jueves, 12 de marzo de 2009

Sucedió en Stuttgart

Desgraciadamente empezamos a estar acostumbrados a hechos como los ocurridos el pasado miércoles 11 de marzo en la ciudad alemana de Stuttgart. Un adolescente sumergido en un mar de depresiones, falta de autoestima, desgracias personales y cierta paranoia mental acude a su escuela y acribilla a sangre fría a todo aquel que se pone por delante. La conocida masacre del instituto de Columbine, ocurrida en 1999 cuando dos chicos de 18 y 17 años mataron a un total de 12 alumnos y un profesor antes de quitarse la vida puso en alerta a todo el mundo e inspiró el famoso documental de Michael Moore, Bowling for Columbine. Por aquel entonces, la sociedad europea culpó a Estados Unidos por las facilidades que ponía a cualquier individuo a la hora de hacerse con una arma de fuego. Quizás esta era alguna de las causas del triste suceso, pero sin duda también se habló de otros aspectos como la depresión que la juventud del país sufría por las escasas perspectivas de futuro o la hipocresía que ocultaba la estructura social de un país dónde las apariencias se situaban siempre por encima de los sentimientos.

Miles de psicólogos, sociólogos y psiquiatras, entre otros, ya han empezado a dar sus opiniones acerca de los posibles motivos que llevaron a Tim Kretschner a empuñar la pistola, perteneciente a la gran colección de armas que su padre guardaba sin muchos cuidados, y desplazarse a su antiguo colegio para empezar a disparar contra niños de 14 y 15 años sin ningún tipo de reparo dejando a su paso la cifra de 15 cadáveres. Según se apunta en la edición digital de El Periódico, "dos expertos dicen que el homicida era un enfermo mental con acceso a una pistola". Lo más asombroso es que en esta ocasión, como en otras, el asesino divulgó sus intenciones a través de la red un día antes. Supongo que es más que difícil encontrar respuestas convincentes ante esta clase de sucesos, pero resulta que cada vez ocurren con más frecuencia y por lo general, tienen muchos puntos en común. En Alemania no es ni mucho menos la primera vez que pasa, hay antecedentes similares ocurridos en 2002 y 2006. Quizás podamos entender alguna de las posibles razones que llevan a un individuo a cometer semejante masacre, analizando la estructura de la sociedad dónde se produce.

Puede que la frialdad de ciertas culturas, la violencia que se percibe en todos los estratos, los traumas acumulados, o simplemente la locura no detectada sean posibles causas. Sin embargo, un día después de la tragedia algunos expertos, ávidos de sabiduría, ya señalan la pasión que el asesino tenía por los videojuegos violentos, sus interminables sesiones delante de Internet, y la falta de un círculo de amistades como principales causas que motivaron al adolescente de 17 años a cometer la masacre alemana. Una vez más, el alarmismo sensacionalista causa furor e impregna los tejidos de la sociedad de falsedades conservadoras. En el caso de Columbine, muchas mentes prodigiosas y de marcado acento reaccionario utilizaron la tragedia para lanzar bombas contra la música rock, las tendencias modernas. Sin ninguna duda, Marilyn Manson fue el centro de todas las críticas por un simple motivo: los autores de la matanza escuchaban su música.

"El motivo está relacionado con Internet"

Una vez más se ha culpado la red de todos los males de la humanidad. El portavoz de la Policía de Waiblingen, que se encuentra aún buscando explicaciones a la tragedia, señaló que "el motivo está relacionado con Internet". Y otro dato más, la policía está examinando a conciencia el ordenador del asesino para encontrar nuevas pistas. Uno de los principales hilos que se están siguiendo es que Kretschner jugaba a menudo al videojuego de guerra Counter Strike. Y como bien señala el periodista Ignacio Escolar en La culpa de la matanza es de los videojuegos, "de cumplirse el diagnóstico, la situación es aterradora; acopien alimento y armas para sobrevivir al Apocalipsis. Counter-strike es uno de los videojuegos de más éxito de los últimos años y ha vendido más de nueve millones de copias. Si cada uno de los locos que ha jugado a este videojuego asesina a 15 personas, la matanza que nos espera es superior a la Segunda Guerra Mundial".

Internet, los videojuegos, las películas están siempre en el punto de mira. Según estos expertos, si eres un solitario que escucha Marilyn Manson, juegas a la consola, pasas tus horas en Internet y no sigues los esquemas tradicionales eres un asesino en potencia. Lastimoso es que no se intente ir más allá. El tema de la violencia en los videojuegos es muy opinable, de acuerdo, pero todo el que sepa usar la razón sabrá que en ningún caso alguien puede salir a la calle y matar a toda la gente que se le ponga por delante, por el simple hecho de jugar a la consola. Hay mucha gente que se siente sola, algunos aparentan tener muchas amistades, y no por ello van a convertirse en asesinos. Si se dejara perder el tiempo y se buscara la raíz del problema, quizás sería posible que esta clase de tragedias dejaran de ocurrir con tanta frecuencia.

La violencia no surge de una pantalla y tampoco es algo que solo exista en Estados Unidos.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Cuestión de etiquetas: género adulto

Utilizamos la etiqueta "género adulto" cuando nos referimos a películas, cómicos, libros u otros materiales de consumo, ya sea cultural o de ocio, cuyo contenido mayoritario es el sexo explícito.
Paradójicamente, y según la Real Academia Española de la Lengua, el adjetivo adulto se refiere a el individuo "llegado a su mayor crecimiento o desarrollo o a cierto grado de perfección, cultivado, experimentado". El adjetivo también se puede referir a "dicho de un animal: Que posee plena capacidad reproductora". En conclusión, y observando el saber popular, entendemos que los adultos son aquellas personas que, superada ya una cierta edad, han encontrado un momento óptimo y equilibrado, en lo que madurez e inteligencia se refiere. Si hablamos de animales, utilizaremos el adjetivo para referirnos al ejemplar de una especie que se encuentra en el momento idóneo para reproducirse siguiendo las rigurosas leyes de la naturaleza.

A simple vista, podríamos atribuir a la etiqueta de "género adulto", la definición que se da para los animales, ya que los contenidos pensados para los mayores de edad construyen su narrativa entorno al acto sexual, mecanismo indispensable, desde una perspectiva científica, para preservar la existencia de la humanidad. Sin embargo, se supone que poniendo por ejemplo que hablamos de películas etiquetadas como adultas, hay que ser un individuo que disponga de cierta capacidad mental para entender un conjunto de imagenes repetidas hasta la saciedad, dónde hombres y mujeres practican el acto sexual de forma explicita. Ah! será que hay que ser adulto para interpretar correctamente los diálogos?. La cuestión es que la sociedad misma se baja el nivel intelectual al etiquetar dichos productos audiovisuales con el "género adulto". No sería mejor calificar así a las películas que, sin sexo explícito ni violencia gratuita, contienen una infinidad de mensajes ocultos?. No sería más correcto pensar que es necesario haber llegado a un cierto nivel para comprender que la historia explicada en, a modo de ejemplo, Matrix, la trilogía cinematográfica de los hermanos Wachowski, nos es otra cosa que una metáfora que incluye desde mensajes bíblicos, ironías morales y críticas a la estructura social contemporánea?. Podría un niño ver las similitudes entre la historia de ciencia ficción y el mito de la caverna de Platón?.

Obedeciendo a las etiquetas, será que apenas existe diferencia entre un león y un hombre en edad adulta. Será que los hombres no son conscientes de la evolución que tan bien nos documentó y argumentó el célebre Darwin y que elevó a la especie humana como gran dominadora del mundo. Cuestión de etiquetas!

lunes, 9 de marzo de 2009

Internet, fuente inagotable del periodismo basura

Hacía ya un tiempo que no se veía en España el alboroto mediático al que hemos sido sometidos, como meros espectadores, a raíz de un triste suceso. El asesinato de Marta del Castillo, la joven adolescente de 17 años que desapareció en la noche del pasado 24 de enero en su ciudad, Sevilla. Ya desde antes de la detención de los presuntos asesinos, las redes sociales de Internet como Tuenti y Facebook, se consolidaron como grandes plataformas para intentar encontrar a la chica desaparecida. Eventos, fotos, datos y toda clase de información empezaron a circular por la red y, a pesar del triste final de la historia, hay que reconocer que supone una importante hazaña que confirma los augurios de muchos; las redes sociales en Internet son a día de hoy una herramienta imprescindible gracias a su poder ilimitado.

Estas herramientas, cuya función describen al como la verdadera revolución digital, también se ha manifestado de una forma más dudosa. Antes de que los medios de comunicación difundieran las iniciales del presunto autor del homicidio, muchos internautas ya habían avanzado la noticia y, no solo los datos más básicos. Mediante la información sacada de los perfiles que el presunto homicida y la víctima tenían en la red Tuenti, aparecieron multitud de fotos y datos, en algunos casos bastante escabrosos, sobre la vida de ambos. Es mas, rompiendo el secreto de sumario, se facilitaron los nombres y apellidos completos de los dos principales acusados por el caso alentado, de esta forma, la tensión social y facilitando el trabajo de los "carroñeros" de la información y la morbosidad. Hemos conocido muchos detalles del caso que quizás, carecen de toda relevancia informativa. Y lo que es peor, algunas cadenas televisivas ya han empezado a montar juicios paralelos sobre el caso, al igual que sucedió con el asesinato de la niñas de Alcásser.

Quizás lo más preocupante de todo esto es que ya no es solo la televisión la que se aprovecha de ciertos dramas para ganar audiencias, sino que el poder que Internet tiene como fuente de información (dígase noticias, detalles o toda clase de sucedáneos más inspirados en el sensacionalismo que otra cosa) supone una nueva vía dónde los buitres de la prensa rosa pueden saciar su sed de protagonismo. Ética? es una palabra que no se lleva en estos ámbitos del periodismo basura.

jueves, 5 de marzo de 2009

Quit pro quo: desorden a la baja

Se dice que el orden se comprende mejor desde el desorden. Sumergidos en el caos más ambiguo encontramos las respuestas más acertadas obteniendo, de esta forma, la mejor perspectiva posible sobre el sistema desordenado. Otra vez, y aunque me duela, hablo de la crisis económica que el mundo está sufriendo. Este desorden que bien podríamos calificar ya de caos total nos sugiere una infinidad de preguntas y dudas, por el momento, sin respuesta clara. Si lo pensamos bien, el dinero y el sistema financiero, el capitalismo puro y duro, son un invento que la humanidad ha fabricado, desarrollado y cuyas normas ha establecido, con el fin de gestionar las sociedades. La simpleza del mercado en tiempos antiguos era genial. Si un individuo (A) necesitaba cebollas, se las pedía al vecino (B) a cambio de lo que este necesitara. Quit pro quo, algo a cambio de algo.

Las civilizaciones evolucionaron, o por lo menos eso dicen los libros de historia. Los sistemas de regulación del mercado cambiaron y se complicaron. Envidia, secretismo, egoísmo y otros fenómenos marcaron sin duda el desarrollo de nuevos sistemas que, valiéndose del poder institucional y amparándose en el objetivo de hacer justicia, fabricaron su propia legitimidad. Las leyes del mercado se fueron imponiendo poco a poco, o a marchas forzadas, educando a los individuos a ser absolutamente frívolos. El dinero por encima de las personas, las ganancias por encima de la vida humana, billetes y más billetes por delante del hambre y la miseria. Hablamos ahora de crisis económica mundial, pero parece que olvidamos la existencia de una gran parte de la población mundial que vive (o muere lentamente) sumergida en una existencia sin futuro desde su nacimiento. Si, hablo de un tercer mundo hundido. Hablo de aquellos desdichados que ni tan siquiera saben qué es una hipoteca o un tipo de interés.

Y es que si todo es un juego inventado por la misma sociedad, ¿por que no cambiar algunas reglas y reformar la estructura del sistema?. No hablo de ninguna ideología política inventada, sino de un mecanismo que nos aporte la eficiencia global mínima para que el sistema funcione. Y lo dijo J.F Kennedy: "Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos".

miércoles, 4 de marzo de 2009

ABCdario de la crisis en la prensa


Llevamos muchos años oyendo que el sector de la prensa está en crisis. La venta de ejemplares ha ido bajando velozmente y los expertos advierten de la posible desaparición de este gran medio de comunicación. Pues si ya de por si la cosa pintaba mal antes, la crisis económica, que ha conllevado un más que notable descenso en los ingresos publicitarios para las cabeceras, ha empeorado la supervivencia de las grandes cabeceras mundiales. Si hace unas semanas el periódico gratuito Metro anunciaba el cierre de sus ediciones en España, hoy hemos sabido que el histórico diario conservador ABC ha recortado a la mitad su plantilla. En parte tiene mucha lógica que las primeras víctimas de la recesión económica en el campo de los medios de comunicación sea la prensa gratuita. El periódico al que muchos auguraban un prometedor futuro, algunos incluso afirmaban que en pocos años propiciaría el fin de las cabeceras tradicionales, se financiaba exclusivamente con la publicidad. La situación económica ha hecho que las empresas inviertan en otros asuntos, para ellos más prioritarios, y dejen de anunciarse en los medios. El problema es que los demás periódicos también se han agarrado a las inversiones publicitarias para poder generar ingresos mínimamente rentables. A todo eso hay que añadir esta especie de venta por correo de todo tipo de chismes con la que las grandes cabeceras han intentado equilibrar sus arcas.

La falta de liquidez empieza a notarse en la gran mayoría de medios de comunicación y el problema reside en que no sabemos cuando terminará, si es que lo hace, esta grave crisis económica. Bien es cierto que dicha recesión no apareció en 2008, pues para la mayor parte de la sociedad, en los aparentemente años de esplendor, comprar un piso era casi imposible, los mileuristas eran mayoría y los precios no dejaron de subir. La prensa también sabía a lo que se enfrentaba, y contando además con mucha más información que otras empresas. Dejar a las manos del mercado la información de sus ejemplares, no buscar nuevas fuentes de ingresos y caer en la trampa de la publicidad, son quizás algunos detalles que deberían haber analizado en su momento, y que ahora han corroborado que la crisis se podría haber previsto de antemano. Lavarse las manos y mostrar un estado de amnesia no ayudará a cambiar la situación.

martes, 3 de marzo de 2009

Los documentales de La 2

Casi todo el mundo ha sido partícipe, de manera directa o indirecta, de la habitual tertulia acerca los malos contenidos que en la televisión se ofrecen. Que si la telebasura, que si el nuevo reality show de tendencias escabrosas o que si el debate sobre de la turbulenta vida sexual de aquella chica que participó en la tercera edición de Gran Hermano, son temas recurrentes con puntos de vista semejantes. Muy pocas veces los individuos reconocen ser consumidores de dichos productos audiovisuales y, con el fin de dar más peso a la postura, se utiliza el viejo argumento de "yo es que solo veo los documentales de La2". Si todos los que afirman tragarse los extensos programas, por lo general sobre al vida animal, que la segunda cadena de la televisión pública española emite en la sobremesa los vieran de verdad, la media cultural de la audiencia española se dispararía hasta límites insospechados y pronto se infestarían los documentales con pausas publicitarias interminables. Sería un desastre!

Es obvio que, por suerte o desgracia, las audiencias españolas prefieren el cotilleo y los productos de baja calidad. Hace unos años por lo menos se diferenciaba claramente la prensa rosa que hablaba de los famosos, y la prensa amarilla que trabajaba con el sensacionalismo de los sucesos más tristes y lamentables. Los primeros hablaban de personajes famosos, por ser actores, duques, toreros o parejas estables de alguno de ellos. Aún siendo criticable, tenía cierto sentido. El fenómeno, de lo que podríamos llamar reality show 2.0, infestaron la televisión de celebridades de lo más casposo, dígase carente de elegancia o buen gusto, posible. Vividores de poca monta que mostraban su machismo más reaccionario, peluqueras con operaciones de cirugía estética por todo el cuerpo o mujeres que consiguen salir en los medios participando en una lucha sin tregua para ser la que más famosos o seudofamosos se ha llevado a la cama.

El entretenimiento en sí también es necesario para sobrevivir en este estresante mundo de locos. Toda persona necesita poder descansar viendo contenidos sin valor cultural o educativo, los individuos necesitan este ocio de fácil consumo, sin tener que pensar. Una buena audiencia es la que razona y se muestra crítica con lo que le dan, sin necesidad de tener que tragar cultura a todas horas. El humor inteligente o la ficción con elegancia son quizás algunos modelos que poco a poco se han ido perdiendo en esta oscura niebla del sensacionalismo y los programas sin ninguna clase de contenido. Ante todo esto, quizás ahora si sea el momento de ver documentales de La2.

Aunque pensándolo bien, conocer la vida de los animales tiene su encanto y en el caso de aburrimiento extremo, estos documentales de natura ejercen de compañero perfecto para echar una de esas siestas relajantes que de vez en cuando nos podemos permitir.

lunes, 2 de marzo de 2009

La decadencia mató la MTV

El 1 de agosto de 1981 la cadena estadounidense por cable MTV se presentaba en sociedad con la emisión del videoclip de la canción Video killed the radio star, de los británicos The Buggles. Fue todo un acontecimiento con un mensaje muy claro y específico, la era de la radio había terminado, la música ya no solo se podía escuchar sino que ahora también importaba ver el videoclip. La consolidación de Internet y el poder de elección que este nos ha dado a la hora de elegir cuando, como y qué queremos ver un contenido audiovisual, lo ha cambiado todo. YouTube nos proporciona todos los videoclips que deseemos en poco tiempo (si la conexión es buena, claro). Quizás es por este motivo que los dueños de la cadena musical más famosa y poderosa del mundo han ido cambiando los contenidos.

Si a lo largo de los años la cadena musical se había caracterizado por el sano equilibrio entre los programas cuyo eje era el videoclip y los dibujos animados dirigidos a un público adolescente, tales como los controvertidos Beavis and Butt Head, o los formatos más corrosivos y gamberros, al estilo de los chicos de Jackass, últimamente parece que la emisora se ha decantado por bombardear a su audiencia con telebasura sin contenido y penosa tales como A shot of love with Tila Tequila (en España El show de Tila Tequila), un reality emitido en 2007, en el que una chica sin oficio ni beneficio, la cantante, modelo y animadora Tila Tequila se entrevistaba con 16 hombres y 16 mujeres con un único objetivo: decidir a cual de ellos se llevaría a la cama. Sin duda un espectáculo muy penoso que nos demostró de nuevo la doble moralidad de la sociedad norteamericana.


La cadena principal del grupo MTV, que también integra VH1 y Nickelodeon además de un gran número de canales temáticos, se ha erigido en la reina mundial de la telebasura con Paris Hilton:My New Best Friend Forever , un producto dónde la niña rica, famosa y caprichosa que hace lo que le da la real gana, se convierte en gran estrella admirada e imitada. No hace falta decir mas, telebasura en estado puro para una televisión que debería quitar la M de Música de su denominación. El declive ha llegado.

viernes, 27 de febrero de 2009

Compartir es malo?

A todos nos inculcaron cuando eramos pequeños ciertos valores que debíamos tener siempre presentes. La tolerancia, el perdón, la honestidad, el esfuerzo y como no, el compartir las cosas para mejorar el mundo. El caso es que ahora resulta que compartir puede suponer un delito, grave, muy grave. Los avances de la tecnología son asombrosos. En pocos años hemos tenido que adaptarnos, queramos o no, al uso obligado del teléfono móvil, a comunicarnos y trabajar con esta herramienta llamada Internet o a desarrollar al mismo tiempo todos nuestros sentidos para poder entender los nuevos códigos de lenguaje que han surgido. No hay duda. Internet ha hecho posible que podamos compartir y opinar sin límites. En cierto modo, y es que siempre debemos ser un poco cautos y relativizar ciertas euforias, la posibilidad de estar conectados en este fascinante y a veces enigmático mundo paralelo es un importante logro para la humanidad. Nunca antes la información y la cultura fue tan accesible como lo es hoy en día. Pero atención!. Resulta que no todo el mundo está de acuerdo en la libre utilización de la red, los hay que siguen viviendo en tiempos pasados, los hay que se quejan y no entienden el nuevo concepto. Ahora resulta que las autoridades de los países desarrollados han decidido poner solución a este paupérrimo crimen que los usuarios cometemos: compartir archivos de forma libre y expandir la cultura libre.

Vamos por partes. El denominado sistema p2p, (herramienta en la que se basan los programas como Emule, Lphant o Ares entre tantos otros) ha favorecido desde hace tiempo que los individuos podamos acceder fácilmente a cualquier contenido, mediante el uso compartido. Es cierto, desde entonces hay películas que pueden verse antes mediante la red que no en los cines, una cantidad incontable de discos de música, canciones, libros y programas de todo tipo a los que uno puede acceder fácilmente sin pagar nada. Los señores de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) intentan, desde hace ya muchos años, manipular a los gobiernos y a la opinión pública, aduciendo que el intercambio de archivos supone en la mayoría de los casos un delito contra la propiedad intelectual. Es decir, se supone que los usuarios son criminales que se dedican a robar la cultura sin ningún tipo de mala conciencia. Sin embargo, la verdadera preocupación de los magnates de la industria musical es la red de intermediarios y secuaces buitres que se llenan los bolsillos sin participar directamente de lo que realmente importa, la música. A todos ellos les afecta que la cultura se democratice y difunda. A la hora de la verdad, la mayoría de artistas no ganan demasiado dinero con la venta de discos, y aunque pocos puedan vivir de su trabajo, consiguen beneficios con los conciertos y las promociones que ellos mismos realizan.

Por supuesto que entendemos el mundo de la música como un negocio dentro del mercado, pero aunque el arte se pueda vender y producir en grandes cantidades, nunca hay que poner límites a su difusión. Buscar un sano equilibrio sería lo ideal, eliminar a los fantasmas que se aprovechan y abusan del consumidor es una obligación que los gobiernos deberían plantearse. Entender que hay un nuevo escenario lleno de nuevas oportunidades pero que hay que adaptarse y cambiar las fórmulas tradicionales, es lo que los señores de la SGAE, gobiernos y demás instituciones deberían empezar a entender.

jueves, 26 de febrero de 2009

Tabaco y Facebook

Supongo que pocas personas sabrían entender cual es la similitud entre un cigarro y una cuenta de Facebook. A simple vista no existe, pero si valoramos el tabaco como un mecanismo de socialización, la comparación cobra cierto sentido. Los fumadores siempre han compartido mucho más que un cigarro. En el trabajo, cuando hay un descanso, es fácil encontrar al grupo de adictos al tabaco que reunidos en un circulo vicioso sacian sus ansias de nicotina. Históricamente, la implantación del hábito de fumar en la sociedad occidental fue desarrollando nuevos esquemas que, como reclamo publicitario, convertían el fumar en un acto de madurez, apertura social y cierta independencia. Claro está que al principio a nadie se le ocurría hablar de las nefastas consecuencias que podía tener el hecho de inhalar el humo del cigarro. Fumar, sigue hoy en día, siendo un hábito perfecto para establecer relaciones sociales. Pedir fuego es una forma de entrar a una persona, uno puede ligar y seducir por el simple acto de fumar. Ofrecer un cigarro o compartir el momento siempre crea lazos y conversaciones que pueden cristalizar en amistad, sexo, amor o incluso ofertas de trabajo. Desgraciadamente fumar no es precisamente algo saludable y, por supuesto, hay que cambiar la falsa percepción de libertad que se ha establecido en la opinión pública.

Las redes sociales permiten también fortalecer lazos de amistad, conquistar individuos del sexo opuesto, trabajar en red y conocer maravillosas personas a las que amar. Efectivamente, como herramientas de comunicación que son, constituyen un verdadero instrumento con el que mantener el contacto con la sociedad, aunque sea sentado en una silla y delante de una pantalla de ordenador. Facebook, sin más, permite encontrar y retomar viejas amistades que uno ya creía olvidadas. Facilita el conocimiento entre personas, seduce a las empresas que buscan nuevos mercados y permite sentirse integrado en una nueva sociedad libre.

Es obvio que, a pesar de las similitudes, el tabaco y el Facebook también tienen enormes diferencias. Por sobre de todas pero, podemos decir que, mientras que el tabaco es perjudicial, y se haga lo que se haga, siempre lo será, Facebook es una herramienta que va cambiando y que, aunque nos puede perjudicar, dificilmente pondrá nuestras vidas en peligro. Ambos son adictivos y nos pueden incitar a consumir más y más, y quizás es aquí donde se encuentra esta similitud. El poder del engaño y la inexistencia de una información veraz y transparente sobre cuales son los efectos negativos que pueden tener son el gran problema que se nos plantea.

A todo esto, no estoy criticando el uso de las redes sociales, de las que un servidor también es usuario, pero hay que valorar y defender todos aquellos detalles que parece que se nos ocultan. Mientras, es saludable no abusar de las redes sociales y mantener ciertos aspectos de nuestra intimidad en secreto. Por lo demás, que siga avanzando la comunicación.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Granjeros que buscan esposa

Se acuerdan de la película Caravana de mujeres (Westward the women)?. La dirigió William Wellman en el año 1951 y estaba protagonizada por las estrellas del momento, Robert Taylor y Denise Darcel. El film contaba una historia que, por aquel entonces, causó impacto en el si de la conservadora y anticuada sociedad norteamericana. Ni más ni menos que la historia de un ganadero afincado en California, que a mediados del siglo XIX decidió contratar a un conductor de caravanas para que se encargue de llevar a un grupo de mujeres de Chicago hasta el pueblo con el fin de aparear a los numerosos solteros de oro que habitan la zona. La historia tiene su sentido, puesto que en el contexto en el que pasa, los hombres eran los que habían ido avanzando en la colonización de la nación americana, por el cual había un gran número de localidades en las que faltaban mujeres. Era un paso más en el asentamiento definitivo de los colones anglosajones, formar famílias y labrar la tierra.

En 1985 los humildes ganaderos y agricultores de Plan (Huesca) tomaron una iniciativa similar a la de la película; publicaron un anuncio en los periodicos solicitando mujeres de entre 20 y 40 años que quisieran encontrar su media naranja. En aquellos tiempos, el pueblo había bajado notablemente sus índices de natalidad y la población disminuía alarmantemente. El encuentro fue todo un éxito. Si en el pueblo había cuarenta solteros, de aquella caravana surgieron 33 matrimonios. El evento, como es de esperar, supuso un renacer para el pequeño pueblo perdido en el que la agricultura y la ganadería eran las únicas fuentes de riqueza. Desconozco si los apareamientos tuvieron una vida larga o, por el contrario, desvanecieron al cabo de poco tiempo.

La cadena de televisión Cuatro, ha aprovechado el tirón que hoy en día dan los reality show de estas características, para emitir el programa "Grangero busca esposa". Según la información facilitada por la misma cadena, se trata de un programa que "dará la oportunidad a seis hombres del campo de encontrar el amor entre un grupo de mujeres que están dispuestas a cambiar de vida. Una tarea nada fácil que propiciará todo tipo de situaciones que darán mucho que hablar. La naturalidad y sinceridad de los granjeros resulta muy divertida y humana, así como la de las candidatas, que harán cualquier cosa por ser las elegidas". Vamos, un circo dónde se marquen claramente los tópicos más arraigados en la tradición agrícola española. La metodología de conquista usada por esos hombres, a los que se presenta como una especie de cavernícolas de la edad moderna, en contraposición a unas mujeres que muestran mejores maneras y se distinguen por un mayor nivel cultural. Una lucha de sexos? una invitación a conocer esa España profunda que tan bien supo transmitir Paco Martínez Soria en sus películas?. Lo peor de la telebasura actual es que pretende ser cada vez más original, pero como es bien visible, de originalidad más bien poca. El lunes 2 de marzo se termina la primera edición del programa, habrá segunda entrega? aunque bien podrían esforzarse los programadores en hacer formatos más creativos, sin caer en la vulgaridad, me temo que el éxito cosechado justificará nuevas ediciones.

martes, 24 de febrero de 2009

Cuando la red nos falla

Un martes por la mañana. Nada de nuevo, nada de especial. Rutina y más rutina. Me conecto a Internet justo después de desayunar y accedo, como cada día, a mi bandeja d'entrada de gmail. Sorpresa! Me aparece el siguiente mensaje:

Lo sentimos...

... pero tu consulta se parece a las solicitudes automatizadas de virus informáticos o programas espía. Para proteger a nuestros usuarios, no podemos procesar tu solicitud en este momento.

Restableceremos tu acceso lo antes posible, por lo que puedes volver a intentarlo en unos momentos. Mientras tanto, si sospechas que el equipo o la red han sido infectados, puede que quieras ejecutar un analizador de virus o un programa que elimine software espía para asegurarte de que el sistema no está afectado por virus u otro software malicioso.

De acuerdo, me lamento pero lo acepto. Hoy no podré acceder a mi cuenta, no podré ver si hay algún mensaje nuevo, no se me permite consultar esos mensajes que tanto me gusta revisar y volver a leer. Algo pasó.

Vivimos tan pendientes y conectados a la tecnología que muchas veces no pensamos en que esta puede fallar. Y así es. Nada es perfecto. La globalización, o llámese extensión masificada, de los nuevos mecanismos de comunicación conllevan el riesgo de saturación del sistema. Qué pasaría si de repente, la red social Facebook entrara en crisis?. Con casi toda seguridad, serían un gran número de usuarios los que entrarían en crisis neurótica. Y es evidente, escribiendo desde un blog, mi intención no puede ser otra que la de magnificar y elogiar tales inventos, pero el problema es que, como muchas veces, los seres humanos carecemos de límites. Quizás deberíamos entender que hay que buscar un equilibrio, mantener la comunicación más tradicional, ya que de otra forma, el sistema puede dañarse. O dicho de otra forma, puede que algún día tengamos miles de sofisticadas herramientas de comunicación pero no tengamos ningún contenido con el que utilizarlas. Humanizar la tecnología es entonces, una prioridad elemental.

lunes, 23 de febrero de 2009

Educación para los obispos

Opina el muy distinguido cardenal Cañizares (prefecto de la Congregación Vaticana para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos) que los decretos que legitiman que se imparta la asignatura Educación para la ciudadanía, «violan el derecho de los padres a elegir la educación moral y religiosa que quieran para sus hijos». No deberíamos ni cuestionar tal lección de moral cristiana, estamos ya acostumbrados a esa intromisión por parte del obispado en la vida pública, en la política de una sociedad que a día de hoy, intenta vivir libremente sin estar sometida a ninguna religión. Lo que si se puede decir es que de nuevo contemplamos como la iglesia católica demuestra una total inoperancia en sus formas sin hablar de esa amnesia que parece que tiene a la hora de meter la pata una vez tras otra.

Debería el señor Cañizares recordar como se impusieron obligatoriamente las enseñanzas católicas y apostólicas al largo tiempo?. Quizás los obispos deberían hacer un curso de historia para aprenderse la larga lista de imposiciones y barbaridades cometidas a lo largo de años y años. Las matanzas, las violaciones de derechos fundamentales del ser humano, los pecados que la misma religión castiga o el posicionamiento habitual al lado de los ricos, poderosos, militares reaccionarios, fascistas y dictadores. Es bastante lógico, para todos aquellos que proyectamos la sociedad como algo natura y dónde el individuo tenga una cierta libertad de elección, que la asignatura que tanto preocupa a estos señores, no predica ningún valor negativo ni supone el fomento del ateísmo.

Y es que todos aquellos que nos sentimos ciudadanos libres no entendemos de ninguna manera como la Iglesia se dedica ahora a gastar tanta energía en eliminar una materia escolar que solo pretende educar a los niños para que aprendan a convivir y pensar por ellos mismos, sin dejarse manipular. Si algunos obispos hubieran, en su momento, estudiado dicha asignatura, es probable que ahora supieran entender cual es su papel verdadero y cuales son los límites de su poder. Es absurdo!

viernes, 20 de febrero de 2009

Feliz de ser necio!

A los necios nunca nos importó saber que existe un muro infranqueable entre el mundo de los sueños y el mal denominado mundo real. El primero es un sitio mágico dónde todo es posible, dónde la imaginación y la ilusión conforman un paisaje perfecto, dónde disfrutar como un niño no tiene caducidad. El segundo de esos mundos viene separado por un inmenso y grueso muro, es un lugar lleno de mentiras, sin idealismos, negativo y corrupto. Un lugar en el que la ingenuidad conduce a sus habitantes a una falsa comodidad rutinaria.

Solo mediante la imaginación podemos cruzar esta frontera que nos separa de aquellos mundos que realmente merecen la pena. A veces aquellas cosas más absurdas y aparentemente irracionales, se convierten en el mejor camino para descifrar la esencia del placer ilimitado. Alegría desbordada.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Iberdrola lo ha hecho bien (para ganar dinero)

La última campaña publicitaria de la compañía eléctrica Iberdrola demuestra su alta autoestima. El mensaje es claro: Lo hemos hecho bien. Bravo, felicidades. El presidente de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, obtuvo unas ganancias de casi 17 millones de euros en el 2008. Los beneficios de la empresa en el mismo periodo ascendieron a un total de 11,184 millones de euros, lo que supone un incremento del 24,2% respecto el anterior ejercicio. No, no es mi intención adentrarme ahora en una materia que mas bien controlo poco, la economía pura y dura. Lo interesante es ver la cuidada imagen que Iberdrola mantiene de cara al exterior. Sus campañas y acciones de carácter social y en pro de la preservación del medio ambiente, son sin duda admirables.

Al ver esas cifras, uno se pregunta: ¿se puede ganar tanto dinero siendo honesto?. La respuesta es ambigua, ya que a simple vista podría decirse que no, que es algo imposible. Las desorbitadas ganancias de la compañía eléctrica y de su presidente, ponen de manifiesto que algo falla. A mediados de 2008, la crisis económica dejó de ser una especie de monstruo que nos amenazaba para convertirse en un serio problema que empezó a hacer estragos en el si de la economía española, y mundial. Siendo así, resulta impactante ver como este señor obtuvo un sueldo anual con el que muchos ni tan siquiera pueden soñar. Bien es cierto que si un futbolista puede forrarse jugando con una pelota, ¿porque no un ejecutivo de alto rango se puede llenar los bolsillos jugando a una especie de Monopoly?. Quizás ninguno de los dos merezca tanto dinero, pero realmente, lo que soprende es ver como estos individuos no muestran cierta vergüenza al anunciar sus beneficios. Podrá el señor Sánchez Galán mirar a los ojos a un hombre que, después de cuarenta años destrozando su espalda en la fábrica, se ve ahora en la calle y sin poder mantener a su humilde familia?. Planteamiento simple para algunos, pero una gran verdad que debería ser tenida en cuenta. Existe la ética?.

lunes, 16 de febrero de 2009

La banca prefiere invertir en fútbol

José Ramón de la Moreno nos desveló recientemente, en su programa deportivo El larguero, de la Cadena SER, que el Banco Santander ha prestado un crédito cercano a los 70 millones de euros al Real Madrid para el fichaje del jugador portugués Cristiano Ronaldo. No vamos a debatir las desorbitadas cantidades de dinero que se manejan en el fútbol. Si la noticia hubiera saltado un par de años antes, con la supuesta expansión económica que dejó a miles de personas como esclavas de unas hipotecas que jamás podrán pagar y que, en ningún caso se corresponden al valor real de sus viviendas, probablemente no tendría más trascendencia que la meramente deportiva. Sin embargo, en un mundo sumergido de lleno y sin remedio, en esa infinita etapa de vacas flacas, en la que miles de personas pierden sus trabajos, las cifras de pobreza aumentan sin freno, con un gobierno que ha fracasado con todas sus políticas para remediar la situación, y un futuro más negro que incierto, la noticia es consternante. Cientos de pequeñas empresas y negocios han tenido que cerrar por la falta de liquidez en la que se han visto inmersos. Y no es que la crisis les haya dejado sin trabajo no, pero la negativa de los bancos a la hora de conceder créditos, aún reuniendo todos los requisitos exigidos, les ha dejado simplemente “con el culo al aire”.

Aunque como bien sabemos, ante graves crisis económicas, y para apaciguar a la población, evitando así posibles revoluciones o ataques a los bancos, el fútbol siempre ha sido el mejor remedio. Mucho espectáculo, mucho entretenimiento, y a olvidarse de los problemas. Quizás sea este el motivo por el cual, los señores del Santander han decidido apostar decididamente por un fichaje que dará que hablar en el club merengue, y así no tener que responder y justificar porqué en vez de ayudar y apostar por una recuperación económica, se dedican a empeorar la situación mientras, ojo!, sus beneficios siguen en aumento. No debería extrañar a nadie esta actitud, los bancos siempre se han caracterizado por poner el dinero antes que las personas. El sistema económico así lo establece.

Predecir el futuro hoy en día es más que difícil, pero si algo está claro es que las situaciones extremas terminan por crear mucha tensión, y en consecuencia, esta puede explotar en cualquier momento contra de quienes no han hecho nada para salvar la situación y evitar el empeoramiento.

jueves, 12 de febrero de 2009

El príncipe Enrique y los "pakis"

Según recogía la versión digital del periódico gratuito 20 minutos (12 de febrero de 2009), el príncipe Enrique de Inglaterra ha sido "castigado" a asistir a un curso sobre el racismo por haber insultado a un humorista negro, diciéndole que no hablaba ni actuaba como debería hacerlo por el color de su piel. En tal caso, uno se pregunta, realmente podemos hablar de racismo o directamente se trata de ignorancia?. No es la primera vez que al principito se le cuelan declaraciones que, desde su posición de poder, pueden escandalizar y encender la mecha de la ya de por sí quisquillosa prensa británica. El pasado mes de enero ya saltó la alarma por un vídeo grabado durante el servició militar que el príncipe prestó tres años atrás. En el documento audiovisual, el del tercer situado en la línea de sucesión al trono británico, llamaba "paki" a un compañero de academia con rasgos árabes. Dejando de lado el escándalo desarmado en el Reino Unido, podemos admitir como término racista una acotación que se refiere a un habitante o individuo nacido en un país?. Muchos somos los que utilizamos el término "pakis", cuando nos referimos a los supermercados de 24 horas regentados por paquistaníes, en su mayoría, inmigrantes.

Quizás el problema real es que no nos ponemos de acuerdo a la hora de decidir qué es el racismo. Se supone que tal ideología, por así llamarla, defiende la existencia de razas y la superioridad de unas sobre otras. En la jerga social existen infinidad de palabras que, a modo de códigos entendidos por emisor y receptor, suenan aparentemente como despectivas o racistas. Llamar a un hombre con la piel oscura, "negro", no significa necesariamente querer mostrar una superioridad o una actitud hostil. Por supuesto que según quien lo diga y en qué contexto, las lecturas podrán ser clarificadas. Sin embargo, admitamos que con tanta discusión sobre qué palabras debemos utilizar para no herir la sensibilidad de ciertos sectores, nos olvidamos de lo más importante; luchar contra el racismo de base, contra el discurso demagógico y facilón que tanto daño puede causar en tiempos de crisis.

Sin duda el caso del príncipe Enrique carece de interés real, aunque con tanta educación privilegiada y colegios de lujo, bien podría haber aprendido a hablar con más talante moderando su discurso. Probablemente el susodicho miembro de la corona británica, nunca destacó por su inteligencia, motivo por el que después de ver tantas películas americanas, considera que cualquier hombre con la piel muy oscura debería hablar y bromear como Eddy Murphy, o quizás considera que todos los que tienen rasgos de árabe, son originarios del Paquistán y llevarán turbante. Lo más seguro es que el principito no distinga entre razas. Lo que si debería preocupar es la xenofobia que está emergiendo en muchas fábricas de Inglaterra, a raíz de la contratación de personal extranjero y los despidos masivos. Distigamos y no confundamos. El miedo a perder el trabajo, el terror a todo aquello que no nos es familiar y la ignoráncia de algunos sectores sociales, son los verdaderos puntos de apoyo para aquellos que pretenden aprovechar las situaciones para hacerse con el poder.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Muere el padre de Playmobil


Ha fallecido el inventor de los populares "clicks" de Playmobil. Hans Beck murió el 30 de enero en su casa, al lado del lago de Constanza (fronterizo entre Suiza, Austria y Alemania) a los 79 años de edad.

Se dice que los juguetes constituyen una herramienta vital para que los niños desarrollen esa imaginación que definitivamente, es vital para seguir viviendo y no morir en el intento. Tuve la suerte de disfrutar de esa premisa como nunca y con el mejor instrumento posible; los Playmobil.

Comercializados desde 1974, hasta día de hoy, ya se han vendido más de 2.200 millones de ejemplares en todo el mundo. Hoy en día además, los Playmobil son un verdadero objeto de coleccionista y cada año se celebran numerosas ferias dedicadas en exclusiva a las figuras.

Quién no fabricó universos imaginarios con esos pequeños muñecos?

viernes, 30 de enero de 2009

¿Mató Google al cervatillo?

La tecnología avanza y se supone que, con ella, el progreso de la humanidad. Sin embargo, a menudo este avance no contempla nada más que el objetivo de llegar a la cima y hacerse con el poder. Este desdichado y pobre cervatillo cruzaba la carretera tranquilamente cuando, de golpe, un coche con pinta de nave extraterrestre y miles de cámaras fotográficas en su superficie, lo arrolló sin compasión. Daños colaterales de la globalización?. Quizás. Los señores de Google Street View se interpusieron en la vida del cervatillo. Malditos!


El cervatillo vive! (según fuentes fiables)

* "The driver was understandably upset, and promptly stopped to alert the local police and the Street View team at Google. The deer was able to move and had left the area by the time the police arrived. The police explained to our driver that, sadly, this was not an uncommon occurrence in the region -- the New York State Department of Transportation estimates that 60,000-70,000 deer collisions happen per year in New York alone -- and no police report needed to be filed."

miércoles, 28 de enero de 2009

Divagando por un camino ausente

Sin rumbo fijo. Andando y aprendiendo de la nada, todo aquello que nadie nunca quiso enseñarme. Así lamento ahora el tiempo perdido, las horas de monotonía, los paseos nunca caminados y los viajes jamás soñados. Nada cambió. El cielo sigue siendo azul y el sol no ha dejado de salir. Sin embargo, hay algo que me intranquiliza. Así es. Mis pensamientos dan vueltas y más vueltas. Acelero la velocidad de mi mente. Miles de ideas y nuevos conceptos siguen deambulando delante mio. Centenares, quizás miles de caminos se ofrecen para llevarme. Cada uno de ellos me quiere convencer. Todos afirman ser el verdadero, el que me llevará a un espacio melódico y vital dónde la imaginación se mezcla con la realidad.

No me decido por ninguno. Admito que soy demasiado escéptico para creer y, al mismo tiempo, excesivamente frágil como para subsistir sin apoyos. Patrones de otros tiempos deambulan en el presente. La noche se asoma detrás de las montañas que, a lo lejos, me invitan a un insólito debate acerca la profundidad de mi ego.

Un recorrido quizás monótono y tópico. Escoger, decidir, permanecer o huir. Palabras que desaparecen en una nube ausente dónde ya nada tiene sentido. Divagando sin ritmo, sigo un rumbo impreciso.

martes, 13 de enero de 2009

Ateísmo publicitario

Autobuses urbanos que muestran, mediante mensajes publicitarios, una enzarzada y cruel batalla entre dos reductos de ateos y cristianos. Lo que nos faltaba! Por lógica, uno entiende que la publicidad se dedica a vender un producto, utilizando, eso si, todas las emociones, sentimientos y conductas naturales necesarias. Materializar lo natural para vender e incrementar beneficios. Pero realmente, ¿qué pretenden los impulsores de esta iniciativa en los autobuses? Puede que ambas organizaciones quieran ganar adeptos o simplemente, fomentar el debate público sobre la existencia o no de un poder celestial. Aunque, seguramente, algunos extremistas dirán que todo se trata de un perverso entramado de los oscuros poderes fácticos que quieren distraer la atención.

En un mundo roto y deprimido por culpa de esa palabra, de cuyo nombre no quiero acordarme, que irremediablemente nos obliga a tener en cuenta la información económica, la sociedad necesita de valores, explicaciones y argumentos que den cierta esperanza o, como mínimo, ayuden a reconfortar el espíritu individual. La religión nos explicó mediante fábulas y cuentos mitológicos, aquellos hechos inexplicables que de otra forma no se podrían entender en las eras antiguas. Además, da argumentos para tener esperanza, con la vida después de la muerte. Las ideologías políticas, y en especial el marxismo, han analizado las bases del sistema político y económico, para proyectar un mundo mejor, sin pobreza, justo y equilibrado.

La ironía es grande, ya que cristianismo y marxismo siempre se han negado el uno al otro, aunque ambas predican el mismo ideal de mundo. Los primeros piden al individuo que tenga paciencia y espere a morir para vivir, los segundos arremeten contra las injusticias y defienden existencia terrenal digna y libre. En el trasfondo siempre lo mismo, la mala utilización de los códigos lingüísticos termina por contaminar el mensaje original. Una lástima.

Definitivamente el objetivo que los promotores de la iniciativa ha tenido éxito. La sociedad ha rescatado el eterno debate sobre la existencia de Dios para olvidarse, ni que sea solo por un momento, de la amarga recesión económica. Aunque bien podrían haber sido un poco más creativos en el mensaje, ya que como dijo en su momento el escritor francés Blaise Pascal, “prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe”.

martes, 6 de enero de 2009

El odio genera odio en Gaza

De "Territorio Vergara". Diario Público . 4/01/09

Se podrá decir que el mundo musulmán no es precisamente el paradigma de la democracia. Se podrá criticar que muchos musulmanes no respetan a la mujer, que no entienden de libertades, que no aprecian los placeres de ser uno mismo, que desprecian cualquier síntoma de despertar de un largo letargo anclado en el pasado más tradicional y conservador... Se podrían decir muchas cosas, pero ninguna de ellas podría justificar las acciones de un pueblo que, bajo el escudo de un pasado oscuro lleno de violencia al que intentaron exterminar, se burla de la libertad y la democracia para matar y liquidar aquello que nunca fue suyo.

Si señores, odio hablar del conflicto palestino. Me harta escuchar siempre las mismas historias, los mismos argumentos, las mismas reivindicaciones a favor de Palestina. Detesto este énfasis con el que algunos pretenden igualar tal conflicto con el de los catalanes o los vascos (craso y estúpido error). Siempre he querido mantenerme cercano al margen, intentando no caer en las contradicciones de ciertos nacionalistas empedernidos que, a falta de una justificación para sus ideales, buscan reflejar su inexistente conflicto a otros que nada tienen que ver.

El caso es que otra vez, Israel ha vuelto a las andadas. A matar indiscriminadamente, a destruir un pueblo, a nublar las esperanzas de paz y, en resumen, a amargar la existencia de sus vecinos. Es obvio, y nada nuevo, que los grupos terroristas palestinos no son precisamente unos santos barones, sin embargo es totalmente injustificable que se ataque de tal manera a un pueblo débil, asediado por la pobreza como es Palestina por el mero hecho de que cuatro individuos se aprovechen de la incertidumbre y la depresión de la juventud, para alzar una guerra santa contra el mundo. Sería lógico que el ejército español y francés decidieran bombardear Bilbao para terminar con ETA?.

Pero si existe algo más repugnante, es que los que lanzan y empuñan las armas de la destrucción (bien servidas por los Estados Unidos mediante las altas esferas del sionismo empresarial) se crean con el derecho de matar, recordando que ellos fueron víctimas de un holocausto. No se puede seguir negando que Israel está haciendo a día de hoy un genocidio que se salta todo derecho humano establecido. Como ya sucedió en Líbano (verano de 2006), se siguen unos esquemas que conducen y generan odio, matando y aniquilando a quienes menos tiene. Y es que por algo será que no se quiere que los medios de comunicación muestren lo que está pasando.

Sin caer en alarmismos, pero el odio genera odio, y tarde o temprano, Israel lo puede pagar, y muy caro.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Macarrones

Ahora recuerdo aquellas comidas familiares que hacíamos los domingos. Mi abuela preparaba una exquisita plata de macarrones gratinados. Todos los que teníamos el placer de sentarnos en la mesa aquellos días, nos deleitábamos gozando de la rica pasta con sus salsa de tomate, con su queso fundido, con su carne y con aquel toque especial que tan solo mi abuela sabía darle. La receta tradicional que, a pesar de ser siempre la misma, nos sorprendía cada domingo. La naturalidad, el buen sabor. Aquella aroma que solo entrar por la puerta de la casa de mis abuelos podíamos oler. El ambiente, el cariño, las risas, la calidez del hogar... Qué tiempos aquellos!.

El tiempo pasa y las cosas cambian. En aquellos momentos yo era incapaz de imaginar hasta qué punto echaría en falta aquellas sensaciones que los macarrones caseros me despertaban. Era una explosión de felicidad, de amor, de placer. Todos los sentidos explotaban y dejaban una enorme nube de imaginación infinita. Ayer leí que, en no se qué país asiático, habían encerrado a un hombre por negarse a comprar macarrones. No hace mucho una vecina del bloque dónde vivo, fue multada por el mero hecho de haber preparado un plato de macarrones con tomate en su casa. Antes podíamos disfrutar de un buen plato de macarrones. Con la receta tradicional, sencillos, sin colorantes. Con un paquete de pasta, un poco de tomate frito, queso rayado y algún que otro añadido, podías tener una comida excelente. La cocina casera está mal vista, condenada a la desaparición. Nadie concibe el acto de cocinarse algo para disfrute de su propio paladar.

Las leyes del mercado rigen sin temblar sobre todo lo que las sociedades inventaron. Todo lo natural se convierte en artificial. Es increíble ver como las cosas más puras, surgidas del hacer popular, integradas en la riqueza de la tradición de toda una historia, terminan convirtiéndose en productos materiales con el único objetivo de ser vendidos, comercializados, desnaturalizados o corrompidos. La estructura de poder es lo que tiene. La humanidad lo corrompe todo, cuando elimina el arte y la naturalidad, para ofrecer un producto comercial dirigido a vender y manipular a la sociedad de masas. Un error. Una lástima.

lunes, 15 de diciembre de 2008

"On a le droit de se révolter"

Gritaban aquellos jóvenes enfurecidos del mayo del 68 en Francia, el reivindicativo lema "On a le droit de se révolter" (Tenemos derecho a rebelarnos). El sistema económico había fracasado, la sociedad de todo el mundo estaba rota por una crisis que, más allá de lo económico, hacía hincapié en las pautas morales establecidas que hasta entonces habían determinado la frontera entre el bien y el mal. Pasó a la historia este mayo francés como uno de los episodios más relevantes de la historia de la lucha social en la era moderna. Años más tardes, finalizando ya la primera década del nuevo milenio, muchos de estos alborotadores, soñadores, utópicos y revolucionarios visten sus trajes, pagan religiosamente su hipoteca y rehuyen de los panfletos antisistema. Tampoco hay que exagerar, es difícil, por no decir imposible, luchar contra un sistema tan bien arraigado del que nadie puede escapar. La realidad y la necesidad de vivir, condicionan a cualquier individuo a la hora de seguir con el camino de una revolución, que de antemano se sabe ya derrotada, o entrar a formar parte de este engranaje que integra un sistema económico inestable, unos valores que pretenden dibujar un orden social que no ponga en peligro el consumismo y una moral que adoctrina a la sociedad para anular toda capacidad de razón.

En los últimos años se han repetido un sinfín de pequeñas revueltas sociales. Manifestaciones en la calle, luchas sindicales, reivindicaciones por parte de los más jóvenes y un malestar que poco a poco se ha ido transformando en ideas que buscan la reacción. Si el mundo se puso en alerta cuando aquellos jóvenes franceses, hijos de la inmigración africana residentes en las barriadas más humildes de París, salieron a la calle para reivindicar su legitimo derecho a tener las mismas oportunidades que cualquier otro francés, más ha impactado la revuelta ocurrida en Grecia después del asesinato del adolescente de apenas 16 años, Alexander Grigoropulos, por parte de un policía. Sin duda cabe recalcar que el pueblo estaba completamente desmoralizado por las consecuencias de una crisis económica y una gestión pésima del dinero público por parte del gobierno que hace estragos y destruye todos los sueños. La muerte del joven anarquista fue la chispa que encendió los ánimos. Empresas que cierran y dejan desamparados a centenares de trabajadores a los que nada les queda para sobrevivir, jóvenes que han invertido años en sacarse unas licenciaturas universitarias que de nada les sirven para obtener un trabajo, sueldos mínimos que rondan los 700 euros, desesperación de la clase media y baja, mentiras que después de haber sido ocultadas durante años ahora salen a la luz y una depresión social que augura pocas salidas y destruye esperanzas.

Mucho se ha hablado entorno a unos hechos que puede que pasen a la historia como la revuelta de Grecia. Los analistas buscan explicaciones, los banqueros andan preocupados al ver como las previsiones de ganancias bajan alarmantemente, la sociedad está cada vez más harta y los mandatarios prosiguen reuniéndose para reír y hacer planes que a ningún lado llevan. Y lo más preocupante es que todo esto no solo es aplicable al caso griego, sino a todo el mundo. La crisis parecía un fantasma que pasaría en poco tiempo sin dejar demasiadas grietas abiertas en el sistema. Así nos lo contaron, así nos lo creímos. Pero la realidad es que en todo el planeta los despidos empiezan a ser el pan de cada día, la hegemonía de la sociedad del bienestar de desvanece y el sistema empieza a temblar mostrando su enorme debilidad. Tampoco sería sensato hablar de revoluciones radicales, véase el falso paradigma de la de Rusia en 1917, pero si que podemos afirmar que existe una incipiente reacción por parte de la sociedad. Posiblemente esta se deba a la necesidad de vivir con unos mínimos requisitos que ahora mismo nadie puede garantizar. Estamos delante de una revolución que, por el bien del mundo, debería resolver esas grietas abiertas desde hace años y reconstruir el sistema o cambiando las raíces del vigente.

El mundo debe responder. Los intelectuales tienen que dejar de lado sus viejas ideologías ya oxidadas para ejercer de moderadores en un nuevo marco social, los individuos deben empezar a usar la razón para, inequívocamente, ser protagonistas de un nuevo concepto de revolución que tiene el deber de ajustar una estructura más fuerte y decisiva que disminuya los riegos de romperse. El equilibrio es posible, pero se necesitan nuevos paradigmas que dibujen verdades y eliminen las fronteras de la injusticia. El ser humano no es perfecto, por lo que sería estúpido soñar con un sistema ideal y sin desequilibrios. Solo si se abandona la costumbre de acomodarse, dejando de trabajar y luchar para el equilibrio, será posible un futuro que brinde oportunidades a todos y muestre los caminos de la igualdad.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Destinos ajenos


No me preocupan los sitios a los que ya he ido, me preocupan los lugares a los que aún no he ido. Los caminos fáciles no me sugieren nada, prefiero andar por sitios remotos para poder admirar aquellos fascinantes paisajes que nadie más va a contemplar, excepto yo. Quizás me equivoque, quizás corra peligro, quizás no es bueno adentrarse en aventuras cuyos límites del placer son inalterables e inagotables, que suponen un riego elemental para el individuo y que en definitiva, solo son aptas para aquellos con una mentalidad abierta, que carezcan del miedo a equivocarse.

Apago la luz y el tiempo se para

miércoles, 26 de noviembre de 2008

La credibilidad del vino tinto


Podría hacer hoy una extensa y célebre oda al vino tinto, al vino rosado o incluso al blanco. Podría buscar la manera de ligar el texto con la foto (en realidad lo estoy haciendo), pero, sin embargo, no tengo motivo por hacerlo.

Podría buscar gloriosas palabras que describieran una noche de lujuria con aromas de sabores bucólicos, podría describir la esencia que me llega cuando me tomo una copichuela de alegre y fino vino de Navarra o La Rioja (aunque podemos ir a lo barato... ¿que tal un Don Simón?).

Quizás mi exquisito y lujurioso paladar brilla hoy por su infinita ausencia. Puede que mis palabras denoten cierta tristeza, cierto miedo, cierta inseguridad, cierto desespero o incluso cierto fracaso emocional.

Nada de esto debe suceder porqué nada de lo que vemos con los ojos tiene sentido (en un sentido figurado). Al igual que el vino, su aspecto puede ser hermoso a base de una cantidad innombrable de colorantes y conservantes, de extractos de uva, de aromas de vainilla... sin embargo solo podemos saber si vale la pena cuando abandonamos los ojos y nos centramos en oler su aroma y en degustarlo en nuestro paladar. Los ojos engañan, mienten y nos convierten en seres abominables y materialistas. Degustemos el placer en el paladar y no en la vista.

Puede que un ochenta por ciento de los que lean ese texto se sientan afortunados, puede que piensen que es otra de mis falsas metáforas creadas en cinco minutos. A lo mejor es cierto, a lo mejor es el otro veinte por ciento el que da crédito a mis palabras. Sea quién sea, nunca debemos dejar de expresarnos, a pesar de que muchas veces tendimos a exagerar y a manipular nuestros propios pensamientos. Comuníquense por favor!!!

"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido" (Groucho Marx)

martes, 25 de noviembre de 2008

Retórica vacía del atardecer

Como si esperara que el espíritu santo bajara del cielo, o de allá dónde se encuentre, me siento de nuevo delante del ordenador. Tomo el último sorbo del café amargo, ya enfriado, y apago el cigarrillo que encendí apenas cinco minutos antes. Tengo hambre de escribir. Me pueden las ganas de argüir en la infinidad de profundos temas que hierven en mi mente. Necesito expresar mis ideas y escabullirme en el recóndito paraíso de la argumentación. A pesar de mis ansias, el denominado "horror vacui" se apodera con facilidad de mi. Miro por la ventana, como si quisiera preguntarle al cielo gris que invade la ciudad, con una actitud dominante e imponente que hiela y nutre el ambiente de ambiguas percepciones, qué debo hacer para llenar la copa vacía con un poco de inspiración añeja. Sin embargo, y tal como se podía esperar, no hay respuesta que me valga.

De repente me viene el recuerdo de aquella palabra que tanto amamos los que escribimos. La retórica. Divagando un poco en mi débil memoria, me acuerdo de los distinción que el sabio Aristóteles hizo entre la ciencia que demuestra sus tesis mediante demostraciones basadas en la certeza y la verdad, y el discurso persuasivo que se construye argumentando sobre probabilidades. Y es que el filósofo griego impulso en gran medida el arte de la retórica entendiendo como tal la utilización de pruebas distintas para persuadir a un público heterogéneo. No hay más, aquellos maravillosos griegos consiguieron convertir cualquier cuestión, por pequeña e insignificante que pudiera ser, en una magnífica y brillante tesis vacía de contenidos.

La extensa transición entre la inspiración propia de tomar el café y la desmotivación del atardecer, se ha ido diluyendo al mismo tiempo que el sol se ha puesto. No he conseguido el objetivo que tanto deseaba, no he plasmado por escrito todo aquello que quería decir. Quizás cuando deseas darte un baño de inspiración esta desaparece por naturaleza, se siente demasiado angustiada, hay un exceso de presión y prefiere ocultarse para salir en un momento más pausado. Salir a la calle y respirar, caminar y observar la gente que vuelve a casa después de cumplir con sus tareas. Esperan encontrar un descanso, quieren huir de su rutina diaria, sueñan con escapar, aunque tan solo sea por unos minutos, de la amarga realidad que nos imponen. Al margen de sus preocupaciones, me limito a caminar. Parece que ahora si, siento fuerzas para argumentar y expresar parte de lo que tengo en mente. ¿Porqué decimos que el teléfono "comunica" cuando no obtenemos respuesta?.

Un genio en la sombra

Está claro que no es precisamente una suerte haber nacido como músico al mismo tiempo que el alabado Bob Dylan. Sin embargo, a Neil Young (Toronto, 1945) nunca le afectó demasiado el haber tenido que caminar siempre a la sombra del de Minnesota, icono de aquella rebelde década de finales de los sesenta. Se dice que la historia no es siempre del todo justa, y es que a menudo los verdaderos genios no obtienen aquel reconocimiento que sin duda merecen, por lo menos en vida. La extensa y productiva trayectoria del canadiense ha sido reconocido con creces, pero nunca lo será suficiente si valoramos todo la riqueza que ha aportado al panorama musical.

Nunca fue, ni quiso ser, un ídolo para las adolescentes enloquecidas que con su incansable griterío y adulación sostienen la industria musical del fanatismo. Un hombre que, a sus más de sesenta años de edad, sigue construyendo y trazando los caminos del rock y del folk. Cercano pero a la vez autónomo, Neil Young ha sabido transmitir desde siempre, ya fuera con sus Buffalo Springfield, con Crosby, Stills y Nash o en solitario, esa esencia original de la música, sin colorantes ni conservantes, huyendo de las tendencias y las modas que imperan en el mercado discográfico. Con más de treinta álbumes publicados, Young constituye un referente para las generaciones de músicos que han surgido en las últimas décadas. Su versatilidad para mezclar armoniosamente el rock más clásico de la profunda América, el folk tradicional, el genuino country y una infinidad de estilos a los que ha sabido impregnar con su sello personal. Joyas como los discos Rust Never Sleeps (1979), Freedom (1989), la banda sonora de la brillante Dead Man (Jim Jarmusch, 1996) o el inteligente alegato contra el 11-S, Are you Passionate? (2002) forman parte ya de la historia de la música.

Neil Young se ha mostrado coherente con sus ideales, del mismo modo que con la música. Un personaje polifacético que, sin gritar ni hacer ruido, ha sido siempre fiel a sus principios. No en vano, podemos recordar que el pasado mes de octubre decidió anular un concierto en Los Ángeles, para mostrar su solidaridad con los trabajadores en huelga del recinto dónde tenía previsto actuar. Young nunca ha querido ser el centro de atención, algo que se refleja claramente con su vertiente de director de cine ocasional, y es que para no llamar la atención el canadiense utiliza el seudónimo de Bernard Shakey en sus incursiones en el séptimo arte. Podemos decir de él que es un genio digno de ser alabado, un idealista que convierte las utopías en realidades o una fuente inagotable de inspiración para la música. Comunicativo pero a la vez intimista, Young es uno de esos hombres que han marcado un punto de inflexión en el avance de la sociedad. Ataviado con su sombrero, soplando su inseparable armónica y tocando esos acordes que solo él sabe interpretar, Neil Young sigue desprendiendo sobre los escenarios toda su energía y calidez, aunque como solo saben hacer los grandes, con una humildad que no debería confundirse con la invisibilidad. El hombre que sabe estar, aunque solo se deja ver cuando es necesario, por lo demás se le escucha.

Perfumar el pasado

No hace muchos días que leí que las autoridades municipales de la ciudad india de Bombay han decidido neutralizar con perfume, la pestilencia que se desprende de sus dos vertederos, dónde cada día se abocan los miles de desechos que se generan en una de las urbes más pobladas de todo el planeta, con cerca de 18 millones de habitantes. La medida no debe sorprendernos demasiado, y es que la humanidad ha tendido desde siempre a tapar aquellas cosas que son molestas con "parches" o "chapuzas" que, lejos de arreglar la raíz del problema, solo convierten en invisible aquello que no nos apetece percibir. El resultado final es obvio. Nadie se acuerda del asunto hasta que este, que consigue pasar desapercibido por un tiempo, alcanza unas dimensiones alarmantes y de difícil resolución.

Al igual que los responsables municipales de Bombay, la Iglesia católica ha pedido ahora que la sociedad se olvide de las injustícias, asesinatos y aberraciones que se cometieron durante la guerra civil. La Conferencia Episcopal española, liderada por el incombustible Antonio María Rouco Varela, ha pedido ahora a la sociedad «el olvido» de todos los crímenes cometidos en una de las etapas más oscuras de la historia de España. Quizás es que los dirigentes eclesiásticos pretenden ahora perfumar su implicación directa en aquel golpe de estado que supuso el fin de una república democrática, puede que los obispos pretendan limpiar con colonia sus manos manchadas de la sangre de miles de personas que fueron fusiladas por el simple hecho de defender los valores de la paz, la libertad, la tolerancia y la igualdad, que son además la base real de la religión cristiana.

Hay que reconocer, y cualquier individuo que posea cierta cordura lo hará, que hubo injusticias en ambos lados de la guerra civil. Sin embargo los vencidos siempre son los que más castigo sufren, y con aproximadamente cuarenta años de dictadura franquista, tiempo tuvieron los vencedores de «limpiar» a sangre fría todo lo que para ellos suponía un peligro. Los obispos, como es tradición, ejercen ahora su doble juego moral. Por un lado piden que la sociedad se olvide de la memoria historica, y por el otro siguen con sus procesos de beatificación y santificación de los mártires del bando nacional. Deberían reflexionar las autoridades católicas y, antes de pensar el olvido, aceptar su culpa y reparar, en la medida de lo posible, los daños perpetrados en el pasado. Está claro que es preferible darse una buena ducha con jabón antes de impregnar todo el cuerpo de desodorante.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Elecciones en San Marino

Con la resaca que nos han dejado con el largo y entretenido proceso electoral en Estados Unidos, seguro que todo el mundo ha pasado por alto las recientes elecciones celebradas en San Marino, el tercer estado más pequeño de Europa y el quinto del planeta, siendo también la república institucional más antigua del mundo. Esta minúscula república, con una superficie de 61 Km2 y poco más de 30.000 habitantes, mantiene una estrecha relación con la Italia que la alberga. El pasado 9 de noviembre, se celebraron los comicios para elegir los sesenta diputados que ocuparan el Gran Consejo de San Marino para la nueva legislatura. Y es que, además de del idioma y un sinfín de costumbres y sistemas propios de sus vecinos italianos, San Marino comparte también la inestable y peculiar política transalpina. Debido a las disputas y traiciones entre partidos, los habitantes del estado han tenido que acudir a las urnas anticipadamente, ya que las últimas elecciones se celebraron hace apenas dos años. La opción de centro-derecha se ha erigido ganadora, aunque las garantías de estabilidad son pocas.















Seguramente, tampoco sea muy relevante para el mundo global el saber como se llama el nuevo secretario de Estado para Asuntos Exteriores, cargo más alto de la administración política del enclavamiento, ni qué planes tiene en mente el partido ganador de los comicios (Pacto para San Marino PpSM). Los sanmarineses seguirán como hasta ahora, con la mayor parte de sus ingresos procedentes del turismo y dependiendo, en gran medida, de lo que en Italia se decida. Observamos distancias inalcanzables al comparar la importancia de los comicios en Estados Unidos y la victoria de Barack Obama, con la escasa atención que nadie ha prestado a las elecciones de la diminuta república situada al pie del Monte Titano.

Un nombre mediático en lo deportivo

El nombre de esta minúscula república que, aún siendo independiente mantiene lazos muy estrechos con la Italia que la alberga en su territorio, les sonará a muchos gracias a sus campeonatos de Formula 1 y de motos. Hay que especificar pero, que ninguno de los dos premios que llevan el nombre del país se realiza dentro de las mismas fronteras, sino en las cercanas inmediaciones italianas de Imola y Misano respectivamente.

San Marino también resta guardada en la memoria de muchos aficionados al fútbol por esas goleadas que cualquier selección es capaz de endosarle a su débil selección nacional. Un combinado integrado por el panadero, el herrero, el policía, el pintor y otros tantos hombres aficionados al fútbol, pero que tienen el privilegio de poder defender los colores de su país. En su historial figura tan solo una victoria, ante la no menos prestigiosa selección de Liechtenstein. Aunque eso si, el equipo de San Marino posee el récord del gol más rápido de la historia de una Copa del Mundo, anotado en un partido contra Inglaterra correspondiente a la fase de clasificación para los Mundiales de Estados Unidos de 1994. Un tal Davide Gualtieri marcó gol en tan sólo 8 segundos de juego, aunque el equipo acabó perdiendo por un contundente 1-7.

Un lugar desconocido y ambiguo fundado, según se cuenta en la tradición popular, en el año 301 por un cristiano que huía de las persecuciones promulgadas por el imperio romano. Un país que pasa desapercibido para el resto del mundo. Un lugar recogido que ha conseguido resistir a miles de agresiones. Un estado que, aún siendo semi independiente, no tiene idioma propio y carece de hostilidades nacionalistas. Un sitio pequeño que contrasta con la magnitud feroz que predomina en el mundo actual. Solo hace falta echar una mirada a su principal medio de comunicación escrito en versión digital, El San Marino Notizie, para darse cuenta del abismo que existe entre el mundo contemporáneo que avanza a una velocidad vertiginosa, y este pequeño estado que parece, en ciertos aspectos, anclado en tiempos remotos. Un paraje curioso y desconocido, lleno de pequeños detalles que nos hacen intuir una realidad con la que casi nunca pensamos.

martes, 11 de noviembre de 2008

Andando entre paredes

Existe una notable diferencia entre desplazarse en coche o hacerlo a pie. Si, es de suponer que no hay que ser una eminencia para llegar a tal conclusión, sin embargo la mayor parte de la sociedad se decanta por trasladarse en coche, ya sea para hacer sus tareas o bien para huir de la rutina de cada día, esta que nos quita las ganas de ser o hacer aquello que algún día soñamos. Quizás esto pueda parecer un vulgar escrito propio de alguien sin inspiración, y puede que sea verdad. Supongamos, pero, que no es así. Imaginemos la comparación como si de una metáfora se tratara. Ir en coche es fácil, rápido, directo y hasta puede llegar a ser excitante. Andar puede resultar cansado, da pereza y tardas mucho más en llegar adónde deseas ir pero, tiene una ventaja: puedes apreciar con más facilidad todos aquellos detalles que te cruzas.



¿Quién no ha pensado alguna vez en perderse entre las calles?. Estoy convencido de que casi todo el mundo ha tenido la intención de hacerlo. Caminar, decidir adónde quieres ir, descubrir lugares de ensueño que, de otra forma, nunca hubieras podido ver, pensar y, en definitiva, adentrarse en la verdadera esencia de la sociedad, a modo casi empírico. Nunca conocerás verdaderamente una ciudad, hasta que no te pierdas por sus rincones más ocultos, por sus calles llenas de tiendas, observando la gente, entrando en sus comercios, deleitándose con esta esencia real, a menudo llena de matices invisibles, que los museos y rutas turísticas jamás te van a contar. Las autopistas se saturan de automóviles que quieren ir deprisa, llegar a tiempo, adelantar al vecino o vacilar a los demás. Las pequeñas calles, en cambio, ofrecen alternativas, abriendo sus paredes para que los visitantes, encuentren mágicos lugares que nunca buscaron.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Backyard Babies: rock'n roll made in Suecia


Se dice, dentro de los círculos más conservadores y apocalípticos del controvertido mundo de la música, que el rock'n roll está muerto y enterrado desde hace años. Muchos críticos, especialistas, productores y aficionados sostienen que es ya imposible ser original sin recurrir a la herencia que dejaron otros. Quizás lleven cierta razón, pues ni los mismísimos Led Zeppelin fueron en realidad tan geniales como se les considera, pues componían sus canciones siguiendo las pautas establecidas por otros músicos que quizás no gozaron del prestigio y el poder mediático que ellos tuvieron. La verdad es que tampoco vamos a entrar ahora en un tema que daría para escribir miles de libros y analizar centenares de perspectivas, a simple vista, antagónicas.

Los suecos Backyard Babies, una ya veterana formación de rock surgida de la inagotable cantera que posee este pequeño país, muchas veces a la sombra de la mediática escena británica, volvieron a Barcelona dos años después de su última visita. Con más de una década sobre los escenarios, Nicke Borg y los suyos tenían más ganas que nunca de sentar cátedra en la ciudad condal. Y la verdad es que lo hicieron. Los suecos deleitaron al numeroso público que llenó la Sala Bikini ofreciendo una verdadera lección magistral sobre como tocar autentico rock escandinavo sin morir en el intento. La banda presentó en directo su trabajo Fuck off and die (Deja de joder y muérete), un título que parece ser un mensaje a todos aquellos apocalípticos que de tanto hablar del pasado, no se detienen a escuchar el presente.

Los de Nassjö aparecieron en el escenario con media hora de retraso, después de la actuación de unos prescindibles teloneros, los también suecos Bullet que mostraron falta de ritmo pareciendo más bien una mala imitación de los reyes del hard rock, ACDC. Ante un público heterogéneo, entre chaquetas de piel, zapatillas converse, botas y otra indumentaria, en el que destacaban algunos nórdicos forzudos y medio enloquecidos, Backyard Babies desengranó poco a poco, pero sin concesiones, un repertorio sólido y brillante que nos mostró sus exquisitas variaciones estilísticas, partiendo del punk y dejándose seducir por el garage, el heavy y el rock más fresco y natural. Temazos como Minus CelsiusDysfunctional Professional, Look at you o Fuck off and die hicieron vibrar a un público entregado desde el inicio de la actuación y pusieron de manifiesto, con el método más empírico y factible, que el rock'n roll sigue más vivo que nunca.

lunes, 3 de noviembre de 2008

El fin de la tragicomedia de Bush

Escribió William Shakespeare en su magnífica tragedia Hamlet: "Something is rotten in the state of Denmark (Algo está podrido en el estado de Dinamarca)". El alabado dramaturgo escribió esta frase, muy obvia a simple vista, refiriéndose no solo a la política, sino también a la situación temporal en la que se encuentra cada cosa. Cuando algo está podrido, es imposible invertir su proceso y salvarlo, por lo que tomaremos esta calificación como una metáfora para referirnos a la gran nación norteamericana.

Los Estados Unidos, el país de la libertad y la igualdad, la joven nación que domina económicamente y culturalmente a todo el planeta, el paradigma de la patria poderosa se encuentra en una situación histórica que algunos van a definir como putrefacta y otros como esperanzadora. La era de George W. Bush ha terminado, aunque lamentablemente se irá de la Casa Blanca después de agotar sus dos mandatos y sin que nadie le haya podido echar antes. Ni Al Gore, ni John Kerry, ni Michael Moore con sus documentales, ni Sean Penn, ni el activismo de Bruce Springsteen, James Taylor, Pearl Jam, Dixie Chicks, Jackson Browne, REM o Ben Harper entre otros, con su plataforma Vota por el Cambio, ni los dos discos Rock Against Bush, sacados por la coalición de bandas de punk-rock lideradas por NOFX y Green Day, ni las mentiras ocultas que la administración republicana utilizó para invadir Iraq. Nadie consiguió terminar con la tormenta que ha traído consecuencias catastróficas para el país, y por defecto, para todo el mundo.

La crisis económica hace estragos en la sociedad, el anunciado cambio climático va dejando de ser algo lejano al que todos tememos para convertirse en una realidad que afecta nuestras vidas y, en conclusión, el capitalismo y el liberalismo como sistemas eficaces y equilibrados quedan en entredicho porque nunca puede ser bueno que el dinero vaya por delante de las personas. Algunos os preguntaréis si todo esto tiene tanto que ver con Bush y su mandato, y la verdad es que aparentemente se nos inculca que todos somos culpables de los males del mundo, que todos deberíamos reciclar para fomentar un equilibrio ecológico, que con nuestro consumo potenciamos este sistema y que gracias al capitalismo tenemos todo lo que tenemos. No es momento para debatir sobre si el capitalismo es o no el sistema ideal, pero lo que está claro es que quien "corta el bacalao" y controla el mundo es Estados Unidos, su sistema político, sus empresas y sus ansias por querer más y más. La "americanización" es un hecho.

El hambre de construir una nueva realidad ha hecho reaccionar a la sociedad, y es que hemos asistido a un período que ha desestabilizado por completo el mundo. Tanta expectación hay entorno a las elecciones, que incluso la famosa cadena de cafeterías Starbucks ha prometido invitar a un café a todos aquellos que voten, a quien sea, pero que voten. Obama ha lanzado, en su último discurso electoral, un mensaje de optimismo diciendo que "estamos a un día de cambiar América". Puede que por fin el anhelado sueño americano cambie sus directrices para dirigirse hacia una realidad sostenible, aunque por supuesto, nunca será perfecta.

sábado, 11 de octubre de 2008

El humo de la crisis

Todos nos acordamos de aquel joven genio canadiense llamado Kyle McDonald. El individuo que consiguió una casa haciendo trueques por Internet, exactamente catorce, y partiendo de un vulgar e insignificante clip de color rojo. En aquellos tiempos, exactamente el 2006, nos hicieron creer que eso era algo magnífico, que la red nos ofrecía la posibilidad de conseguir lo qué quisiéramos y que las puertas a la libertad estaban abiertas para todos. En aquellos momentos todos pensamos que nada era imposible, sin saberlo, nos incitában a consumir, sin ser conscientes de ello, aquello podía ser el inicio de la crisis economica que ahora nos acecha. ¿Como puedes conseguir una casa sin tener el dinero necesario?. Sin duda, alguien dio más valor del real al famoso clip rojo. Los milagros no existen, y menos en temas de dinero, y para ser realistas, todo formó parte de una original campaña pagada por los publicistas a fin de fomentar lo que todo el mundo creía imposible. Consuman, consuman. Compre ahora y pague luego.

No soy un experto economista, por lo que no puedo engañaros, este modesto artículo no incluye las claves verdaderas de la crisis ni valoraciones más allá de lo que un individuo corriente puede percibir. Lo cierto es que la incertidumbre se apodera ahora de los gobiernos, los banqueros y los empresarios. Ah, y perdón, también de todos estos trabajadores que poco a poco, ven como su puesto de trabajo desaparece sin que existan perspectivas para encontrar otro sitio dónde ganarse la vida. Los políticos prometen arreglar el desaguisado, sin embargo no es fácil para aquellos quien han perdido su trabajo, ver las cosas con tanto optimista. Si en tiempos de supuesta prosperidad, en los que comprar una vivienda era una tarea solo al alcance de unos cuantos privilegiados, los licenciados y bien preparados jovenes ya se las tenían que apañar con un rídiculo sueldo de mil euros (de ahí el concepto de mileurista), ¿como van a sobrevivir ahora?.

Las burbujas, los crecimientos, las falsas promesas y la avaricia han propiciado una realidad extremadamente alarmante para la sociedad. El mercado incentivó a comprar, a gastar, a invertir... es más que probable que un economista, un experto en bolsas o un profesor de ESADE les sepa dar más razones que yo acerca de cual es la raíz del problema económico. Pero creo que algo ha quedado más que demostrado ya, la sociedad de consumo se viene abajo y entre las grandes causas de todo el fiasco, se encuentra la comercialización de mucho humo, si señores, he dicho humo. El humo se utilizó para vender, comprar, garantizar y/o asegurar productos, servicios. Ahora resulta que debemos preocuparnos, ahora resulta que tenemos que estrecharnos el cinturón pero... ¿alguien puso el grito al cielo cuando el mercadado immobiliario llegó poner precios inalcanzables a la vivienda? ¿los gobiernos pararon el mundo para reflexionar acerca de la especulación immobiliaria?. Creo que muy pocos. Nos siguen vendiendo humo, y luego nos quieren cobrar el fuego. El clip rojo milagroso ya perdió su valor, pero las consecuencias ahora empiezan a brotar. Al mal tiempo, buena cara... o eso decían.