo tenga una cierta libertad de elección, que la asignatura que tanto preocupa a estos señores, no predica ningún valor negativo ni supone el fomento del ateísmo.

Y es que todos aquellos que nos sentimos ciudadanos libres no entendemos de ninguna manera como la Iglesia se dedica ahora a gastar tanta energía en eliminar una materia escolar que solo pretende educar a los niños para que aprendan a convivir y pensar por ellos mismos, sin dejarse manipular. Si algunos obispos hubieran, en su momento, estudiado dicha asignatura, es probable que ahora supieran entender cual es su papel verdadero y cuales son los límites de su poder. Es absurdo!

viernes, 20 de febrero de 2009

Feliz de ser necio!

A los necios nunca nos importó saber que existe un muro infranqueable entre el mundo de los sueños y el mal denominado mundo real. El primero es un sitio mágico dónde todo es posible, dónde la imaginación y la ilusión conforman un paisaje perfecto, dónde disfrutar como un niño no tiene caducidad. El segundo de esos mundos viene separado por un inmenso y grueso muro, es un lugar lleno de mentiras, sin idealismos, negativo y corrupto. Un lugar en el que la ingenuidad conduce a sus habitantes a una falsa comodidad rutinaria.

Solo mediante la imaginación podemos cruzar esta frontera que nos separa de aquellos mundos que realmente merecen la pena. A veces aquellas cosas más absurdas y aparentemente irracionales, se convierten en el mejor camino para descifrar la esencia del placer ilimitado. Alegría desbordada.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Iberdrola lo ha hecho bien (para ganar dinero)

La última campaña publicitaria de la compañía eléctrica Iberdrola demuestra su alta autoestima. El mensaje es claro: Lo hemos hecho bien. Bravo, felicidades. El presidente de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, obtuvo unas ganancias de casi 17 millones de euros en el 2008. Los beneficios de la empresa en el mismo periodo ascendieron a un total de 11,184 millones de euros, lo que supone un incremento del 24,2% respecto el anterior ejercicio. No, no es mi intención adentrarme ahora en una materia que mas bien controlo poco, la economía pura y dura. Lo interesante es ver la cuidada imagen que Iberdrola mantiene de cara al exterior. Sus campañas y acciones de carácter social y en pro de la preservación del medio ambiente, son sin duda admirables.

Al ver esas cifras, uno se pregunta: ¿se puede ganar tanto dinero siendo honesto?. La respuesta es ambigua, ya que a simple vista podría decirse que no, que es algo imposible. Las desorbitadas ganancias de la compañía eléctrica y de su presidente, ponen de manifiesto que algo falla. A mediados de 2008, la crisis económica dejó de ser una especie de monstruo que nos amenazaba para convertirse en un serio problema que empezó a hacer estragos en el si de la economía española, y mundial. Siendo así, resulta impactante ver como este señor obtuvo un sueldo anual con el que muchos ni tan siquiera pueden soñar. Bien es cierto que si un futbolista puede forrarse jugando con una pelota, ¿porque no un ejecutivo de alto rango se puede llenar los bolsillos jugando a una especie de Monopoly?. Quizás ninguno de los dos merezca tanto dinero, pero realmente, lo que soprende es ver como estos individuos no muestran cierta vergüenza al anunciar sus beneficios. Podrá el señor Sánchez Galán mirar a los ojos a un hombre que, después de cuarenta años destrozando su espalda en la fábrica, se ve ahora en la calle y sin poder mantener a su humilde familia?. Planteamiento simple para algunos, pero una gran verdad que debería ser tenida en cuenta. Existe la ética?.

lunes, 16 de febrero de 2009

La banca prefiere invertir en fútbol

José Ramón de la Moreno nos desveló recientemente, en su programa deportivo El larguero, de la Cadena SER, que el Banco Santander ha prestado un crédito cercano a los 70 millones de euros al Real Madrid para el fichaje del jugador portugués Cristiano Ronaldo. No vamos a debatir las desorbitadas cantidades de dinero que se manejan en el fútbol. Si la noticia hubiera saltado un par de años antes, con la supuesta expansión económica que dejó a miles de personas como esclavas de unas hipotecas que jamás podrán pagar y que, en ningún caso se corresponden al valor real de sus viviendas, probablemente no tendría más trascendencia que la meramente deportiva. Sin embargo, en un mundo sumergido de lleno y sin remedio, en esa infinita etapa de vacas flacas, en la que miles de personas pierden sus trabajos, las cifras de pobreza aumentan sin freno, con un gobierno que ha fracasado con todas sus políticas para remediar la situación, y un futuro más negro que incierto, la noticia es consternante. Cientos de pequeñas empresas y negocios han tenido que cerrar por la falta de liquidez en la que se han visto inmersos. Y no es que la crisis les haya dejado sin trabajo no, pero la negativa de los bancos a la hora de conceder créditos, aún reuniendo todos los requisitos exigidos, les ha dejado simplemente “con el culo al aire”.

Aunque como bien sabemos, ante graves crisis económicas, y para apaciguar a la población, evitando así posibles revoluciones o ataques a los bancos, el fútbol siempre ha sido el mejor remedio. Mucho espectáculo, mucho entretenimiento, y a olvidarse de los problemas. Quizás sea este el motivo por el cual, los señores del Santander han decidido apostar decididamente por un fichaje que dará que hablar en el club merengue, y así no tener que responder y justificar porqué en vez de ayudar y apostar por una recuperación económica, se dedican a empeorar la situación mientras, ojo!, sus beneficios siguen en aumento. No debería extrañar a nadie esta actitud, los bancos siempre se han caracterizado por poner el dinero antes que las personas. El sistema económico así lo establece.

Predecir el futuro hoy en día es más que difícil, pero si algo está claro es que las situaciones extremas terminan por crear mucha tensión, y en consecuencia, esta puede explotar en cualquier momento contra de quienes no han hecho nada para salvar la situación y evitar el empeoramiento.

jueves, 12 de febrero de 2009

El príncipe Enrique y los "pakis"

Según recogía la versión digital del periódico gratuito 20 minutos (12 de febrero de 2009), el príncipe Enrique de Inglaterra ha sido "castigado" a asistir a un curso sobre el racismo por haber insultado a un humorista negro, diciéndole que no hablaba ni actuaba como debería hacerlo por el color de su piel. En tal caso, uno se pregunta, realmente podemos hablar de racismo o directamente se trata de ignorancia?. No es la primera vez que al principito se le cuelan declaraciones que, desde su posición de poder, pueden escandalizar y encender la mecha de la ya de por sí quisquillosa prensa británica. El pasado mes de enero ya saltó la alarma por un vídeo grabado durante el servició militar que el príncipe prestó tres años atrás. En el documento audiovisual, el del tercer situado en la línea de sucesión al trono británico, llamaba "paki" a un compañero de academia con rasgos árabes. Dejando de lado el escándalo desarmado en el Reino Unido, podemos admitir como término racista una acotación que se refiere a un habitante o individuo nacido en un país?. Muchos somos los que utilizamos el término "pakis", cuando nos referimos a los supermercados de 24 horas regentados por paquistaníes, en su mayoría, inmigrantes.

Quizás el problema real es que no nos ponemos de acuerdo a la hora de decidir qué es el racismo. Se supone que tal ideología, por así llamarla, defiende la existencia de razas y la superioridad de unas sobre otras. En la jerga social existen infinidad de palabras que, a modo de códigos entendidos por emisor y receptor, suenan aparentemente como despectivas o racistas. Llamar a un hombre con la piel oscura, "negro", no significa necesariamente querer mostrar una superioridad o una actitud hostil. Por supuesto que según quien lo diga y en qué contexto, las lecturas podrán ser clarificadas. Sin embargo, admitamos que con tanta discusión sobre qué palabras debemos utilizar para no herir la sensibilidad de ciertos sectores, nos olvidamos de lo más importante; luchar contra el racismo de base, contra el discurso demagógico y facilón que tanto daño puede causar en tiempos de crisis.

Sin duda el caso del príncipe Enrique carece de interés real, aunque con tanta educación privilegiada y colegios de lujo, bien podría haber aprendido a hablar con más talante moderando su discurso. Probablemente el susodicho miembro de la corona británica, nunca destacó por su inteligencia, motivo por el que después de ver tantas películas americanas, considera que cualquier hombre con la piel muy oscura debería hablar y bromear como Eddy Murphy, o quizás considera que todos los que tienen rasgos de árabe, son originarios del Paquistán y llevarán turbante. Lo más seguro es que el principito no distinga entre razas. Lo que si debería preocupar es la xenofobia que está emergiendo en muchas fábricas de Inglaterra, a raíz de la contratación de personal extranjero y los despidos masivos. Distigamos y no confundamos. El miedo a perder el trabajo, el terror a todo aquello que no nos es familiar y la ignoráncia de algunos sectores sociales, son los verdaderos puntos de apoyo para aquellos que pretenden aprovechar las situaciones para hacerse con el poder.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Muere el padre de Playmobil


Ha fallecido el inventor de los populares "clicks" de Playmobil. Hans Beck murió el 30 de enero en su casa, al lado del lago de Constanza (fronterizo entre Suiza, Austria y Alemania) a los 79 años de edad.

Se dice que los juguetes constituyen una herramienta vital para que los niños desarrollen esa imaginación que definitivamente, es vital para seguir viviendo y no morir en el intento. Tuve la suerte de disfrutar de esa premisa como nunca y con el mejor instrumento posible; los Playmobil.

Comercializados desde 1974, hasta día de hoy, ya se han vendido más de 2.200 millones de ejemplares en todo el mundo. Hoy en día además, los Playmobil son un verdadero objeto de coleccionista y cada año se celebran numerosas ferias dedicadas en exclusiva a las figuras.

Quién no fabricó universos imaginarios con esos pequeños muñecos?

viernes, 30 de enero de 2009

¿Mató Google al cervatillo?

La tecnología avanza y se supone que, con ella, el progreso de la humanidad. Sin embargo, a menudo este avance no contempla nada más que el objetivo de llegar a la cima y hacerse con el poder. Este desdichado y pobre cervatillo cruzaba la carretera tranquilamente cuando, de golpe, un coche con pinta de nave extraterrestre y miles de cámaras fotográficas en su superficie, lo arrolló sin compasión. Daños colaterales de la globalización?. Quizás. Los señores de Google Street View se interpusieron en la vida del cervatillo. Malditos!


El cervatillo vive! (según fuentes fiables)

* "The driver was understandably upset, and promptly stopped to alert the local police and the Street View team at Google. The deer was able to move and had left the area by the time the police arrived. The police explained to our driver that, sadly, this was not an uncommon occurrence in the region -- the New York State Department of Transportation estimates that 60,000-70,000 deer collisions happen per year in New York alone -- and no police report needed to be filed."

miércoles, 28 de enero de 2009

Divagando por un camino ausente

Sin rumbo fijo. Andando y aprendiendo de la nada, todo aquello que nadie nunca quiso enseñarme. Así lamento ahora el tiempo perdido, las horas de monotonía, los paseos nunca caminados y los viajes jamás soñados. Nada cambió. El cielo sigue siendo azul y el sol no ha dejado de salir. Sin embargo, hay algo que me intranquiliza. Así es. Mis pensamientos dan vueltas y más vueltas. Acelero la velocidad de mi mente. Miles de ideas y nuevos conceptos siguen deambulando delante mio. Centenares, quizás miles de caminos se ofrecen para llevarme. Cada uno de ellos me quiere convencer. Todos afirman ser el verdadero, el que me llevará a un espacio melódico y vital dónde la imaginación se mezcla con la realidad.

No me decido por ninguno. Admito que soy demasiado escéptico para creer y, al mismo tiempo, excesivamente frágil como para subsistir sin apoyos. Patrones de otros tiempos deambulan en el presente. La noche se asoma detrás de las montañas que, a lo lejos, me invitan a un insólito debate acerca la profundidad de mi ego.

Un recorrido quizás monótono y tópico. Escoger, decidir, permanecer o huir. Palabras que desaparecen en una nube ausente dónde ya nada tiene sentido. Divagando sin ritmo, sigo un rumbo impreciso.

martes, 13 de enero de 2009

Ateísmo publicitario

Autobuses urbanos que muestran, mediante mensajes publicitarios, una enzarzada y cruel batalla entre dos reductos de ateos y cristianos. Lo que nos faltaba! Por lógica, uno entiende que la publicidad se dedica a vender un producto, utilizando, eso si, todas las emociones, sentimientos y conductas naturales necesarias. Materializar lo natural para vender e incrementar beneficios. Pero realmente, ¿qué pretenden los impulsores de esta iniciativa en los autobuses? Puede que ambas organizaciones quieran ganar adeptos o simplemente, fomentar el debate público sobre la existencia o no de un poder celestial. Aunque, seguramente, algunos extremistas dirán que todo se trata de un perverso entramado de los oscuros poderes fácticos que quieren distraer la atención.

En un mundo roto y deprimido por culpa de esa palabra, de cuyo nombre no quiero acordarme, que irremediablemente nos obliga a tener en cuenta la información económica, la sociedad necesita de valores, explicaciones y argumentos que den cierta esperanza o, como mínimo, ayuden a reconfortar el espíritu individual. La religión nos explicó mediante fábulas y cuentos mitológicos, aquellos hechos inexplicables que de otra forma no se podrían entender en las eras antiguas. Además, da argumentos para tener esperanza, con la vida después de la muerte. Las ideologías políticas, y en especial el marxismo, han analizado las bases del sistema político y económico, para proyectar un mundo mejor, sin pobreza, justo y equilibrado.

La ironía es grande, ya que cristianismo y marxismo siempre se han negado el uno al otro, aunque ambas predican el mismo ideal de mundo. Los primeros piden al individuo que tenga paciencia y espere a morir para vivir, los segundos arremeten contra las injusticias y defienden existencia terrenal digna y libre. En el trasfondo siempre lo mismo, la mala utilización de los códigos lingüísticos termina por contaminar el mensaje original. Una lástima.

Definitivamente el objetivo que los promotores de la iniciativa ha tenido éxito. La sociedad ha rescatado el eterno debate sobre la existencia de Dios para olvidarse, ni que sea solo por un momento, de la amarga recesión económica. Aunque bien podrían haber sido un poco más creativos en el mensaje, ya que como dijo en su momento el escritor francés Blaise Pascal, “prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe”.

martes, 6 de enero de 2009

El odio genera odio en Gaza

De "Territorio Vergara". Diario Público . 4/01/09

Se podrá decir que el mundo musulmán no es precisamente el paradigma de la democracia. Se podrá criticar que muchos musulmanes no respetan a la mujer, que no entienden de libertades, que no aprecian los placeres de ser uno mismo, que desprecian cualquier síntoma de despertar de un largo letargo anclado en el pasado más tradicional y conservador... Se podrían decir muchas cosas, pero ninguna de ellas podría justificar las acciones de un pueblo que, bajo el escudo de un pasado oscuro lleno de violencia al que intentaron exterminar, se burla de la libertad y la democracia para matar y liquidar aquello que nunca fue suyo.

Si señores, odio hablar del conflicto palestino. Me harta escuchar siempre las mismas historias, los mismos argumentos, las mismas reivindicaciones a favor de Palestina. Detesto este énfasis con el que algunos pretenden igualar tal conflicto con el de los catalanes o los vascos (craso y estúpido error). Siempre he querido mantenerme cercano al margen, intentando no caer en las contradicciones de ciertos nacionalistas empedernidos que, a falta de una justificación para sus ideales, buscan reflejar su inexistente conflicto a otros que nada tienen que ver.

El caso es que otra vez, Israel ha vuelto a las andadas. A matar indiscriminadamente, a destruir un pueblo, a nublar las esperanzas de paz y, en resumen, a amargar la existencia de sus vecinos. Es obvio, y nada nuevo, que los grupos terroristas palestinos no son precisamente unos santos barones, sin embargo es totalmente injustificable que se ataque de tal manera a un pueblo débil, asediado por la pobreza como es Palestina por el mero hecho de que cuatro individuos se aprovechen de la incertidumbre y la depresión de la juventud, para alzar una guerra santa contra el mundo. Sería lógico que el ejército español y francés decidieran bombardear Bilbao para terminar con ETA?.

Pero si existe algo más repugnante, es que los que lanzan y empuñan las armas de la destrucción (bien servidas por los Estados Unidos mediante las altas esferas del sionismo empresarial) se crean con el derecho de matar, recordando que ellos fueron víctimas de un holocausto. No se puede seguir negando que Israel está haciendo a día de hoy un genocidio que se salta todo derecho humano establecido. Como ya sucedió en Líbano (verano de 2006), se siguen unos esquemas que conducen y generan odio, matando y aniquilando a quienes menos tiene. Y es que por algo será que no se quiere que los medios de comunicación muestren lo que está pasando.

Sin caer en alarmismos, pero el odio genera odio, y tarde o temprano, Israel lo puede pagar, y muy caro.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Macarrones

Ahora recuerdo aquellas comidas familiares que hacíamos los domingos. Mi abuela preparaba una exquisita plata de macarrones gratinados. Todos los que teníamos el placer de sentarnos en la mesa aquellos días, nos deleitábamos gozando de la rica pasta con sus salsa de tomate, con su queso fundido, con su carne y con aquel toque especial que tan solo mi abuela sabía darle. La receta tradicional que, a pesar de ser siempre la misma, nos sorprendía cada domingo. La naturalidad, el buen sabor. Aquella aroma que solo entrar por la puerta de la casa de mis abuelos podíamos oler. El ambiente, el cariño, las risas, la calidez del hogar... Qué tiempos aquellos!.

El tiempo pasa y las cosas cambian. En aquellos momentos yo era incapaz de imaginar hasta qué punto echaría en falta aquellas sensaciones que los macarrones caseros me despertaban. Era una explosión de felicidad, de amor, de placer. Todos los sentidos explotaban y dejaban una enorme nube de imaginación infinita. Ayer leí que, en no se qué país asiático, habían encerrado a un hombre por negarse a comprar macarrones. No hace mucho una vecina del bloque dónde vivo, fue multada por el mero hecho de haber preparado un plato de macarrones con tomate en su casa. Antes podíamos disfrutar de un buen plato de macarrones. Con la receta tradicional, sencillos, sin colorantes. Con un paquete de pasta, un poco de tomate frito, queso rayado y algún que otro añadido, podías tener una comida excelente. La cocina casera está mal vista, condenada a la desaparición. Nadie concibe el acto de cocinarse algo para disfrute de su propio paladar.

Las leyes del mercado rigen sin temblar sobre todo lo que las sociedades inventaron. Todo lo natural se convierte en artificial. Es increíble ver como las cosas más puras, surgidas del hacer popular, integradas en la riqueza de la tradición de toda una historia, terminan convirtiéndose en productos materiales con el único objetivo de ser vendidos, comercializados, desnaturalizados o corrompidos. La estructura de poder es lo que tiene. La humanidad lo corrompe todo, cuando elimina el arte y la naturalidad, para ofrecer un producto comercial dirigido a vender y manipular a la sociedad de masas. Un error. Una lástima.

lunes, 15 de diciembre de 2008

"On a le droit de se révolter"

Gritaban aquellos jóvenes enfurecidos del mayo del 68 en Francia, el reivindicativo lema "On a le droit de se révolter" (Tenemos derecho a rebelarnos). El sistema económico había fracasado, la sociedad de todo el mundo estaba rota por una crisis que, más allá de lo económico, hacía hincapié en las pautas morales establecidas que hasta entonces habían determinado la frontera entre el bien y el mal. Pasó a la historia este mayo francés como uno de los episodios más relevantes de la historia de la lucha social en la era moderna. Años más tardes, finalizando ya la primera década del nuevo milenio, muchos de estos alborotadores, soñadores, utópicos y revolucionarios visten sus trajes, pagan religiosamente su hipoteca y rehuyen de los panfletos antisistema. Tampoco hay que exagerar, es difícil, por no decir imposible, luchar contra un sistema tan bien arraigado del que nadie puede escapar. La realidad y la necesidad de vivir, condicionan a cualquier individuo a la hora de seguir con el camino de una revolución, que de antemano se sabe ya derrotada, o entrar a formar parte de este engranaje que integra un sistema económico inestable, unos valores que pretenden dibujar un orden social que no ponga en peligro el consumismo y una moral que adoctrina a la sociedad para anular toda capacidad de razón.

En los últimos años se han repetido un sinfín de pequeñas revueltas sociales. Manifestaciones en la calle, luchas sindicales, reivindicaciones por parte de los más jóvenes y un malestar que poco a poco se ha ido transformando en ideas que buscan la reacción. Si el mundo se puso en alerta cuando aquellos jóvenes franceses, hijos de la inmigración africana residentes en las barriadas más humildes de París, salieron a la calle para reivindicar su legitimo derecho a tener las mismas oportunidades que cualquier otro francés, más ha impactado la revuelta ocurrida en Grecia después del asesinato del adolescente de apenas 16 años, Alexander Grigoropulos, por parte de un policía. Sin duda cabe recalcar que el pueblo estaba completamente desmoralizado por las consecuencias de una crisis económica y una gestión pésima del dinero público por parte del gobierno que hace estragos y destruye todos los sueños. La muerte del joven anarquista fue la chispa que encendió los ánimos. Empresas que cierran y dejan desamparados a centenares de trabajadores a los que nada les queda para sobrevivir, jóvenes que han invertido años en sacarse unas licenciaturas universitarias que de nada les sirven para obtener un trabajo, sueldos mínimos que rondan los 700 euros, desesperación de la clase media y baja, mentiras que después de haber sido ocultadas durante años ahora salen a la luz y una depresión social que augura pocas salidas y destruye esperanzas.

Mucho se ha hablado entorno a unos hechos que puede que pasen a la historia como la revuelta de Grecia. Los analistas buscan explicaciones, los banqueros andan preocupados al ver como las previsiones de ganancias bajan alarmantemente, la sociedad está cada vez más harta y los mandatarios prosiguen reuniéndose para reír y hacer planes que a ningún lado llevan. Y lo más preocupante es que todo esto no solo es aplicable al caso griego, sino a todo el mundo. La crisis parecía un fantasma que pasaría en poco tiempo sin dejar demasiadas grietas abiertas en el sistema. Así nos lo contaron, así nos lo creímos. Pero la realidad es que en todo el planeta los despidos empiezan a ser el pan de cada día, la hegemonía de la sociedad del bienestar de desvanece y el sistema empieza a temblar mostrando su enorme debilidad. Tampoco sería sensato hablar de revoluciones radicales, véase el falso paradigma de la de Rusia en 1917, pero si que podemos afirmar que existe una incipiente reacción por parte de la sociedad. Posiblemente esta se deba a la necesidad de vivir con unos mínimos requisitos que ahora mismo nadie puede garantizar. Estamos delante de una revolución que, por el bien del mundo, debería resolver esas grietas abiertas desde hace años y reconstruir el sistema o cambiando las raíces del vigente.

El mundo debe responder. Los intelectuales tienen que dejar de lado sus viejas ideologías ya oxidadas para ejercer de moderadores en un nuevo marco social, los individuos deben empezar a usar la razón para, inequívocamente, ser protagonistas de un nuevo concepto de revolución que tiene el deber de ajustar una estructura más fuerte y decisiva que disminuya los riegos de romperse. El equilibrio es posible, pero se necesitan nuevos paradigmas que dibujen verdades y eliminen las fronteras de la injusticia. El ser humano no es perfecto, por lo que sería estúpido soñar con un sistema ideal y sin desequilibrios. Solo si se abandona la costumbre de acomodarse, dejando de trabajar y luchar para el equilibrio, será posible un futuro que brinde oportunidades a todos y muestre los caminos de la igualdad.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Destinos ajenos


No me preocupan los sitios a los que ya he ido, me preocupan los lugares a los que aún no he ido. Los caminos fáciles no me sugieren nada, prefiero andar por sitios remotos para poder admirar aquellos fascinantes paisajes que nadie más va a contemplar, excepto yo. Quizás me equivoque, quizás corra peligro, quizás no es bueno adentrarse en aventuras cuyos límites del placer son inalterables e inagotables, que suponen un riego elemental para el individuo y que en definitiva, solo son aptas para aquellos con una mentalidad abierta, que carezcan del miedo a equivocarse.

Apago la luz y el tiempo se para

miércoles, 26 de noviembre de 2008

La credibilidad del vino tinto


Podría hacer hoy una extensa y célebre oda al vino tinto, al vino rosado o incluso al blanco. Podría buscar la manera de ligar el texto con la foto (en realidad lo estoy haciendo), pero, sin embargo, no tengo motivo por hacerlo.

Podría buscar gloriosas palabras que describieran una noche de lujuria con aromas de sabores bucólicos, podría describir la esencia que me llega cuando me tomo una copichuela de alegre y fino vino de Navarra o La Rioja (aunque podemos ir a lo barato... ¿que tal un Don Simón?).

Quizás mi exquisito y lujurioso paladar brilla hoy por su infinita ausencia. Puede que mis palabras denoten cierta tristeza, cierto miedo, cierta inseguridad, cierto desespero o incluso cierto fracaso emocional.

Nada de esto debe suceder porqué nada de lo que vemos con los ojos tiene sentido (en un sentido figurado). Al igual que el vino, su aspecto puede ser hermoso a base de una cantidad innombrable de colorantes y conservantes, de extractos de uva, de aromas de vainilla... sin embargo solo podemos saber si vale la pena cuando abandonamos los ojos y nos centramos en oler su aroma y en degustarlo en nuestro paladar. Los ojos engañan, mienten y nos convierten en seres abominables y materialistas. Degustemos el placer en el paladar y no en la vista.

Puede que un ochenta por ciento de los que lean ese texto se sientan afortunados, puede que piensen que es otra de mis falsas metáforas creadas en cinco minutos. A lo mejor es cierto, a lo mejor es el otro veinte por ciento el que da crédito a mis palabras. Sea quién sea, nunca debemos dejar de expresarnos, a pesar de que muchas veces tendimos a exagerar y a manipular nuestros propios pensamientos. Comuníquense por favor!!!

"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido" (Groucho Marx)

martes, 25 de noviembre de 2008

Retórica vacía del atardecer

Como si esperara que el espíritu santo bajara del cielo, o de allá dónde se encuentre, me siento de nuevo delante del ordenador. Tomo el último sorbo del café amargo, ya enfriado, y apago el cigarrillo que encendí apenas cinco minutos antes. Tengo hambre de escribir. Me pueden las ganas de argüir en la infinidad de profundos temas que hierven en mi mente. Necesito expresar mis ideas y escabullirme en el recóndito paraíso de la argumentación. A pesar de mis ansias, el denominado "horror vacui" se apodera con facilidad de mi. Miro por la ventana, como si quisiera preguntarle al cielo gris que invade la ciudad, con una actitud dominante e imponente que hiela y nutre el ambiente de ambiguas percepciones, qué debo hacer para llenar la copa vacía con un poco de inspiración añeja. Sin embargo, y tal como se podía esperar, no hay respuesta que me valga.

De repente me viene el recuerdo de aquella palabra que tanto amamos los que escribimos. La retórica. Divagando un poco en mi débil memoria, me acuerdo de los distinción que el sabio Aristóteles hizo entre la ciencia que demuestra sus tesis mediante demostraciones basadas en la certeza y la verdad, y el discurso persuasivo que se construye argumentando sobre probabilidades. Y es que el filósofo griego impulso en gran medida el arte de la retórica entendiendo como tal la utilización de pruebas distintas para persuadir a un público heterogéneo. No hay más, aquellos maravillosos griegos consiguieron convertir cualquier cuestión, por pequeña e insignificante que pudiera ser, en una magnífica y brillante tesis vacía de contenidos.

La extensa transición entre la inspiración propia de tomar el café y la desmotivación del atardecer, se ha ido diluyendo al mismo tiempo que el sol se ha puesto. No he conseguido el objetivo que tanto deseaba, no he plasmado por escrito todo aquello que quería decir. Quizás cuando deseas darte un baño de inspiración esta desaparece por naturaleza, se siente demasiado angustiada, hay un exceso de presión y prefiere ocultarse para salir en un momento más pausado. Salir a la calle y respirar, caminar y observar la gente que vuelve a casa después de cumplir con sus tareas. Esperan encontrar un descanso, quieren huir de su rutina diaria, sueñan con escapar, aunque tan solo sea por unos minutos, de la amarga realidad que nos imponen. Al margen de sus preocupaciones, me limito a caminar. Parece que ahora si, siento fuerzas para argumentar y expresar parte de lo que tengo en mente. ¿Porqué decimos que el teléfono "comunica" cuando no obtenemos respuesta?.

Un genio en la sombra

Está claro que no es precisamente una suerte haber nacido como músico al mismo tiempo que el alabado Bob Dylan. Sin embargo, a Neil Young (Toronto, 1945) nunca le afectó demasiado el haber tenido que caminar siempre a la sombra del de Minnesota, icono de aquella rebelde década de finales de los sesenta. Se dice que la historia no es siempre del todo justa, y es que a menudo los verdaderos genios no obtienen aquel reconocimiento que sin duda merecen, por lo menos en vida. La extensa y productiva trayectoria del canadiense ha sido reconocido con creces, pero nunca lo será suficiente si valoramos todo la riqueza que ha aportado al panorama musical.

Nunca fue, ni quiso ser, un ídolo para las adolescentes enloquecidas que con su incansable griterío y adulación sostienen la industria musical del fanatismo. Un hombre que, a sus más de sesenta años de edad, sigue construyendo y trazando los caminos del rock y del folk. Cercano pero a la vez autónomo, Neil Young ha sabido transmitir desde siempre, ya fuera con sus Buffalo Springfield, con Crosby, Stills y Nash o en solitario, esa esencia original de la música, sin colorantes ni conservantes, huyendo de las tendencias y las modas que imperan en el mercado discográfico. Con más de treinta álbumes publicados, Young constituye un referente para las generaciones de músicos que han surgido en las últimas décadas. Su versatilidad para mezclar armoniosamente el rock más clásico de la profunda América, el folk tradicional, el genuino country y una infinidad de estilos a los que ha sabido impregnar con su sello personal. Joyas como los discos Rust Never Sleeps (1979), Freedom (1989), la banda sonora de la brillante Dead Man (Jim Jarmusch, 1996) o el inteligente alegato contra el 11-S, Are you Passionate? (2002) forman parte ya de la historia de la música.

Neil Young se ha mostrado coherente con sus ideales, del mismo modo que con la música. Un personaje polifacético que, sin gritar ni hacer ruido, ha sido siempre fiel a sus principios. No en vano, podemos recordar que el pasado mes de octubre decidió anular un concierto en Los Ángeles, para mostrar su solidaridad con los trabajadores en huelga del recinto dónde tenía previsto actuar. Young nunca ha querido ser el centro de atención, algo que se refleja claramente con su vertiente de director de cine ocasional, y es que para no llamar la atención el canadiense utiliza el seudónimo de Bernard Shakey en sus incursiones en el séptimo arte. Podemos decir de él que es un genio digno de ser alabado, un idealista que convierte las utopías en realidades o una fuente inagotable de inspiración para la música. Comunicativo pero a la vez intimista, Young es uno de esos hombres que han marcado un punto de inflexión en el avance de la sociedad. Ataviado con su sombrero, soplando su inseparable armónica y tocando esos acordes que solo él sabe interpretar, Neil Young sigue desprendiendo sobre los escenarios toda su energía y calidez, aunque como solo saben hacer los grandes, con una humildad que no debería confundirse con la invisibilidad. El hombre que sabe estar, aunque solo se deja ver cuando es necesario, por lo demás se le escucha.